Dirigentes sindicales emiten declaración contra la injerencia imperialista, por la defensa de la nación y los derechos laborales

Credito: Archivo

31 de julio de 2019.- Más de veinte organizaciones sindicales han emitido una declaración donde fijan posición sobre la actual situación del país.

Alertan sobre la brutal avanzada en contra de los derechos laborales y rechazan toda injerencia del imperio norteamericano sobre Venezuela.

A continuación la declaración:


"Para los trabajadores defender la nación es defendernos a nosotros mismos

Hoy los trabajadores venezolanos apelamos a límites de resistencia extraordinarios. Soportamos presiones y agravios de distintos tipos. Hemos venido enfrentando la ofensiva imperialista en contra del estado nación, ofensiva que más allá de intereses de control geoestratégico sobre los recursos naturales de la nación. Está dirigida de igual forma, a diluir todo el marco de garantías que el pueblo trabajador venezolano ha conquistado en los últimos 20 años. Pero sobre todo, quieren acabar con el proceso bolivariano para tener mayor control sobre todos los países de nuestro Continente.

Desde diferentes frentes el imperialismo y grupos económicos especulativos, por medio de la guerra económica, presionan para una fractura institucional o para provocar un golpe de estado en contra del presidente constitucional Nicolás Maduro y/o hasta amenazan con una intervención militar externa por intermedio del TIAR u otras excusas. He allí las provocaciones con las recientes incursiones de aviones espías e nuestros espacios aéreos. La asfixia económica y financiera, el embargo comercial a PDVSA y la incautación de activos en el exterior, así como el bloqueo naval, el sabotaje al sistema eléctrico nacional es parte de la agresión. Con una producción petrolera en picada y con serias dificultades para la venta y con recurrentes crisis de distribución de la gasolina, una industria agrícola y manufacturera profundamente deteriorada y un bloqueo a las importaciones, todo ello resulta una herida mortal en la vida económica de la nación.

Aunado a eso señalado anteriormente, se presenta también el inmovilismo del estado ante la agresión permanente del imperialismo y del capital nacional, como también de grupos al interior del gobierno en contra de la clase trabajadora, hemos quedado en manos de una economía parasitaria y especulativa que tiene como principal rasgo la destrucción del salario.

Burocracia privatizadora sigue abriendo camino al capital

El colmo es que se está abriendo un camino a una avanzada restauradora, en medio de agresiones y amenazas del imperialismo yanqui. Las corrientes privatizadoras dentro el gobierno se abren camino. Cabe destacar en esta política las ventas de activos de la nación en diversas ramas de la economía, la creación de "zonas especiales" para atraer nuevas inversiones, la entrega de empresas nacionalizadas por Chávez y, privilegios a cierta clase empresarial de relaciones estrechas con algunos actores gubernamentales, en concreto: el control absolutamente discrecional de la renta petrolera en mano de grupos económicos.

Vale mencionar algunos casos: la cadena hotelera Venetur entregada entre otros a la cadena Marriot; PDVAL devino en negocios privados llamados Tiendas CLAP; los Abastos Bicentenarios fracturados y convertidos en Supermercados privados en manos de grupos económicos regionales; la inexplicable política agraria que estimula a la “burguesía revolucionaria” en detrimento de los campesinos. Además es cotidiano la estafa de “acordar” precios con los monopolios, entre ellos, al grupo de las empresas Polar quien anuncia su lista de precios en donde se vuelve un lujo sus productos. La burla de los empresarios al Plan 50 al de Precios Acordados denota el total desconocimiento de la legitimidad del gobierno por parte del empresariado. Y, cómo si eso fuera poco, hay una paulatina liberalización cambiaria, siempre entregando divisas a los monopolios para que distorsionen la economía y, allí está con una explicación fantasiosa la ANC derogó la Ley de Ilícitos cambiarios. Ahora el control de las divisas de la nación está en manos de la banca privada y los mismos monopolios que definen el sistema de fijación de precios. Y, la muestra del fracaso de esa política el especulativo aumento del dólar.

Por lo contrario ni una sola medida recíproca ha sido tomada contra los intereses del imperialismo en Venezuela, tampoco han sido tocados los intereses económicos de la burguesía local. La normalización de prácticas de corrupción y el surgimiento de grupos de interés económico al amparo del Estado.

La disputabilidad por el control de la renta, siempre ha provocado en la burguesía parasitaria la necesidad de anular los controles que corten el flujo directo de renta hacia sus arcas, lo cual pasa por la necesidad de tener el control político del estado. En este sentido el proceso de transición económica que se inicia con la apertura de la nación al mercado internacional debe ser valorado en la medida de los intereses de los trabajadores y de los actores que hacen parte de la economía nacional.

Por la recomposición de los salarios y la defensa de nuestras conquistas

Los trabajadores vivimos una situación insoportable. Inducida tanto desde afuera como desde adentro, ha provocado la hiperinflación más escandalosa del planeta, pulverizando así los salarios, desvalorizando el trabajo real y devaluando una vez más a la moneda Nacional. El programa de recuperación económica dejó por fuera el elemento central de la crisis, el cual viene a ser la contradicción trabajo y capital, en la cual la carrera especulativa de los capitalistas individuales viene desplazando al trabajo real de la economía.

La política regresiva de los salarios impulsada desde el ministerio de Planificación con la imposición de las tablas salariales. Ello constituyó un ataque brutal a las conquistas históricas de los trabajadores y por vía de hecho, liquidan y deforman las convenciones colectivas. Esa barbaridad se complementó con el instructivo del ministerio del Trabajo presentado en el memorando 2792, inscrito en el marco del lanzamiento del “plan de recuperación y prosperidad”. El burdo argumento ha sido que el reseteo cambiario y de que el aumento del salario mínimo (del 20 de agosto) era tan “integral” que podían prescindirse de los derechos económicos establecidos en las convenciones colectivas. Por lo tanto, instruyeron “revisar” a la baja o eliminar derechos adquiridos previamente, en un ejercicio de planificación para literalmente mantener anclados los salarios con el objetivo de garantizar el “equilibrio” fiscal” en contra lo establecido en la LOTTT, a la CRBV.

Hoy la realidad ha demostrado que materialmente los salarios han sido destruidos y la pauperización del pueblo trabajador es evidente. Las formulas econométricas han mostrado quedar desfasadas de las necesidades de las grandes mayorías ante la destrucción del trabajo real por parte de una economía con tendencia especulativa. No se puede pretender poner el capital por encima del trabajo sin presenciar la desvalorización de toda la sociedad.

Defender la nación es defendernos a nosotros mismos

La defensa de la nación debe estar vinculada a la lucha por mejorar las condiciones de vida de los trabajadores. Es al pueblo trabajador a quien se le debe quitar la enorme carga de la crisis que sobre sus espaldas hoy recae, y es al capital al que hay que pechar. En el medio de este escenario demandamos la participación política organizada de los trabajadores, dé manera independiente, y de la autonomía sindical de nuestras organizaciones. Por ello ante la catástrofe a la que nos enfrentamos llamamos a:

Por la defensa de la soberanía y de todo el marco de protección y garantías que el pueblo trabajador ha conquistado en los últimos 20 años. Nuestra autodeterminación y nuestros derechos son irrenunciables y no están sujetos a negociación con el capital.
Ante la situación en que se encuentra el movimiento de los trabajadores, la constitución de una fuerza solo será posible si los trabajadores nos organizamos en nuestro propio terreno de forma independiente en el terreno político.
Planteamos la necesidad de dar el combate para garantizar la existencia de la (CSBT) como central sindical autónoma independiente. Demandamos que su accionar se base en la defensa de la soberanía y de nuestras conquistas; que van desde lo reivindicativo hasta lo político. Asumimos el compromiso de construir una fuerte central sindical regional y nacional. Es vital relegitimar e institucionalizar la CSBT mediante un proceso electoral democrático y participativo, luchar por articular y la acción de los diferentes agrupamientos sindicales ubicados en el terreno de defensa de la soberanía y de nuestros derechos contra la injerencia imperial.
Por la recomposición de los salarios y el respecto a nuestros derechos. Es necesario desmontar de inmediato el plan de aplanamiento salarial emprendido por el ministerio de Planificación, y la derogación el Memorando 2792 aplicado por el ministerio del Trabajo, por el cabal cumplimiento de la LOTTT y demás leyes protectorias de los trabajadores.

Nosotros, trabajadores, militantes sindicales de orígenes políticos diversos, alertamos sobre la brutal avanzada que en contra de nuestros derechos y de nuestra propia existencia se alza. La amenaza del imperialismo es real y el objetivo es la dislocación del estado nación. En este sentido queremos poder debatir sobre las formas que debe tener la resistencia del pueblo trabajador de manera conjunta en el campo político y sindical para hacer ceder los obstáculos que hoy impiden nuestra defensa colectiva, en el entendido que solo seremos clase si construimos nuestras propias organizaciones de manera autónoma e independiente y en esta línea alentar la Convocatoria de una reunión nacional hacia la conformación de un Comité nacional Independiente de Trabajadores.

Subscriben:

Raúl Ordóñez, constituyente, presidente de la Federación de Sindicatos de Empresas Hidráulicas de Venezuela (Fedesiemhidroven); Angel Navas, Presidente de la Federación de Trabajadores Eléctricos (Fetraelec); Stalin Pérez Borges, Consejo Consultivo de la Central Socilaista Bolivariana de Trabajadores (CSBT); Sergio Castellanos, Secretario General del Sindicato de Trabajadores del Hospital Coromoto del estado de Zulia, miembro de la Federación Regional de la FBTZ de Zulia; Christian Pereira, Secretario Generaldel Sindicato de Trabajadores de FCA Chrysler; José Quintero, (Sitraviboc); José Mendoza, abogado laboralista, presidente de la Fundación del Observatorio Laboral y de derechos humanos Giuseppe Raspa; Alberto Salcedo militante sindical; Gustavo Martínez, Secretario General del Sindicato de Trabajadores de Occimetalmecanica; Octavio Ferrer, Secretario General del Sindicato (Sinprotrans); Hernan Castillo, Secretario General del Sindicato de Trabajadores de la Empresa Polar Cereales: Joel Barrera sindicato (STHC), Mirla Castellano, Secretaria General (Siproenf); Ismael Hernández, Coordinador de la Liga Unitaria Chavista Socialista (LUCHAS); Humberto González Secretario de Reclamo de Fedesiemhidroven, Denis Ospina –Magaly Rincón- Rafael Prieto (Sector petróleo); Antonio Hernández Hidrológica; Nelson Herrera, Constituyente y Sintraviget; Roberto Ávila Borges. Ricardo Torres-Yoneris Romero, Jaime Contreras, Kendrik Bucabo, Rubén Ferrer - Marcos Salom, Mónica Gómez, Ramón Camejo ( Transp valores); Raquel Sánchez, Reinny Valecillo, Joyner Albornoz, William Buitrago (Domesa /encomiendas); José Martínez Suntrabmercal Zulia ; Yorge Vergara-José Delghans, Sindicato Sinusoefunama; Jesús Pérez (Comunicador Popular).

Venezuela, 30 de Julio 2019"


Esta nota ha sido leída aproximadamente 4662 veces.



Noticias Recientes:

Comparte en las redes sociales


Síguenos en Facebook y Twitter




US mp N GA Y ab = '0' /trabajadores/n345144.htmlCd0NV CAC = Y co = US p hace 3 = NO