Trump celebra: mientras Venezuela arde por dentro

Domingo, 04/01/2026 12:25 PM

Mientras el presidente Trump se abría al mundo como todo un campeón que triunfa al abatir un espécimen nada raro con su celebración de victoria que, más bien lo entierra como un dictador dinástico con el amparo irreverente de otros personajes bajo su mando quizás, igual o, más gamberros que él: cubierto ellos por una sombra feraz de incertidumbre, donde pareciera que en lo adelante habrá mucha tela que cortar dentro del ordenamiento jurídico internacional, por lo que hay que esperar.

En Suramérica, Venezuela tiembla de ira desolada de miedo por un Trump que, sigue haciendo de las suyas, imponiendo condiciones como si ella fuera de él y, nadie sabe hasta cuándo que, posible es: sea proclamado dictador ad honorem del mundo: el que pisotea con sus pies, como si fuera "La perla" de Rosalía, la española catalana.

Por lo que un manto de dolor de muchos se estira en Venezuela, mientras otros disfrutan de la valentía de su alegría por la captura y rapto del presidente Maduro, por ahora huésped subyugado de Trump en los EEUU.

Por n-tri-ésima vez la arbitrariedad triunfa sobre el bien por pícaro trasfondo envuelto de mentiras -nada piadosas- y bien entretejidas que deja una costra de inconsistencia que pulula una sociedad que, cada vez se vuelve más cómplice para que prevalezca la barbarie del imperio americano que, no sale de su decadencia que como ejecutor tiene predominio del mundo, de ese mundo ciego de egoísmos patrios.

La patraña del poder imperial sofisticada por demás con la bandera territorial de la violación. Por lo que más pudo el yugo de la fuerza que las leyes internacionales con los que Trump limpia su trasero cada vez que quiere con una ONU pataparriba como ente sin visión, ni poder, ni oposición y, pronto ladrará para marcar territorio que es invisible. Solo su verbo flamea con ronquidos internos.

Las patrias en el mundo mueren violadas en su fuero interno por la bazuca de la prepotencia inmoral de otros más poderosos que, lo compran todo. Toma lo tuyo y calla. Servilismo, servilismo. El mundo de los traidores. Europa es un ejemplo latiente, pudriéndose en vida por los EEUU.

¡Viva la libertad! Soy libre carajo con mi Bolívar inmortal el gran hijo de los españoles que juró en El Monte Sacro de Roma lo que hizo años después como el hombre valiente que fue.

¡Muerte al colonialismo imperial!

¡Viva el bravo pueblo de Venezuela! Viva su conciencia como pueblo hermano que, no será nunca sometido por más que Trump se esfuerce arbitrariamente en someterlo.

Abajo cadenas jamás dejaremos de gritar.

Venezuela tierra amada, sincerada de paz, orgullo de la convivencia entre hermanos donde se canta y se ríe, donde las garzas salpican la espuma de la convivencia con su alma vibradora con su alma de llanera vivencial como lo suelta el "Alma llanera".

Venezuela ha sido bombardeada pero no vencida. Los cínicos alardean con su pujante ignominia.

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