Ruralidades

El rey vago

Primero que todo ni con un pétalo. Es que ya ellas no son ni siquiera las féminas de reyes; ni “reyas” tampoco. Más bien son una raya para los pueblos por el mantuanismo de los siglos, mientras ellos, los coronados, siguen siendo unos vagos que no se ocupan más que de malear a los hombres y mujeres de buena voluntad. Se dejan coronar por los peores asesinos de la humanidad a cambio de velar por los intereses mal habidos hasta lo infinito de las herencias, cual infinito es su mandato que también es sucesoral, sin que los pueblos (los súbditos dicen ellos con descaro) los hayan autorizado.

Decimos estas verdades y las que anotaremos mas adelante, a conciencia de que la jerarquía eclesiástica venezolana, cómplice desde cuando el Opus Dei apoyó la coronación de Borbón por parte del fascista Francisco Franco, nos mandará a callar con su televisora aliada, la del judío Ravel, apodada Globovision. Pero no importa, mientras el pueblo ya despierto no se deje dormir más nunca con ensalmes de agoreros a sueldo. Y algo también importantísimo: mientras tengamos aliento para gritar ¡viva Chávez! a quien no podrán callar los reyezuelos en decadencia, mucho menos el tal Borbón ya en la mira de los españoles y las españolas, pues por allá también habrá referéndum con la pregunta ¿hasta cuándo rey?

Las viejas monarquías, aun alucinadas en sus laureles, no se dan cuenta que si fueron los reinados los que desplazaron a los faraones, ahora serán los pueblos quienes acabarán con los reyes que ya no sirven ni para colgar una oxidada medalla. Por acá, la que recordamos, fue la que otorgó Juan de Borbón al periodista de las infamias de Puente Llaguno. La memoria se les obnubiló con la historia mal contada respecto de las “hazañas” del Rey David. Pues ese es el rey que le sirve de ejemplo al que, con desplante, quiso que nuestro presidente Hugo Chávez no siguiera diciendo las verdades de Venezuela, ni que siguiera denunciando la conjura internacional del club de ex gobernantes capitaneados por José María Aznar, su pupilo.

Arriba dijimos maleante. Si no es bastante lo que dicen los camaradas republicanos españoles del mal que les ocasionó “su” rey, impuesto por el dictador Francisco Franco, revisemos la conchupancia de la corona española sin el consentimiento del pueblo con la corona del Reino Unido; con Margaret Tatcher y los colonizadores ingleses, en la masacre que el gobierno ingles cometió contra los pobres y jóvenes soldados argentinos, que fueron enviados a las Malvinas por la dictadura enquistada en la patria de Eva Perón. Además allí mismo, en la patria de Machado (Caminante, no hay camino…), la complicidad de las ociosas dinastías ibero-anglosajona, mantienen en un limbo territorial a la península de Gibraltar, ombligo sur de España, con unos 57.000 Kms2. Es decir, una pequeña península que el rey de España no se preocupa en reivindicar para la madre patria durante esos periplos de tiempo de ocio viajero que ocupa para meterse donde no lo llaman. Más claro: ¿son invitados los reyes vagos a las cumbres de presidentes? Díganlo ustedes, amigos españoles y ordénenle a ese zangaletón que les devuelva Gibraltar.

Por otra parte, acá en Venezuela sabemos que quien se portó como un hazme reír ante los pueblos, fue el tal Juan de Borbón con su “por que no te callas”, pues quien salió cabizbajo y por la puerta trasera fue el rey vago y maleante. Ahora con el pesar de haber maleado también al mismo Zapatero, para hacerlo decir que la civilización vino de Europa y que “hasta Carlos Marx era europeo”. Y lo maleó tanto que el presidente de todos los españoles dejó ver una mirada vidriosa. Un reflejo a distancia, como cuando uno se mira la cara en el lavabo después de haberse tragado cuatro buenos vinos. Como que no era el presidente de los españoles y el amigo nuestro que hablaba. Un hombre equilibrado, que hasta le enrostró a Bush su firmeza cuando se trajo las tropas españolas para que no siguieran matando iraquíes. Y por nuestra parte y para finalizar, a pesar de todo presidente Zapatero, lo esperamos con los brazos abiertos pero sin rey vago. Mientras acá seguiremos con el grito ¡Patria, socialismo o barbarie. Venceremos!


Pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez


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