¡Fue terrorista George Wasghington?


En 1775 ( 8 años antes del nacimiento del libertador nuestro), a pesar de la presencia de un señor ponderado, el General Thomas Gage, como cabecilla del colonialismo inglés en sus colonias de América del Norte, reconocido como persona amiga y además casado con norteamericana de nacimiento, pero al fin y al cabo comandante de tropas que obedecían a intereses foráneos, se genera una revuelta, precisamente en este mes de abril, en el poblado de Lexington, que resultó en 8 muertos y 10 heridos del lado de los pobladores norteamericanos. A seguidas, una contraofensiva que hizo replegar a los soldados británicos a Boston dejó un saldo de 250 de ellos fuera de combate, entre muertos y heridos, mientras que del lado norteamericano quedaron 93. Así, un histórico Congreso decide ir a la guerra y encomienda al entonces Coronel George Washington a comandar las tropas de liberación. Inglaterra había estado confiada en el servilismo de esas colonias, pero la respuesta del rey Jorge III fue declararlas en “estado de rebelión”.

Luego de varios años de lucha, entre reveses y victorias-como las de Trenton, Princeton, Saratoga y Yorktown-, con apoyo bélico efectuado por otros países europeos, especialmente de Francia antiguo rival del imperio británico, se logra, en el Tratado de Paris, que Inglaterra reconociese la independencia de aquellas 13 colonias, precisamente en un abril 15 de 1783 (6° mes de gestación de quien iría a ser el gran libertador suramericano), transformadas así en los primeros 13 estados libres.


Hubo guerra en todos esos años contra el país colonizador y su ejército invasor, pero también hubo guerra interna porque se crearon dos bandos, los llamados “rebeldes” desde Inglaterra -autodenominados revolucionarios- y los que permanecieron leales a la corona inglesa que querían que permaneciera el mismo “status quo”, o “realistas”, buena parte de ellos en lucha armada contra aquellos “rebeldes”o revolucionarios que proclamaban su libertad..

La lucha de tales “rebeldes” fue contra las imposiciones desde el exterior de una potencia colonizadora, pero también para imponer un nuevo sistema de gobierno, el republicano, donde una voluntad mayoritaria se impusiera por sobre los designios y privilegios de un monarca, por la libertad y por más igualdad, tal como se manifestaba en el documento “Common Sense” de Thomas Paine y luego en las ideas de Jefferson expresadas en las propia “Declaración de Independencia de los EEUU” quien se fundamentaba en los principios del filósofo inglés John Locke sobre los derechos naturales de la humanidad, quien desde Inglaterra consideró que debían universalizarse los derechos tradicionales que eran prerrogativa de los ingleses.
La lucha que se considera razonable y justa para aquel momento debe ser aplicable en cualquier tiempo y lugar.

Luego, de esa filosofía primigenia y esa historia, no se entiende como un gobierno de ese misma nación muestre empeño en actuar de modo inverso, porque ahora son los más poderosos, con derechos que no goza gran parte la humanidad, imponen un intercambio comercial desigual que los favorezca cada vez más –edición nueva del colonialismo- y con manifestaciones de desarmar o desactivar a quienes en sus tierras luchan por más igualdad.

En aquella época, la realeza británica y sus más cercanos fieles pueden haber endilgado los peores epítetos a aquellos “rebeldes” por oponerse a sus designios. Sin que se llegue a pensar que empleasen el calificativo de “terroristas”. Ahora, ni los más conservadores de la actual Inglaterra osaría utilizar cualquier término similar para con aquellos libertadores.

Fué, en ese siglo XVIII el gran inicio de las luchas por la libertad y la igualdad de los derechos, de la instauración de repúblicas antes que el absolutismo monárquico, del ciudadano frente al súbdito en contra de los privilegios de unos pocos. El del nacimiento de los Estados Unidos y de la República Francesa y los preceptos de “libertad, igualdad y fraternidad”, ejemplo para las luchas de liberación, en contra del colonialismo, el de aquella España y el surgimiento de Bolívar, seguramente descalificados de igual modo por la monarquía española de entonces.

De aquel siglo a este siglo XXI y sin embargo, tan lejanos de una liberación total contra cualquier tipo de colonialismo, es precisamente en la nación ahora más poderosa del mundo, desde el gobierno de aquella otrora tierra luchadora contra ese tipo de dominación, donde se mal-emplea el término “terrorista”, con avanzados medios de información ahora disponibles, alcanzando a cualquier ser que abogue o luche por más igualdad o por más libertad, …a tal extremo la extensión de dicho término que su aplicación retroactiva llegaría hasta a sus propios próceres. Respetando las distancias, increíblemente el virginiano Jorge Washington, general en jefe de las fuerzas revolucionarias que engendraron a los EEUU, bajo ese criterio, llegaría a ser alcanzado por esa connotación.

De una gran nación avizorada por aquella Constitución ideada por Jefferson a un poderío mundial de su gobierno sin contrapeso suficiente hay una diferencia – versión ampliada de aquel país colonialista inglés-. Entonces, deberán emerger allí mentes que revisen sus orígenes, su propia historia, para que no hubiese repetición en otras latitudes de lo que ellos en aquel siglo XVIII vivieron.


* Médico-Profesor Universitario


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Jesús Rodríguez Silva*

Médico y Profesor Universitario.


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