Hablando del aumento salarial

Si yo fuera Maduro, derogaría el decreto de inamovilidad laboral

Viendo al obrero mayor de Miraflores anunciar el aumento salarial del 30% para los empleados públicos y FANB el día jueves 15 y martes 19 pasados, pensé ¿qué dirán los disociados ahora de este aumento? fue entonces cuando decidí ir a algunos centros comerciales, establecimientos y espacios públicos a escuchar los diversos comentarios para escribir este artículo. Aumento este que dio el presidente Maduro, para proteger el presupuesto familiar de los trabajadores, trabajadoras, ante esta arremetida de la guerra económica inducida por los enemigos ya hechos tradicionales de la patria, los apátridas antinacionalistas y los mercenarios capitalistas que decidieron atacar por todos los flancos al glorioso pueblo de Venezuela desde que resultó ganador Nicolás Maduro.

Los comentarios negativos como de costumbre no se hicieron esperar, es más, ya lo esperábamos, debemos estar acostumbrados a ellos, porque todo lo que huela a justicia e inclusión social en este extraordinario país, será satanizado por una clase social que odia a la clase que suda el pan nuestro de cada día, que vive esperanzado de seguir saliendo de la miseria heredada de los lacayos cuartorepublicanos. Comentarios como que: es un pobre aumento comparado con la inflación acumulada –que los empresarios aumenten más que el gobierno entonces-, que esto va generar más inflación, que va a ocasionar que no se den nuevos ingresos o los injustificados despidos y pare de contar, y llegué a mi casa a comentarle a mi familia lo siguiente: caramba ¿qué será lo que puede hacer feliz a un escuálido infeliz? porque le han dado cuatro aumentos este año, lo que se traduce en un aumento promedio anualizado del 137%, significa entonces que está muy por encima de la inflación. Ojo, no se puede incluir el fenómeno de la especulación de los bachaqueros, ni el robo depravante de los indolentes, ni la estafa provocada artificialmente de los empresarios y comerciantes inescrupulosos, usureros que ganan entre el 500% y 2000% al final de la cadena de comercialización, ladrones que buscan truncar los sueños de un pueblo que ya conoce su independencia. Para la economía en el mundo neoliberal, estos porcentajes están sancionados por muchos gobiernos, por ejemplo en la hermanita Colombia en el 2008 se decretó una pena mínima de 5 y una máxima de 8 años para quienes cobrasen más de la tasa de usura del 32%, en Europa y EE.UU. por ejemplo, esos porcentajes no llegan al 13%, los porcentajes en Venezuela debe dársele otra lectura porque está fuera de toda lógica de gananciales, no guardan relación con ninguna fórmula económica, es decir, es incalculable, inexplicable en el modelo capitalista,. Por tal motivo esta barbarie de la hiperinflación que estamos viviendo en Venezuela, no puede ser incluida ni considerada en los cálculos y referencia económica de una nación.

Este lunes 19, una de mis nueras comenzaba a trabajar en una clínica de la ciudad de Maturín y la información que recibió de un tercero por parte de recursos humanos es que ya no podía ingresar a la nómina de la misma porque Maduro era culpable debido al aumento salarial, semejante atrocidad temeraria, semejante terror y mido sicológico contra Maduro, la revolución y el pueblo mismo. Se supone que esto ocurre cuando una empresa no tiene capacidad en sus finanzas, pero todos sabemos que esa clínica –al igual que cualquier empresa- va a aumentar todos los costos y servicios a los pendejos llamado clientes o mejor dicho, pueblo. Los empresarios están muy, pero muy claros que están incurriendo en ilícitos y aquí es donde la ley también debe ser aplicada con claridad, si queremos enderezar estos entuertos que nos tienen tuertos a todos sin importar en cual acera estemos.

Ahora bien, el obrero de Miraflores habló que con ese incremento han sido incluidos más 110 mil pensionados venezolan@s, lo que genera adicionalmente un peso social aun mayor que solo un gobierno humanista es capaz de soportar en un momento histórico como este, mientras que la empresa privada ya empezó a reducir sus nóminas y tratará de minimizar los gastos y maximizar las ganancias como bien sabe hacerlo en momentos de crisis que busca oxigenarse con algunas estrategias legales y es aquí donde digo que si yo fuera Maduro, derogaría el decreto de inamovilidad laboral ¿Por qué?, me explico, si ya tenemos desde que llegó el gobierno bolivariano ese peso social en el presupuesto público, si el gobierno revolucionario decidió dejar los viejos empleados de CANTV cuando fue estatizada, así como la gente del Banco de Venezuela, los empleados de otras empresas e instituciones del estado muy importantes y estratégicas.

Que esa gran masa de empleados que sean sacados de la empresa privada sigan recibiendo los beneficios como venezolan@s que son y de acuerdo a nuestra Carta Magna, porque este proceso revolucionario garantiza que a todo el pueblo no le falte absolutamente nada, este es un estado de justicia y equidad que esa oposición retrograda no quiere que se dé, que hace la guerra mientras nosotros somos amantes de la paz. Pienso que también podríamos con los empleados que vote la empresa privada de ahora en adelante y que los empresarios privados se queden con la plantilla mínima en sus nóminas. Que todos esos empleados vean y sientan que la bondad que ellos están viendo en el empresario no es verdad, que vean que el mundo en Venezuela está al revés, que el demonio no es el gobierno revolucionario, sino los empresarios, que quien protege el salario y la familia es este régimen, mientras protejamos a esos empleados en sus propias industrias y espacios capitalistas, los disociados no verán la verdad nunca y la lucha será más fuerte y difícil aun porque seguirán intoxicados con el veneno sicológico que les inyectan cada día a través de sus medios de comunicación.

Pero eso sí, no olvidemos de ahora en adelante hacer el trabajo del perfil ideológico que dejó pendiente el Comandante Eterno Hugo Chávez y que Maduro sabe que debe continuar para así garantizar que la gran mayoría de trabajadoras, trabajadores de las empresas privadas entiendan que los empresarios solo ven a los empleados como generadores de capital, que son una mercancía y al haber una crisis chao contigo, fue un placer pero hasta aquí llegas.

Presidente Maduro, no protejamos más a los empleados dentro de la empresa privada -pareciera una locura- hagámoslo que estén dentro del estado revolucionario que usted representa.

Claro está, yo no soy Maduro

Nuestro legado… también es sagrado



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Iván Mendez


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