El Amparo y el coronel pentagonista

COLECTIVO DE TRABAJO REVOLUCIONARIO PUEBLO REBELDE

EL AMPARO Y EL CORONEL PENTAGONÍSTA

Por: Ing. Edgar Guedez S.

A propósito del estreno de la película venezolana titulada EL AMPARO este domingo 08 de octubre del 2017, cuando están próximos a cumplirse 29 años de la masacre ocurrida en el caño LA COLORADA el 29 de octubre de 1988, en la población de EL AMPARO, durante el Gobierno del Presidente adeco Jaime Lusinchi, en la cual perdieron la vida 14 humildes pescadores, a manos del comando específico Jose Antonio Páez conocido como CEJAP comandado por El General Camejo Arias, llegaron a mi memoria imágenes de mi niñez cuando curse mis estudios de primaria en la escuela Diego Eugenio Chacón ubicada en ese entonces frente a la plaza Bolívar, justo donde se proyectó la película.

Este pueblo abandonado y huérfano de la atención gubernamental sigue siendo el mismo con sus calles destartaladas, sin alumbrado público, sin agua potable, sumergido en la basura y aguas servidas, con un ambulatorio sin recursos médicos para al menos calmar un dolor, sin fuentes de trabajo estable, inundaciones en época de lluvias… etc. Así lo ilustró desde 1998 el Comandante Chávez en una entrevista realizada por Agustín Blanco Muñoz en el libro HABLA EL COMANDANTE "Fuimos allí, a la Plaza Bolívar, a un estadio medio abandonado del Amparo, cuyo nombre todavía me resuena por aquello del Caño Las Coloradas…". Ante la más grande paradoja, el pueblo sigue en la misma orfandad a pesar de ser un pueblo fronterizo con Colombia, la puerta de entrada a Venezuela, rico en fuentes hídricas y suelos, con un potencial agropecuario, agroindustrial y la parroquia de mayor producción petrolera de Apure.

Esta película de ficción basada en hechos reales, muestra la parte humana de esta humilde gente, con su sufrimiento a cuestas, con sus valores morales y humanos fundamentados en la familia, la solidaridad, la lealtad, la amistad, fueron la clave para que José Augusto Arias y wolmer Pinilla, los dos humildes pescadores sobrevivientes de esa masacre, apoyados por toda la población emprendieran su lucha contra el monstruoso aparato represor del Estado, para que se esclarecieran los hechos, resplandeciera la verdad, se limpiara el honor de los caídos, se demostrara su inocencia y se clamara por la justicia que aún no ha llegado.

Un valeroso jefe del comando policial del pueblo, a costa de perder su cargo enfrenta al coronel Mendieta para hacer respetar su institución y los procedimientos. Un fiscal del Ministerio Público al servicio del aparato represor del Estado, se presta para la manipulación de la justicia con la intención de incriminar a los sobrevivientes. Un coronel Mendieta al parecer formado en la Escuela de las Américas, valiéndose de su cargo, su uniforme y su autoridad, se presenta abusador, arrogante, prepotente, déspota, autoritario, sin el más mínimo escrúpulo, manipulador, quien al verse descubierto en la responsabilidad de tan horrendo, atroz y abominable hecho, para incriminar a estos humildes pescadores como subversivos (LO QUE SE CONOCE AHORA COMO FALSOS POSITIVOS), utiliza múltiples artimañas para tratar de manipular y presionar a los sobrevivientes en nombre del honor de la institución a la cual representa, amenaza con los órganos de justicia y hasta con el nombre del Presidente de la República para que aceptaran los cargos, a los familiares les ofrece compensación económica, casa propia y un provechoso porvenir para sus hijos. Hilario, un agente encubierto de los órganos represores del estado, supuesto comerciante y transportista de pescado quien contrató a los pescadores para enviarlos bajo engaño al caño La Colorada, se presta para la manipulación a los familiares haciéndoles ofertas de dinero, casa propia, pronta libertad para los sobrevivientes y futuro para sus hijos. Un político con aspiraciones a salir electo diputado al Congreso Nacional se presenta como la tabla de salvación y el ángel guardián de los sobrevivientes, al lograr romper el cerco que los medios de comunicación al servicio de los intereses del estado impedían conocer públicamente a nivel nacional e internacional, la versión real de los hechos por parte de los sobrevivientes. Y unos familiares que con su dolor y su tristeza, con su arrechera y su fortaleza moral, fueron acompañados por todo un pueblo solidario en esta titánica lucha contra la injusticia.

En la vida real, allí sigue EL AMPARO en el desamparo, con su valeroso pero digno pueblo, sumergido en el atraso, en la miseria, huérfano del Gobierno, atropellado, y sus verdugos de ayer encarnados en los verdugos de hoy. Unos funcionarios militares y de los órganos de seguridad del Estado, en su mayoría abusadores que a su antojo imponen su propia ley ignorando leyes de la República, decretos o resoluciones del Gobierno Nacional. Un coronel formado en La Escuela de Las Américas, déspota, prepotente, arrogante, autoritario, militarista, fascista, manipulador; ofreciendo en campaña electoral al pueblo lo que no hizo en ocho años al frente del gobierno regional, abusador; que valiéndose de su cargo público tuvo el descaro de despojar a sus habitantes de una edificación destinada a prestar el servicio de alimentación a los niños en edad escolar y cumplía funciones de unos de los programas bandera de la revolución Bolivariana impulsado por nuestro Comandante Chávez, como son las de casa de alimentación, para montar desde allí la sede de su partido político, e ir a inaugurarla. Algunos funcionarios de los órganos de justicia al servicio de los intereses del coronel. Un agente encubierto al servicio del coronel que realiza funciones de comisario policial desde la casa de gobierno, haciendo el papel del bachiller Mujiquita en la novela Doña Bárbara escrita por Don Rómulo Gallegos. Un politiquero de oficio con gran descredito y alto rechazo popular que a trocha y mocha quiere materializar sus aspiraciones de convertirse en alcalde del municipio Páez. Unos medios de comunicación manipulados o al servicio del coronel, mientras los otros son silenciados o presionados por el autoritarismo y fascismo de este oscuro personaje. Mientras tanto, el pueblo sigue allí rumiando su arrechera, viendo como la derecha gubernamental destroza la revolución y el legado del Comandante Chávez y clamando por la justicia que aún no ha llegado.

LOS VERDUGOS DE AYER: GENERAL CAMEJO ARIAS, LÓPEZ SISCO, COMANDANTE HIPÓLITO, ENCARNAN A LOS VERDUGOS DE HOY…!!!



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