OEA, ministerio de la colonias

No lo dijo ninguno de los tantos dirigentes y luchadores de los frentes revolucionarios venezolanos, miles de ellos caídos en el combate; y Hugo Chávez, el hombre, el militar revolucionario y del pueblo que recogió las banderas de los caídos, era entonces un niño campesino cuando lo gritó ante el mundo ese gran líder comunista de América, camarada Fidel Castro, después que Rómulo Betancourt puso en bandeja la expulsión de Cuba de esa organización regional (año 1962). Primer error del imperialismo yanqui y sus lacayos contra Cuba revolucionaria frente a cuyo país, a pesar de la cayapa, la CIA y sus asesinos de pueblos, sufrieron los más estrepitosos fracasos. De allí la política de retaliación del imperio, aupada por los fugitivos mayameros y su gobernador Bush III, quienes tienen secuestrados a cinco cubanos por el único “delito” de luchar contra el terrorismo. ¿Y la OEA?, “acusa”, pero en este caso no defiende. Es que el secuestrador es el amo.

Como a la Cuba liberada, el ahora en evidencia “tigre de papel”, como llamó el camarada Mao Tse-Tung al imperialismo norteamericano, este monstruo asesino de pueblos inocentes e indefensos, pretende echarle encima al gobierno revolucionario de Venezuela, presidido por Hugo Chávez, las garras venenosas pero melladas de esa comisaría de encomiendas en que han convertido a la Organización de Estados Americanos, los correveidile pitityanquis. A una OEA a la que tanto cizañero tipo ligadito como Granier-Ravell le han embochinchado aún más la potestad, si es que alguna vez la tuvo, para tomar decisiones condenatorias contra ningún gobierno, mucho menos contra el presidente Chávez, quien está en Miraflores por mandato de la gran mayoría del pueblo venezolano, consciente que los acusadores de hoy son los mismos que se conjuraron con Carmona el breve, el títere de Carlos Andrés Pérez, para dar el golpe (fugaz pero golpe criminal) de 2002, como también del paro y sabotaje de la industria petrolera y demás empresas y comercios, 2002-2003. ¿Y la OEA?, mirando el cosmos vacío.

Por su parte ¿con cuál autoridad uno de los pichones de cachorro, como lo es el guabinoso Julio Borges, se “atreve” a decir que el presidente Chávez tiene que reconocer que los “derechos humanos” de Marcel Granier están por encima de todo….? Ahh, porque un cómplice, quien está ayudando a bien morir a la OEA, de apellido Cantón, le dijo que expresara que la Comisión de Derechos Humanos (¿unipersonal?) había condenado al gobierno venezolano por “violación” de los derechos humanos y la libertad de expresión. Como si fueran suficientes las intrigas telefónicas de Alberto Federico Ravell, curruña de Cantón, para tomar tamaña y tan fraudulenta decisión.

¿Es que acaso la OEA de hoy, con todas las prácticas terroristas y criminales que nos ocasiona el socio mayor, la dirige un solo hombre, Cantón, obediente al imperio, quien se encuentra allí cumpliendo una misión degenerada y parcial a favor de los intereses capitalistas? ¿Por qué Insulza, a quien aupamos y apoyamos para que fuera el secretario general de ese organismo continental, no se pronuncia? Tenemos entendido que él es un hombre independiente. Pues que se pronuncie como tal, pero con la cruz de la verdad en la mano y el barómetro de la ética en la conciencia.

En cuanto a los cachorros, entre ellos el pirujito José María Aznar franquista él, y el cocalero grandulón Vicente Fox, no tienen por qué servir como receptores de los chismes sin base legal, y por lo mismo tergiversados, del abogado de Marcel Granier. Aunque por acá estamos claros en cuanto a que la influencia de esos personajes no pasa de la intriga mediática. La SIP es especialista en ello.

Ahora bien, uno por estas ruralidades del oriente venezolano, no pide la liquidación de la OEA. Además, quiénes somos? Pero sí sabemos que todos tienen su hora. Que entre cielo y tierra, nada que tenga movimiento es eterno. Además, las estructuras de esa organización, de la que dicen sus sostenedores fueron fundadas para la defensa de los estados americanos y no para acusarlos sin fundamento, tienen mucho peso de conciencia. El péndulo, cual espada de Damocles cuelga de un solo hilo, el imperialismo yanqui que es el que tensa. Pero si la OEA sigue atropellando a sus estados miembros y si el procesamiento de las intrigas, y no de la razón, sigue siendo su práctica (caso RCTV por ejemplo, a quien se le vence la concesión), no vale la pena tener defensores así. Que se quede el imperialismo con su OEA, y con el cascarón vacío de su futuro. También con su fondo monetario, el BID y el llamado Banco Mundial. Para eso los tienen en su territorio, con todo y la pala para abrirles una fosa común.

ULTIMA HORA: La OEA "no tiene la menor intención de emitir condena alguna contra Venezuela", aseguró a la AFP el secretario general de la institución, José Miguel Insulza. Amanecerá y veremos

Pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez


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