Cuídate mucho, Nicolás, y no olvides cuidar también a la querida Cilita.
Sabemos que New York es fría y diferente, pero confiamos en tu fortaleza y en el calor de tu espíritu para sobrellevar cada jornada. Recuerda lo que dijo antes Andrés Eloy que allá en año nuevo la gente no se felicita por las calles, ¡Feliz año compadre! Allá no hacen eso.
Recibimos con alegría tus mensajes de unidad, que nos envías en tus fotos con la V de Victoria o con los pulgares. Nos llenan de esperanza y nos recuerdan que, aunque la distancia sea grande, seguimos firmes y unidos en el mismo propósito. Así nos dices que estas bien, que soportas como lo que eres, todo un héroe. Y también Cilia.
Aquí, cada seña tuya nos anima a mantenernos de pie, esperando con paciencia y con fe tu regreso. Allá seguramente alguien se enterará que Estados Unidos tiene preso a un trabajador, de profesión anterior chofer de autobús, obrero, sin bienes de fortuna que se atrevió a ser Presidente de Venezuela y ocuparse primariamente del bienestar de su población. Por lograr muy buenos índices de crecimiento económico anual.
Eso no es en ese país, donde hay que ser multimillonario para ser Presidente o ser apoyado por ellos, y darle prioridad a cuidar y acrecentar la riqueza de los que ya la tienen en demasía. Son insaciables. Y la mitad de su población vive en la pobreza. No llegan bien a último de cada mes. Por ocuparte de esas personas humildes y pobres te persiguen. Es así.
Y con todo el mal que han hecho a Venezuela, a su población y a los dirigentes en lo personal, última de esas afrentas es tu secuestro y aprisionamiento en New York, no pudieron contigo, con tu bonhomía, sencillez, capacidad de liderazgo, disposición a la lucha, y que siempre andas con Chávez en la boca, mencionándolo. Simple, no pudieron contigo.
Las familias, tus queridas comunas, los amigos y todos los que te queremos estamos pendientes de ti, enviándote energía positiva y abrazos que cruzan fronteras y atraviesan muros y borran idiomas extraños. No olvides que tu presencia es luz para nosotros y que tu regreso será motivo de celebración.
Mientras tanto, seguimos trabajando, soñando y resistiendo, con la certeza de que pronto volveremos a compartir juntos en nuestra tierra. Mantenemos todo mientras no estas, la unidad, el espíritu combativo, el dialogo, las comunas. Defendiéndonos de la desinformación. Delcy pa’lante. Cada quien en lo suyo. No podrán con nosotros.