La OEA y la “mafia humanitaria” en las fronteras de Venezuela

El propio Luis Almagro, Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA) contribuyó  al estímulo de la emigración de venezolanos con la creación de “campamentos” y que “humanitarios” en los principales pasos fronterizos con los países vecinos de Venezuela: Colombia y Brasil. En su enfermizo afán por demostrar que Venezuela debe ser asediada a como dé lugar. ¿Pero, qué está ocurriendo en esos llamados “campamentos humanitarios”?

El escenario intervencionista de los asuntos internos de Venezuela, tiene variadas fuentes que provienen de sectores ligados a la idea que la única salida a la crisis venezolana es a través de una intervención internacional que intentan disfrazar de “crisis humanitaria”. Una estrategia que persigue alcanzar el poder después de una intervención extranjera. Algo así como obtener la conducción del Estado a través de una Junta Patriótica de salvación nacional, que según ellos, debe organizar el proceso de transición a la democracia que como paso previo tendría que resolver la emergencia social y económica para después organizar unas elecciones. Estrategia que de alguna manera se complementa con los llamados a la abstención que realiza la oposición agrupada en la ex-MUD, ahora “Frente Amplio por la libertad de Venezuela”. Una nueva manera de reagrupar las fuerzas para intentar tomar el poder por vías no democráticas, al negarse a participar en el proceso electoral del 20 de mayo de 2018.

Esta idea en un primer momento fue apoyada por factores reaccionarios y conservadores de la Iglesia Católica, ligadas a organizaciones políticas minoritarias y a polémicos personajillos funestos como el “Padre” Palmar y el loquito de Pablo Medina, entre otros, que sueñan con ser presidentes de Venezuela porque sus familias desde pequeños les inculcaron que ellos eran unos elegidos y terminaron creyéndolo. Personajes que hace una semana fueron vistos paseándose por los puntos fronterizos con Colombia y reuniéndose con los líderes de grupos mafiosos y paramilitares que tienen el control del paso de emigrantes del lado colombiano.  

Según fuentes periodísticas colombianas, los llamados campamentos para venezolanos que cruzan la frontera la mayoría estimulados por la campaña que realizan a través de las redes sociales desde Miami y Colombia, reciben una ayuda muy limitada porque las mafias que manejan estos espacios tienen el control del ingreso a través de tarifas y vacunas para poder pernoctar en estos lugares que afectan además a las comunidades cercanas a donde están ubicadas y se han constituido en lugares para el delito, la prostitución, la venta de drogas, la captación y explotación de mano de obra barata y de la delincuencia.

Cuentan personas entrevistadas en medios colombianos que ha sido traumática la experiencia en estas áreas designadas para pernoctar porque faltan los medios básicos necesarios y el riesgo que corren es muy alto ante la prevalencia de delito y los asaltos dentro de las mismas instalaciones o plazas públicas que sirven de “campamentos” improvisados.  

Hasta las autoridades municipales colombianas de los municipios fronterizos están en contra de esta situación que los sobrepasa y le genera problemas ambientales y de seguridad pública. Todo por el afán de un grupito que con el apoyo de los Estados Unidos y el Zar, Luis Almagro de la OEA están interesados en desestabilizar a Venezuela a cualquier precio.

La irresponsabilidad mayúscula que  significa el sostenimiento de estos irregulares “campamentos humanitarios”, sobre todo, del Estado colombiano que los permite pero no los está apoyando con una logística y medidas de seguridad que garanticen la  vida y brinden un servicio verdaderamente humanitario a los venezolanos que emigran a Colombia. Si no que han convertido el problema en un show mediático para demostrar que la situación en Venezuela amerita la intervención internacional.

El pasado 21 de enero, en las instalaciones del Arepazo 2, en Doral, Miami,  una “coalición de organizaciones de venezolanos se dieron cita para formalizar el apoyo a la creación de los “campamentos humanitarios” con la esperanza de “atenuar” según sus voceros, “ la miseria de sus compatriotas en las zonas fronterizas” con Colombia y Brasil, haciendo un llamado a los presidentes de ambas naciones limítrofes a crear formalmente campamentos para refugiados. Este evento contó con la presencia de un” invitado muy especial”, el secretario general de la OEA, Luis Almagro.

Al evento asistieron los aliados de la gusanera anticastrista de Miami, voceros ante el gobierno de Donald Trump de las necesidades del exilio venezolano. Allí dijo el contradictorio e irresponsable Pablo Medina: “El propósito de este acto es formalizar lo que es un hecho doloroso y trágico en la frontera con Brasil y Colombia”. Hay que decir que Pablo Medina, ha venido proponiendo oficializar los campamentos para los llama refugiados y un acérrimo defensor de los grupos terroristas violentos que se hacen llamar. http://www.turimiquire.com/2018/01/20/campos-de-refugiados-para-venezolanos-en-colombia-y-brasil-piden-firmas-en-miami-para-formalizarlos/

 

agapitoman1926@yahoo.com



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