Pasado, presente y futuro

Égida a nuestra Venezuela

La respuesta de los pueblos suramericanos y del resto del mundo al nuevo ataque devenido de la Casa Blanca en contra de nuestra República Bolivariana de Venezuela ha sido, además de solidaria y fraterna, categórica y a viva voz, sin ningún tipo de eufemismo ni vacilaciones.

Los pueblos y gobiernos hermanos han cerrado filas ante las pretensiones norteamericanas. Hecho inédito en la historia de las relaciones internacionales.

Nunca antes tantos países del mundo habían alzado sus voces en contra de una pretendida o decidida amenaza estadounidense hacia un humilde y pacífico pueblo como nosotros.

Gracias Bolivia, Cuba, Ecuador, Nicaragua, San Vicente y Las Granadinas, Antigua y Barbuda, Dominica, Granada, Colombia, Argentina, Uruguay, China, Rusia, entre otros, por tanta solidaridad.

Ha quedado al descubierto el rechazo mundial hacia la anacrónica e irrespetuosa política exterior de los EEUU.

En lo que respecta a la actuación del Gobierno Bolivariano, liderado por el camarada Nicolás Maduro, ha sido intachable. Ha defendido al pueblo entero y a la institucionalidad con todo el fervor revolucionario. Ha emulado la gallardía de Guaicaipuro, Bolívar, Zamora y Chávez, nuestros libertadores.

Gracias a esta osadía del Estado burgués estadounidense se ha puesto a prueba una vez más la lealtad del pueblo revolucionario. Les hemos demostrado a los países imperialistas que estamos decididos a ser libres, que estamos organizados; teniendo como la base de nuestra defensa la unión cívico-militar, nacida del seno de la Revolución Bolivariana.

Es claro y notorio que Venezuela es blanco de Washington desde el arribo de nuestra Revolución.

Posiblemente en estos momentos no acudirán a una intervención militar directa -como están acostumbrados- ya que al parecer las condiciones políticas, diplomáticas y militares no están dadas, debido al anillo protector y defensor que se ha enraizado dentro y fuera de nuestra patria. Pero para tiempos futuros, ¡ni Dios lo quiera!, de igual modo debemos estar preparados ante alguna arremetida imperial, teniendo claridad de que no será convencional.

Por lo pronto, a pesar de haber tensión, el clima sigue siendo de paz. En ese sentido, vale la pena parafrasear a Maquiavelo diciendo que, "…no debemos permanecer inactivos nunca en tiempos de paz, sino, por el contrario, debemos acopiarnos de enseñanzas para valerse de ellas en la adversidad, a fin de que, si la fortuna cambia, nos halle preparados para resistirle", -a lo que le agregaríamos- combatirle y vencerle.

hectorabache@gmail.com

Caracas



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Héctor Abache

Escritor. Trabajador socio-comunitario.

 hectorabache@gmail.com

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