Ismael y el imperio « gozando un imperio »

No le duró mucho el jolgorio a los avaros del mundo. Sus secuaces le echaron el gozo al pozo con Ismael Garcìa y la fanfarria. El pica pleitos se le salió de las manos antes de tiempo, o lo dejaron volar sin rumbo, para luego enjuiciar disparidad de procedimientos en la trinchera socialista. No reconocen pùblicamente que el dicharachero personaje ya abortó definitivamente su propia farsa. Quieren (querer no es poder) mantenerlo como una ficha en el campo de la revoluciòn, a pesar para ellos, que su tendencia nunca ha sido socialista. Tendencia, la otra, reconocida pùblicamente por el mismo saltimbanqui cuando se declaró socialdemòcrata, al poco tiempo de percatarse descubierto por Hugo Chávez en plena desidia después de « Santa Inès ».

Aclaramos. Lo de « El imperio gozando un imperio », por el salto al vacìo de Ismael Garcìa, lo dijo el màximo dirigente del PPT, aliado de la Revoluciòn Bolivariana y de su gran conductor Hugo Chàvez. Luego entonces, uno pudiera proclamar, como refuerzo a la paràbola, dèjalos que gocen, si no fuera por la seriedad que otros le dan al asunto. Ademàs porque nosotros, viejos socialistas, sabemos que al imperialismo y sus obedientes caporales criollos, les atraen las fiestas en su apogeo para darle el palo a la làmpara al menor descuido o embeleso.

No obstante son tozudos estos caporales. Se equivocaron una vez màs con Chàvez. Y de la misma manera el imperialismo por confiar en los « cantos de ballena » y la verborrea del socialdemòcrata anticomunista, recomendado por el ahora zamarro Carlos Tablante, le fallò su acostumbrada diplomacia de la intriga. No se dieron cuenta que ya el barinès les habìa picado adelante desde cuando El Poliedro fuè colmado por socialistas para el acto de confirmaciòn de Podemos. Aquel abrazo con el lìder de la revoluciòn no fuè del agrado de los concurrentes, lo que fuè una campanada para Chàvez.

Ahora, los del arroz con calabaza congregados en « Un Nuevo Tiempo » de Rosales, no consiguen como hacer con lo que queda de Podemos. El reyecito de Chacao lo paletea para que se devuelva. Ellos no lo quieren, y acà ya no cabe. Entonces Lòpez, el flamante y potentado de Rosales en Chacao, jura con una imàgen de Polar en la mano, que los socialistas, con Chàvez a la cabeza, somos unos malosos contra el « pobre » Ismael.

¿Pobre Ismael?, ni que lo grafiquen como menesteroso desposeìdo, que no lo es ni lo ha sido. En todo caso, pobre de Ramòn Martìnez que alguna vez lo fuè. En este caso, no sabemos què harà Tablante con el cumanès y el abogado Jimènez, para reconciliarlos, despuès que el mèdico del güiriney le arrebatò el micròfono al abogado gordimàn en plena rebatiña por el liderazgo morado, allà en Caracas frente al CNE. Uno desde acà, vecino de Ramón, no le apuesta ni una locha al firifirito. De todas maneras, ellos son morados. Suponemos que se entenderàn. Por nuestra parte, tenemos que ser honestos para reconocer que nos sorprendió hasta la extrañeza, el salto al vacío del mèdico de los hijos de los hombres y mujeres que tuvimos que subir a las montañas de Oriente para combatir a Rómulo Betancourt. Nos sorprendiò ingratamente que el médico recomendado por los hermanos Velásquez (Jesús el negro- Jesús el blanco), se haya dejado enrolar por la contrarrevoluciòn.

Nos sorprende, insistimos, que el hombre que atendiò al llamado de Puerto La Cruz y su Alcalde revolucionario, Nelson Moreno, para que ayudara en la defensa de PDVSA, asediada por la vieja meritocracia petrolera y el traidor gobernador de entonces, ahora estè dando el salto a la trinchera enemiga, donde seguramente, si no rectifica, se dará el abrazo de bienvenida con el bacalao David D' Lima. Si asi fuere, Ramón, encarga al panadero una canilla del grueso y alto de la ceiba de « San Francisco » para que alguien te diga: « con su pan se lo coma ».

Y ya que hablamos de gobernadores y sus vicisitudes, va un clarín con el ejemplo del Presidente Chàvez, a quien alguna vez le escuchamos decir que apreciaba en toda su dimensiòn la deferencia y cariño del pueblo venezolano. Pero que en ninguna expresiòn se le distinguiera con el bautizo de obra alguna con su nombre, mientras èl viva. ¡Bueno el ejemplo de nuestro Presidente!. Entonces sirva este gesto para el gobernador de Cojedes, a quien el micrófono de Globovisiòn, insistentemente, le señala esa debilidad anotada en una placa que dice: « barrio Jonny Yànez Rangel ». Y mientras usted corrige esa fantasía, camarada Yànez Rangel, reciba un saludo revolucionario con Rosa Luxemburgo y Hugo Chávez: Patria, Socialismo o barbarie. Venceremos.

pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez


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