Carta de un venezolano al amargado señor Almagro

Feliz día mundial del niño autista señor Almagro, que se conmemoró este 2 de abril pasado como “Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo” y le digo de corazón, que esta carta me la inspiraron los seres más extraordinario que he visto y conocido en mi existencia terrenal, esperando que cuando este servidor, hombre amante de la vida llegue a las líneas de su ocaso ¡y quien sabe a las infinitudes del cielo! allí me encuentre, con estos seres especiales, que por cierto, en estos tiempos actuales de acuerdo a datos de la ONU, siguen sufriendo de discriminación social, de la restricción de sus derechos a la educación, a la salud, a una vida plena, a su dignidad como personas –inclusive, más que el Síndrome de Down, cáncer infantil y diabetes juntos- similitudes estas –las del sufrimiento-, que he comparado con los habitantes de mi codiciada Venezuela, la que usted asecha desde hace algún tiempo hacia nosotros, hermanos de un mismo pueblo y de los pueblos todos de Nuestra América, la de los americanos del Sur, la suya señor Almagro.

Señor Almagro, el autismo no es una enfermedad, es un síndrome, un conjunto de síntomas que se manifiesta con algunos trastornos en la conducta, por eso el comportamiento de los niños autista, su conducta, está justificada. El niño vive en su propio mundo al que los de afuera no podemos llegar. Estos niños gritan sin causa alguna. Tienen por costumbre balancearse todo el día. Se la pasan durante horas, mirando fijamente un objeto. Caminan en punta de pie.

Señor Almagro… Nosotros los venezolanos –la mayoría-, queremos vivir nuestro mundo y nuestras vidas a imagen y semejanza del socialismo sin que usted llegue desde afuera a perturbar nuestra Paz. Queremos gritarle al mundo con la causa de que somos libres e independientes y que no invadiremos ni haremos la guerra al mundo exterior que nos rodea, porque respetamos la vida de nuestro prójimo. En Venezuela queremos balancearnos todo el día soberanamente, mientras este nuestro “extraordinario y único planeta da la vuelta sobre su propio eje”. Aquí en la Patria del más grande libertador de América, queremos mirar fijamente la esperanza las 24 horas del reloj, que sabemos que está a la vuelta de la esquina, pero debido a que usted le hace el juego a los apostadores corrompidos del norte como cualquier jugador que se ha amargado tratando de tener éxito en sus intenciones. En este extraordinario país de los herederos de Chávez, existen recursos que queremos compartir sin injerencismo con nuestros hermanos de América del sur, en donde está su país natal. Aquí queremos caminar en punta de pie con dignidad por entender que los males que aquejan hoy a la humanidad son debido al capitalismo depredador y salvaje que usted representa en estos momentos en la OEA

Señor Almagro, dispense toda esta comparación, pero es que leo constantemente de usted por cualquier medio de comunicación en los emporios neoliberales donde aparece, hablar de mi Patria Venezuela ¿Sabe usted que la Unión Europea ha seleccionado para este año de campaña el lema para el autismo “Respeto, aceptación e inclusión”? haciendo especial hincapié en las necesidades y problemáticas reales de las personas con autismo ¿le parecen conocidas estas palabras del lema? Ojala señor Almagro “tenga tiempo” de responderme esta carta en nombre de esos niños de Nuestra Amada Venezuela, la esperanzada de su América Latina ¡a donde usted pertenece! pero sino le es suficiente, piense sin demora, en los niños autistas del mundo que en lo profundo de su ser, no le hacen daño a otros.

Señor Almagro, sé que a veces los seres humanos nos frustramos cuando los objetivos que nos hemos trazado no los logramos. Quizás usted no pudo aplicar aquella carta de la OEA el 6 de diciembre por fraude electoral porque los resultados lo dejaron loco ¿se acuerda? ¿Que hizo con esa amargura? ¿Supongo que tuvo que romper la carta? ¡O aquella que usted ha querido aplicar en diversos momentos a Venezuela, la famosa carta de la OEA! ¿Déjese de esa amargura? El gobierno que dirige el obrero mayor de Miraflores Nicolás Maduro a través de nuestro embajador Bernardo Álvarez ha manifestado reiterativamente que “Venezuela es garante y se encuentra completamente comprometida con los principios establecidos en la Carta Democrática Interamericana (CDI), la Carta de la Organización de los Estados Americanos (OEA), así como la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del hombre y otros instrumentos internacionales de derechos humanos”. Desconocemos que otros intereses oscuros pueda tener aun y lo amarga inmensurablemente por no lograr la meta que se ha trazada con nuestra heroica Venezuela. por eso le sugiero que no se amargue más, quédese tranquilo, respétenos y respétese con dignidad o coraje.

Señor Almagro… usted como secretario de la OEA no ha entendido ni practicado lo que significa realmente los valores democráticos con Venezuela y mucho menos no ha visualizado la importancia que tiene Venezuela para Nuestra América con una verdadera diplomacia… y más aún, en vez de buscar o aportar soluciones a nuestros problemas, lo que ha estado contribuyendo es a acrecentarlos, nosotros los venezolanos de todas las razas y credos sabemos solucionarlos.

Señor Almagro… sepa por lo tanto con esta carta, que estos niños del mundo, tienen el alma que a usted le hace falta.

Nuestro legado… también es sagrado



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Iván Méndez


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