Época de cambio o cambio de época

La atinada frase de Rafael Correa: "no estamos en una  época de cambios, estamos en un cambio de época", pareciera que está perdiendo su significado ante el feroz y persistente ataque que con municiones de papel verde ha emprendido el gran poder del norte y el asedio corrosivo de nuestro ejercito de comejenes latinos que armados de su inmoralidad, bellaquería, falta de escrupulos y pudor y especialmente carencia de honor y dignidad han mellado el impulso que se había logrado con el empuje de Chavez,Kirchner, Correa y Lula para recuperar el orgullo criollo y hacernos dueños de nuestros destinos, liberandonos del humillante y castrante tutelaje gringo.

Resulta muy deprimente y triste, por decir lo menos, ver como "nulidades engreidas" muestran altanería y suficiencia, validos de la palmadita o la palabra melosa que les obsequia cualquier funcionario usense;  exhiben, muy pagados de si, su satisfacción y su prepotencia,que no hace más que demostrar su pobreza y su falta de nobleza; con razon se dice que no hay nada más peligroso que un cobarde y mediocre que por algún medio consiga poder .

La verdad es que es dificil calificar las actuaciones del tal Almagro, en la OEA, y de la Corte Suprema chilena, porque el asco y la repulsión que producen complican un análisis sereno, lo único que uno puede decir es que lo abyecto, lo bajo, lo indigno y lo ruin de estos procederes, donde se violan los mas elementales valores de la moral y la integridad de los hombres (a cambio, probablemente, de 30 monedas de plata) manchan para siempre el honor y la reputación de nuestros pueblos y hacen que, para siempre, seamos etiquetados como incapaces de construir nuestro destino sin la guía y el látigo de "los superiores europeos y usenses".



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Jesús Requena G.


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