Las comunidades indígenas se ponen en pie de lucha para defender su territorio y soberanía

Movilización indígena Wayuu en Cachirí, Municipio Mara, Estado Zulia

Nota de Aporrea: publicación de fotos en proceso
desde muy temprano...
Foto: anpa

En la etapa final de un proceso inconstitucional, las trasnacionales carboníferas proceden a iniciar la destrucción de las fuentes hídricas de la Costa Occidental del lago de Maracaibo, frente a ellos sólo la resistencia de las comunidades indígenas.

 

Ciudadanos y ciudadanas indígenas Wayuu de las comunidades El Paraíso, San Miguel y La Barra de la Región de Cachirí, ubicada en las estribaciones más septentrionales de la Sierra de Perijá; se movilizaron a conversar con el ganadero José Montilla, propietario de la hacienda Casablanca, ubicada en la comunidad conocida como San Miguel, para exigirle explicación sobre los trabajos que la empresa trasnacional carbonífera Caño Seco realiza en su propiedad.

 

Desde muy temprano se fueron concentrando frente a la entrada de la hacienda los delegados de las comunidades Wayuu de Cachirí. Llegaron a pie, en bestia o en el precario transporte rústico que circula por los camellones de la región. Según el acuerdo de la asamblea, los delegados debían compartir la palabra de la comunidad con el dueño de la hacienda Casablanca – como es su práctica ancestral-, exponiéndole los puntos por los que se oponen a la presencia de la carbonera en esta región indígena.

 

"volvemos por todos los caminos"
Foto: anpa

armados de palabras, y de voluntad
Foto: anpa

 

A la llegada de los representantes de las comunidades a la hacienda, obreros apostados en la entrada en actitud de vigilancia, portaban radio trasmisores que usaban insistentemente para informar nuestra presencia en la puerta de la Hacienda. Un número aproximado de 90 hombres y mujeres, algunas con sus niños en brazos, se plantaron frente a la puerta a esperar pacientemente la llegada del propietario.

 

Efectivos en el carro del señor Montilla

la guardia llega en el carro del hacendado
Foto: anpa

El señor Montilla llegó acompañado de cuatro efectivos de la guardia nacional, portaban fusiles FAL y tres de ellos con lanzagranadas, además de suficiente munición y otros aperos de guerra. El sargento Villegas de la Guardia Nacional se acercó inmediatamente al grupo acompañado de uno de los guardias, mientras los otros se distribuían en un despliegue táctico preventivo.

 

Los hijos de la tierra vistos como invasores

El guardia nacional Villegas interpeló sin mediar palabras a los indígenas, indicándoles que esa era una tierra que no estaba ociosa, que a simple vista se observaba que estaba en producción y que no entendía por qué habían escogido esta hacienda para invadirla si había otros terrenos abandonados en la región. De inmediato una compañera de la comunidad le aclaró altiva, “no somos invasores, venimos a dialogar con el Sr. Montilla de Casa Blanca, nuestro vecino, y estamos en tierra indígena Wayuu”.

 

dialogando con el hacendado, tratados como invasores en su tierra
Foto: anpa

Con respecto a la presencia de la fuerza pública en protección del ganadero, las comunidades acotaron que ellos también eran ciudadanos y ciudadanas y que el deber de la fuerza pública era velar por la seguridad de la reunión, no solo por la del terrateniente. Además era evidente que estaban mal informados por quienes trabajan para la empresa trasnacional, quienes se han dedicado a desprestigiar y a inventar situaciones y rumores que han sido rechazados por toda la comunidad.

 

 

 

 

 

 

 

 

                      

no me grabes, no tienes permiso
Foto: anpa

“No me graves, apágala”

Al mismo tiempo el efectivo de las FAC exigía a los representantes de los medios de Comunicación de la ANMCLA, del IRFA, del semanario QUÉ PASA e invitados de la prensa internacional, que no filmaran más, y procedió a chequear las identificaciones de los comunicadores. Los que siguieron filmando y preguntado luego de aclararle al efectivo lo improcedente de su exigencia.

 

El sargento Villegas pidió el nombre de los dirigentes y de los representantes de los medios asegurando que no era para nada malo, sino para pasar la novedad a sus superiores. A los más viejos nos fue imposible evitar enlazarnos con la  memoria de un pasado represivo demasiado reciente, que diezmó a la población campesina en la frontera venezolana. Respiramos hondo con la frase de la cuña en el alma y en las insignias de varios de los presentes: “Ahora Venezuela es de todos”.

 

En ejercicio de la palabra de las comunidades con el Sr. Montilla

Las comunidades exigieron explicación sobre la presencia de maquinaria de vialidad y exploración en la hacienda Casablanca. El señor Montilla dijo que están ampliando y refaccionando un camino que con su permiso se abrió hace doce años y que han explorado y demarcado toda la tierra.

 

Las comunidades le expusieron la inconveniencia para la vida de las comunidades, para el ecosistema y para la producción agropecuaria en Cachirí y en Perijá del plan de explotación minero carbonífera. Las comunidades le explicaron el perjuicio definitivo que se le hace con este plan al sistema de aguas de los ríos Cachirí, Maché, Socuy y Guasare, y al sistema de caños de la región, recursos de esperanza de los indígenas y productores de la región y principales caudales de alimentación de los embalses de Manuelote y Tulé, que proveen de agua a Maracaibo y a parte importante de la región zuliana.

 

El ganadero respondió que el entendía el planteamiento, pero que ya tenía negociada la Hacienda con la trasnacional y que sólo el gobierno nacional podía hacerle una contraoferta, ya que él estaba viejo y que sus hijos no iban a continuar su trabajo. El ganadero respondió que él no quisiera que su trabajo se perdiera, e inventarió largamente el desarrollo de su finca.

 

También comentó el hacendado que sus hijos decidieron no regresar a la hacienda porque fueron asaltados y heridos con armas de fuego por una poblada que pretendía robarles el dinero de nómina de Casablanca, se le aclaró que había diferencia entre una poblada y un grupo de asaltantes, que una poblada bien podría ser la reunión que tenía al frente y que la inseguridad común a todos lo pobladores y más sufrida por los más pobres, no era excusa para alimentar prejuicios contra los ciudadanos y ciudadanas indígenas.

 

Las comunidades invitaron al propietario de Casablanca y a las autoridades militares presentes, a la comunidad del Paraíso, el sábado próximo, para exponerles ampliamente las razones por las que han decidido luchar contra los planes de las empresas carboneras trasnacionales de Cachirí.

 

En marzo a Caracas

Las comunidades le pidieron al sargento Villegas que informara al compañero presidente comandante en jefe de la FAN, que la primera semana de marzo van hasta Miraflores a ejercer la palabra de las comunidades ante él, para pedirle rescindir las concesiones carboníferas otorgadas por los lacayos de las trasnacionales e impulsar un modelo de desarrollo que cuente con el protagonismo de las comunidades originarias de la región.” Nos acompañarán nuestros hermanos de otros pueblos indígenas (barí, yukpa, japreria y comunidades y barrios indígenas), así también como nuestros hermanos alijuna de los barrios y comunidades pobres de todo el país.

 

Una lucha de todo el pueblo y de sus organizaciones

Un representante de la ANMCLA (asociación nacional de medios comunitarios libres y alternativos) justificó la presencia de ellos en la reunión, en solidaridad con el proyecto de Radio Comunitaria Nikisha Cachirí (trad: grito de los ríos) y como habitantes de comunidades de la región zuliana afectadas por el perjuicio a la provisión de agua y a la vida consecuencia del aumento de la explotación del carbón. Además en ejercicio de la libertad de circulación en todo el territorio nacional.

 

Un profesor de la UBV que se hizo presente dijo que las misiones y la Universidad trabajan desde hace meses con estas comunidades en cumplimiento del mandato de llevar patria, saber y soberanía a donde nunca llegó antes. Y explicó como la región es una reserva de biodiversidad y de testimonios arqueológicos indígenas, prueba de que nuestros ancestros pudieron habitarla en armonía con la naturaleza.

 

Una invitación declinada

El Sr. Montilla quiso invitarnos a nosotros y a los delegados de la comunidad a una visita a la hacienda pero la patrulla de la guardia nacional dijo que sólo podíamos entrar una representación de cinco personas. De modo que declinamos cortésmente la invitación ya que el mandato de la asamblea es que quien quiera hablarnos que nos hable a todos, quien quiera vernos que nos vea a todos.

 

En las FAN se mantienen los prejuicios

Una compañera de la ANMCLA discutió con el efectivo Villegas, comandante del pelotón sobre la actitud agresiva e irrespetuosa con que llegaron a la reunión y los felicitó por su rectificación, él le respondió con una frase que ilustra el desfase de nuestra FAN con respecto a los derechos y a su papel consagrados en nuevo orden constitucional: “usted no sabe si entre esta gente hay algún guerrillero infiltrado”. La compañera, en beneficio del diálogo ahogó la respuesta en la garganta: “usted sabe que es un hecho comprobado la vinculación de terratenientes con grupos irregulares paramilitares que amenazan cometer un magnicidio y violentar nuestra soberanía”, “Usted no sabe, Villegas, que ahora la seguridad es constitucionalmente un problema de todos, que la soberanía a defender la encarna el pueblo”

              

Evaluación de la Jornada

Luego de la movilización, los asistentes se constituyeron en asamblea para analizar la jornada y otros problemas tangenciales que confrontan.

 

La trasnacional Carbonífera Caño Seco tiene ya adelantados varios trabajos de exploración entre los que se cuenta el lote que reposa sobre el sistema fluvial de quebradas Caño Seco, que al ser explotado lo hará desaparecer por completo y La Hacienda Casablanca del Señor Montilla, que linda con la cuenca del Río Maché, uno de los principales caudales de la región.

 

Cómo antes ha publicado ANPA, este plan de explotación minera es parte de un conjunto de concesiones que abarcan todo el pie de monte del la Sierra de Perijá, de un plan de infraestructura concebido para sacar el carbón colombiano y venezolano hacia el Caribe por el golfo de Venezuela, enmarcados todos estos desarrollos en el convenio de infraestructura llamado IIRSA (, gemelo suramericano del cuestionado Plan Puebla Panamá), ambos en el marco de la política de tratados libre comercio(TLC,ALCA) impulsada por Estados Unidos de Norteamérica entre sus vecinos del continente.

 

¡Fuera las trasnacionales de nuestras tierras!
No a la explotación del carbón en Perijá!

¡las flores brotan, la lucha sigue!

 


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