En CORPOELEC, las penurias que pasamos los trabajadores también es saboteo, señor Ministro

Debido a mi convencimiento de que la necesaria revolución en mi querida patria venezolana es espiritual y de valores, había decidido no inmiscuirme más en política; pero definitivamente a nosotros, los militantes de la canción necesaria y de las causas nobles, nos es imposible callar ante las injusticias. Por ello, recordé de Alí: a Dios rogando, pero remando hasta llegar a la orilla.

Entre la guerra económica, la soberbia ceguera del gobierno y el extremismo fanático de las cúpulas pro-invasoras opositoras nos están llevando a un oscuro panorama de donde salir pacíficamente será muy difícil.

Es alarmante como la clase trabajadora ha ido perdiendo sus beneficios laborales y su calidad de vida. Los trabajadores han visto cómo su salario sólo alcanza para el transporte y, cuando mucho, para una empanada en la semana.

Hay un sector, para mí, el más importante y estratégico del país, el Sector Eléctrico, en el cual los trabajadores nos hemos visto desamparados. FETRAELEC está adormecida y pareciera que para el señor Ministro nosotros "Los Eléctricos" estamos muy bien.

Luego de permanecer por casi seis años con nuestro contrato colectivo vencido y con sueldos por debajo del mínimo, se firmó a finales del año 2016 algo allí como para salir del paso. De ser uno de los sectores con aceptables beneficios laborales, pasamos a ser de los peores pagados, si no el peor. Como dice un compañero de trabajo, excelente profesional e ingeniero que, lamentablemente, también está pensando en irse: cualquier vendedor ambulante gana más que nosotros.

Nuestros aguinaldos del 2017 fueron en promedio de Bs 800 mil (en mi caso, apenas me alcanzó para remendar unos zapatos). Nuestra quincena hoy día ronda los Bs 400 mil; nuestro Auxilio de Transporte es de Bs 20 mensuales, , como lo está leyendo, un billete de los de Luisa Cáceres de Arismendi y la Tortuga Carey. Para Auxilio Familiar, Bs 5 mil mensual; no tenemos medicinas, y nuestro seguro de HCM sólo alcanza para algún antibiótico, si es que se consigue. El personal de limpieza hace tiempo que se fue, nos ha tocado trabajar en condiciones de insalubridad; no tenemos agua potable, a excepción de unos meses atrás cuando motivado a la visita del señor ministro ¡nos regalaron un botellón de agua! Mejor no hablar de materiales y equipos para el trabajo, más nunca se vieron. Los milicianos que aún resguardan nuestras oficinas llevan meses sin cobrar y muchas veces trabajan sin comer. A veces recuerdo con cierta cosa a la señora Carmen cuando con más de treinta años se iba jubilada; miraba con tristeza su cheque por prestaciones sociales que no alcanzaba para un kilo de carne mientras susurraba: Yo llegué con la CADAFE rica, ahora que más necesito y tengo nietos, me voy con la CORPOELEC pobre. El desánimo y la desolación reinan entre los trabajadores de CORPOELEC.

En el Sector Eléctrico trabajamos muchos chavistas por convicción y también opositores al gobierno, pero todos formamos una gran familia, con mística, honestidad y responsabilidad. Todos queremos sacar adelante a CORPOELEC, Ministro Motta, pero cada vez que le oímos hablar de nuestra empresa sólo para referirse a saboteo sin hacer una mínima referencia a nuestras condiciones laborales, nos da pena ajena, vergüenza. Cierto, ha habido actos de sabotaje y son despreciables, tan despreciables e inhumanos cómo negar el permiso a un técnico de transmisión para ir a despedir a sus dos hijas que se van del país.

Es triste ver cómo nuestros técnicos y linieros, de los mejores de Latinoamérica, se están yendo del país por cientos. ¿Sabe usted, señor Ministro, cuánto le costó al Estado venezolano la formación de estos compañeros? ¿Sabe cuántos se han ido?

A nosotros más nunca nos dieron uniforme ni nos lo pagaron, pero en los pasados carnavales, desde el más alto nivel nos llegó una invitación, decía así: "Se invita a los trabajadores y trabajadoras de CORPOELEC a disfrazarse por cada centro de trabajo y hacer el acostumbrado recorrido por las oficinas y así compartir alegría en estas fiestas carnavalescas; anímate y trae tu mejor disfraz". Muchos trabajadores sentimos esto como una burla. Nos iremos a disfrazar de cadáver, me dijo un compañero de trabajo que ha rebajado tantos kilos como yo.

No quiero referirme a la parte operativa por cuanto pudiera ser mal interpretado y tildado a la ligera de saboteador y traidor a la patria; pero le recuerdo, señor ministro: CORPOELEC no es solo El Guri, torres de transmisión, distribución, conductores de alta tensión; CORPOELEC es más que medidores y transformadores. Aquí trabajamos días y noches mujeres y hombres que sufrimos penurias; que tenemos hijos con necesidades; que ya no hallamos cómo vestirnos ni cómo pagar el pasaje para llegar a nuestros sitios de trabajo. Aquí laboramos seres humanos a quienes nos corre sangre por las venas, no electricidad.

Los trabajadores son alma, corazón y vida de cualquier país; sin ellos, cualquier empresa es letra muerta, no existe. General Motta Domínguez: reivindíquese con nosotros. No permita que con el devenir de los años sólo sea usted un mal recuerdo en la memoria de los trabajadores de la industria eléctrica venezolana. -

 

ricardoprimera8@gmail.com



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