Aporrea en peligro y desorientando al pueblo

Absolutamente nada nos garantiza que un tecnócrata lleno de prejuicios, con animo de quedar bien con su jefe, ignorante ideológico, decida abrir un expediente contra Aporrea por las criticas que allí vertimos o mandarnos a la cárcel a quienes criticamos lo malo del gobierno. Gracias a Dios que soy crítico, si por serlo, tengo que ir a prisión porque algún fiscal jala bola decide que mis artículos merecen esa sanción ¡Que puedo hacer?

Las direcciones socialistas, comunistas y bolivarianas, cada una a su manera hacen todo lo posible por obstaculizar el desarrollo del proceso, y su coordinación impide la transición al socialismo. La contaminación del proceso por la falta de planificación, es señal que artificialmente queremos simplificar la revolución. Las leyes punitivas contra la expresión hacen a la revolución más vulnerable, mas aun, cuando hasta el sol de hoy no hay sanciones contra la corrupción de arriba, ni siquiera un expediente investigativo.

En un proceso de cambio revolucionario todo esta relacionado con todo lo demás. Es como una red de pesca, en la que cada nudo esta unido a otro por varios hilos, esta clase de tejido es mas resistente si esta unido. Ya que, si se corta en cualquier punto se destruye en su totalidad.

El rompimiento comercial con Colombia es necesario, acallar los medios de la oposición como, Globovisión también, las dos medidas son necearías, pero están planificadas para ejecutarlas simultáneamente. Zulia y Táchira son estados de la oposición y son fronterizos con Colombia, al congelar las relaciones la tensión aumenta por el fuerte desempleo que el gobierno no esta en condiciones de contrarrestar. ¿Estamos preparados para enfrentar la tensión interna y externa con eficiencia? Eficiencia, es la palabra clave.

Las características de las importaciones alimentarias para la seguridad alimenticia, originan procesos de ampliación y de intensificación considerables. El hecho de comprar a otro proveedor, el transporte no solo encarece el producto, internamente hay que estar preparado para que el burocratismo no entorpezca la gestión en los tramites de desaduanizacion, manipulación, distribución, ¿estamos listos? Existe un persistente esfuerzo por contestar la pregunta ¿adonde vamos? ¿Al socialismo? Contestarla nos suministra una cantidad asombrosa de información.

Partamos de la brecha existente entre las estructuras públicas y el nivel de organización de las masas. Las dos no caminan juntas, pues, el burocratismo evita que así sea, la inseguridad, el desempleo, la inflación, la inseguridad, la falta de planificación y la falta de ideología socialista, producen tensiones en el proceso difíciles de controlar. Si, manifestar esto es ir contra la revolución, entonces los juicios agobiaran a la fiscalía.

Rechazar los principios del proletariado obrero y campesino solo fomenta ilusiones revolucionarias, además ayuda a fortalecer las divisiones entre el pueblo. La incapacidad para formular una política acertada para comprender el carácter revolucionario del gobierno, constituye un obstáculo político importante para organizar la transición, la cual busca soluciones distintas a las ofrecidas en estos últimos 10 años. Este aventurismo facilita la desestabilización porque constantemente estamos dando de comer a la oposición.

Este desorden establecido tiene sus victimas. El pueblo y la revolución, en este contexto la justicia social serian una empresa de subversión y todo esfuerzo por corregir la desigualdad toma el aspecto de una expedición punitiva. La “revolución desde arriba” siempre ha terminado en fracaso, la necesidad objetiva y apremiante de acabar con la usurpación del poder por una elite, junto con la mala administración publica y de otros terrenos de la actividad política explica en parte las crecientes diferencias y grietas en las filas revolucionarias.

Pero la casta dominante o tren ejecutivo no se muestra capaz de abandonar voluntariamente el monopolio del poder con el beneplácito de Miraflores quien garantiza sus privilegios materiales y sociales especiales.

Para el PSUV el poder es una trampa porque tiene que respetar el status quo, o traicionarse si las rechaza, en todo caso, es el fracaso. Continúan saliendo ciertos capitales y no regresan, suben los precios de los productos de primera necesidad afectando el factor evolutivo del ahorro económico. La aparición de este factor, que ocupa en sus cálculos la atención de los expertos y desorientan la conciencia del cambio, alteran completamente las perspectivas socialistas.

De ahora en mas, opinión expresada muchas veces por el presidente Chávez, la administración revolucionaria se rige por una medida universalmente empleada por el capitalismo. La necesidad de crecer sobre el 6% anual es un imperativo político que se expresa en cifras y permite a los presidentes asistir a las cumbres orgullosos. Menos del 4% es un fracaso. Números que permite al FMI calificarnos, de ahí, la salvedad de las reservas internacionales empleadas casa adentro es la diferencia.

Y, sin considerar la inflación que altera los equilibrios fundamentales de los precios y sostiene la especulación e incentiva la corrupción. Nuevos criterios revolucionarios, usando los antiguos y condenando las costumbres capitalistas, recorremos el mismo camino del orden eterno de cosas en la que el neoliberalismo funda su doctrina.

La nueva y vieja actitud revolucionaria, virtud cardinal de los liderazgos marxistas tradicionales, desorientan al pueblo y se convierte en fuente de inseguridad y de crisis, porque la izquierda reforma y disipa, la derecha digiere y acumula. Las etapas tranquilas se suceden alternadas con épocas de crisis, usadas para respaldar las injusticias, estrategia que debe terminar porque las tensiones están muy altas.

Esta estrategia no ha sido nunca verdadera y no resiste análisis alguno. Hoy podemos afirmar por estos 10 años que, incluso, ese principio es falso porque el que no transforma malgasta tiempo y recursos, ya que las estructuras públicas que crecieron y envejecieron trastornaron al pueblo por ser parte de un sistema que colapso por la ineficiencia producida por la avaricia del sector privado. El sector político, supuestamente es público pero conserva la misma avaricia del privado.

De ahí se deriva el carácter de la lucha de clases en una revolución, porque para los pobres, los intereses en todos los países son idénticos y eso solo se consigue aboliendo los intereses capitalistas.


rcpuma061@yahoo.com


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Raúl Crespo


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