Acotaciones necesarias

La Ley Orgánica de las Ciudades Comunales adolece de organicidad, armonía y claridad (V)

CONSIDERACIÓN PREVIA

En nuestra opinión, desde las instancias del Poder Constituido se viene gestando, desde hace algún tiempo, un proceso para mediatizar las instancias del Poder Popular. Resulta, que para poder luchar eficazmente en contra de esa aberración, se debe primero avanzar en la construcción de espacios alternativos, donde los poderosos no vean amenazados sus privilegios. Con esto en mente, nos hemos propuesto avanzar desde lo productivo, a lo organizativo, a lo formativo, a lo político, y a lo que sea necesario. En síntesis, hemos cambiado la dirección del flujo de nuestras acciones.

A continuación un documento en el cual están recogidas una buena parte de la visión que hemos compartido con algunas comunidades. Sin embargo, en el momento de plantear la teoría de nuestro Hacer espacial se presenta la duda por el grado de abstracción planteado que supone una lectura abstrusa y difícil que pudiera descalificar el contenido y desanimar al lector.

Hemos desarrollado un ejercicio teórico-conceptual que considere las determinantes de diseño, del nuevo Hacer espacial, como un proceso que comporta dos tiempos: el momento "negativo" de la determinación dada y el momento "positivo", que es la afirmación de la nueva determinación, en este caso, es el Proyecto del sistema de Ciudades Comunales y su "tránsito hacia la Sociedad Socialista".

ACOTACIONES NECESARIAS

En el título I, disposiciones generales, artículo 5 de la Ley Orgánica de las Ciudades Comunales [i], define el Propósito de la Ciudad Comunal como:

Artículo 5. La Ciudad Comunal tiene como propósito fundamental el desarrollo pleno de la democracia participativa, protagónica y el principio de corresponsabilidad en la gestión de políticas públicas, y una nueva institucionalidad del poder popular en el marco de la Ley Constitucional del Plan de la Patria para la conformación y ejercicio del gobierno por parte de las Comunas a través del Sistema de planes, decisiones, recursos, competencias, proyectos, gestión, seguimiento y gobierno, la administración y gestión de las competencias desarrolladas o que le sean transferidas, el establecimiento de normas de convivencia y socialización, y mecanismos legislativos territoriales y de contraloría social para el (1) "tránsito hacia la sociedad socialista". (Subrayado nuestro).

La primera (1), tiene que ver con el propósito de la Ciudad Comunal como "tránsito hacia la sociedad socialista", al parecer existe una distinción conceptual entre la Sociedad Comunal-Ciudad Comunal y la llamada Sociedad Socialista-Ciudad Socialista la cual carece de organicidad, de armonía y, consecuentemente, de claridad. Creemos que la transformación esperada sería entre la Sociedad Socialista y la Sociedad verdaderamente Comunal, que derivaría de un modelo socialista libertario, más que de uno estatista.

El modelo socialista libertario se expresaría sobre la base del pleno ejercicio del Poder Popular ligado indisolublemente a la ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profunda de la Sociedad Capitalista y el modelo de Sociedad Socialista estatista sería un socialismo sin libertad y todo intento por instaurar el socialismo sin libertad reproduciría la estructura urbana, el poder económico y el poder político que conforma el espacio institucional del Estado Burgués.

Tan solo desarrollemos un ejercicio teórico-conceptual que considere las determinantes de diseño, del nuevo Hacer espacial, como un proceso que comporta dos tiempos: se debe negar la situación existente y crear el dato como anticipación del hecho, "el hecho es antes de existir" [i] y, esta posición nos lleva a las siguientes negaciones –de lo que Es– y, afirmaciones –de lo que debe ser–.

En el momento de plantear la teoría de nuestro Hacer espacial se presenta la duda por el grado de abstracción planteado que supone una lectura abstrusa y difícil que pudiera descalificar el contenido y desanimar al lector. Insistimos, por ello, el momento "negativo" de la determinación dada y el momento "positivo", que es la afirmación de la nueva determinación, en este caso, es el Proyecto para el "tránsito hacia la sociedad socialista". Según este criterio, de la determinación de diseño:

- Negamos un Hacer espacial relacionado con el Cómo Hacer por darle un valor de cambio a las clases sociales sin espacio.

- Afirmamos un Hacer espacial relacionado con el Cómo Hacer, con el Para Qué y el Para Quién, para dar un valor de uso a las clases sociales sin espacio.

Entonces, será imprescindible fijar direcciones que permitan clarificar la orientación de las determinaciones de diseño dada, negando el momento negativo y afirmando el momento positivo de la nueva determinación, en relación con el diseño del sistema de Ciudades Comunales y su "tránsito hacia la sociedad socialista":

1. El diseño del espacio con explotación-dominación no puede ser interpretado como una posición de exterioridad frente a la realidad espacial que se debe modificar, ya que se encuentra ella misma en el centro de las contradicciones sociales -la lucha de clases por el espacio- de las cuales esta realidad espacial no es más que el producto. Según este criterio, en el diseño del espacio sin explotación-dominación:

- Negamos el espacio, sobre todo el urbano, que se hace en las reglas del juego de explotación-dominación.

- Afirmamos un nuevo espacio de vida, sin enajenación alguna, fundado en la propiedad social del espacio y la socialización de la empresa de la construcción.

2. El diseño del espacio podría ser realmente organizado, si las iniciativas que lo orientan cesan de ser propiedad privada, tomando el control de sus condiciones de existencia, perdiendo su valor de uso y convirtiéndose en una mercancía que realiza su plusvalía. Es necesaria la organización del espacio de producción y el espacio de intercambio para que esta doble perspectiva de Materia-Energía se convierta en realidad: el espacio sin propiedad privada. Según este criterio, en el diseño del espacio:

- Negamos el espacio arquitectónico que se configura para el mayor beneficio del capital. Pues, éste se acopla al mecanismo productivo capitalista expulsando a los seres humanos, cuya Energía ya no necesita en el proceso productivo pero que requieren del espacio como bien de consumo para sus funciones reproductivas.

- Afirmamos que el nuevo espacio a diseñar, se hará con la extinción del diseño de los espacios configurados y limitados de la propiedad privada del Estado Burgués, aunque será posible admitir la propiedad privada de los espacios reproductores de la privacidad controlada socialmente por un diseño de espacios construidos sobre espacios ilimitados de propiedad social.

3. El diseño del espacio tiene por función asegurar la hegemonía del capital financiero sobre el espacio urbano dejando al descubierto los desequilibrios sociales expresados en la urbanización "espontánea" y, con mayor precisión, la desigualdad social y la segregación espacial. Según este criterio, en el diseño del espacio sin clases sociales:

- Negamos la producción de espacios construidos con diferenciación de clases sociales, por estar siempre al servicio de la circulación de los valores de cambio de las clases sociales dominantes: nunca más viviendas obreras, de interés social o por política habitacional.

- Afirmamos la construcción de espacios de uso colectivo y espacios conectores, porque proyectamos actuar en una sociedad sin clases o en camino a la homogeneización. Sólo se concebirá la producción de espacios sin clases sociales, construidos para la plena necesidad existencial y humana.

Entonces, hemos definido no sólo el paradigma para un nuevo Hacer espacial, como expresión de un "Deber Ser" social, acompañado del otro discurso en relación con el diseño del sistema de Ciudades Comunales y su "tránsito hacia la sociedad socialista", que facilite su comprensión del concepto de la Arquitectura de Multitudes [iii] en el Deber Ser.

En la teoría de la Arquitectura de Multitudes, el nuevo Hacer espacial está relacionado con el Cómo Hacer y con él Para Qué y Para Quién, definiendo las condicionantes técnicas, estéticas y éticas del proyecto de Arquitectura para las clases sociales sin espacio:

a) El Proyecto Técnico, como proceso, está conformado por partes compatibles, sistema que crece en el espacio de las tres dimensiones, capaz de contener, por su diseño estructural, la multiplicidad de actividades de la vida del Ser humano. Es el proyecto de sustitución de las obras únicas artesanales por las obras en serie industrializadas. El proyecto técnico como proceso móvil y cambiante por procesos físicos que permitan desmontar, modificar, trasladar y crecer. Es un proyecto técnico de producción de la obra necesariamente para las multitudes. Se apoya en una práctica política fundamentada en la socialización de la empresa constructiva.

b) El Proyecto Estético, como espacio armonioso frente a la miscelánea urbana de nuestras ciudades actuales, responde al contenido de una sociedad armónica, donde la expresión de la individualidad encaja en la macro-estructura de la comunidad. El proyecto estético nace del número, su repetición y combinación, que garantice proporción y ritmo. El proyecto estético es un espacio armonioso -al servicio del ser humano y la naturaleza- frente a la miscelánea urbana de nuestras ciudades actuales. Entonces, será un proyecto proclamante de libertad por su carácter subversivo, por ser manifestación de las potencialidades del ser vivo.

c) El Proyecto Ético, como espacio social y no para una clase, niega la individualidad exclusiva y existente, la supera y la conserva en la comunidad. Es el proyecto del espacio para todos los seres humanos y para cada uno de ellos, como afirmación del espacio para la vida y la razón de los usuarios y la comunidad, para un nuevo contenido de un espacio social y no de un espacio para una clase. Un proyecto ético que se apoya en una práctica política fundamentada en la propiedad social del espacio urbano, que garantice una cultura para la inclusión, proyectada en la teoría del espacio para la mayoría de los seres humanos que luchan por el cambio político.

En los objetivos anteriores, se ha esbozado una teoría de la estructura formal del sistema de Ciudades Comunales y su "tránsito hacia la sociedad socialista" y, se destaca a su vez, la ruptura que produce dicha fase con todas las formas que le antecedieron en la actual fase de desarrollo del Capitalismo. No obstante, existe entre ellas una unidad conceptual, que orienta nuestro Hacer y constituye una herramienta teórica del espacio, por el cambio político necesario del devenir ético.

Entretanto, el problema de las asimetrías sociales persiste. Quedan sin espacio y sin ciudad, capas medias de asalariados, proletarios y marginales. Quedan ocultas las miles de hectáreas de ranchos y sub-habitaciones sobre las cuales proponemos un esfuerzo técnico, pero con la clara consciencia de producir una práctica teórica que será tributaria, "de una práctica política" [iv], sin la cual aquella se quedará solo en eso y, no se hará nunca realidad efectiva.

Es necesario desmitificar para siempre que el problema del espacio social no sólo es un problema técnico, sino también un problema inmerso en la lucha de clases y, por lo tanto, político. La solución de los problemas de los sin-espacio no es espacial, sino política, pues, el problema del espacio social está adecuado a la acumulación capitalista y a las relaciones de reproducción. Debe quedar claro, por lo tanto, que no son las soluciones técnicas las que resolverán el problema del espacio construido, sino la decisión política del uso del excedente de producción social.

De allí, que sea imprescindible evitar todo género de parcializaciones y aislamientos de problemas tendiente a ocultar la totalidad en que se inscriben y a privarnos de un pensamiento crítico, por la imposibilidad de advertir las articulaciones con otros niveles de la realidad.

Anticipemos, entonces, una solución política y la creación de alternativas espaciales para el sistema de Ciudades Comunales y su "tránsito hacia la sociedad socialista", que puedan apoyar teóricamente una práctica política que las haga realidad, para que así los sin-espacio puedan tenerlo. La técnica para resolver el problema viejo de los sin-espacio, en una sociedad nueva, es un espacio nuevo, que exige una técnica nueva.

Lo que antecede no significa, absolutamente, una paralización de nuestro esfuerzo técnico, sino el deber de enfocarlo en el sentido de satisfacer las necesidades de espacio para las clases desposeídas y acentuarlo sobre todo en los factores infraestructurales urbanos, pero con la clara consciencia de estar produciendo una práctica teórica tributaria de una práctica política, sin la cual aquélla se quedará solo en eso y no se hará nunca realidad efectiva.

De allí, que nuestra alternativa está en la perspectiva del modelo socialista libertario que se expresaría sobre la base del pleno ejercicio del Poder Popular ligado indisolublemente a la ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profunda de la Sociedad Capitalista y, ella misma, como elemento teórico que forma parte de la lucha de clases por el espacio. Cualquier teoría arquitectónica que se fundamente sobre este concepto, deberá partir de la propiedad social del espacio y de la socialización de la empresa constructiva.

REFERENCIAS

[i] Proyecto de Ley de las Ciudades Comunales (Marzo 2021) Asamblea Nacional. Poder Legislativo. República Bolivariana de Venezuela. Versión para el "Proceso de Consulta Pública".

[ii] HEGEL, Georg Wilhelm Friedrich. (1968). Ciencia de la lógica (Wissenschaft der Logik, 3 vols., 1812–1816). Traducción de Augusta y Rodolfo Mondolfo. Tomo I, 2da ed. Buenos Aires. Editorial Solar.

[iii] MARÍN-LISTA, Servando E. (2013). La ciudad comunal: La lucha de clases por el espacio. Cumaná, (Venezuela): Marín-Lista / Editoriales Radoca c.a.

------------------------------------ (2010) Desde la comunidad: La arquitectura de multitudes. Caracas, (Venezuela): Marín-Lista / Gráficas Lauki.

[iv] CASTELLS, Manuel. (1985). La cuestión urbana. (10a ed.). México: Siglo XXI.

¡Que se abran cien flores y florezcan cien escuelas de pensamiento ¡



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Servando Marín Lista

Arquitecto- Es autor del libro "Desde la Comunidad": la arquitectura de multitudes (junio, 2010) dirigido a la formulación de propuestas de planificación del desarrollo estratégico para captar el objetivo esencial y específico de clarificar el compromiso y la responsabilidad de la explosión del Poder Popular con la problemática total de la ciudad, mediante todas las escalas de sus propias acciones para marchar rumbo al nuevo sistema de Ciudades Comunales, los Distritos Motores de Desarrollo y los Territorios Federales. Y autor, también, del libro "La Ciudad Comunal, la lucha de clases por el espacio" (nov, 2013) donde plantea una interpretación de los fenómenos urbanos, que constituye una herramienta sobre lo que ?desde afuera? de la estructura urbana, el poder económico y el poder político, conforman la lucha de clases por el espacio y avanza en el señalamiento de la necesaria ruptura con los valores, instituciones, relaciones de poder y las raíces más profundas de la sociedad capitalista.

 tetralectica77@gmail.com      @chevan2

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