Quietud y reposo desde el chinchorro de mi troja…

19-01-2020: llovió fuerte anoche, qué misterio. Hemos traído la lluvia y reverdece un poco el campo.

Día apagado y de lluvia y de recogerse, leer y meditar. Uno de nuestros mayores placeres consiste en colgar las hamacas en la troja, con una vista espectacular de todas las montañas del sector. A veces me llevo un libro y no puedo concentrarme en medio de tanta calma y belleza, y conmovedor silencio. Cualquier cosa en la que fije mi vista hay allí mil motivos para embeberse uno en la conmoción del encanto y el esplendor divino de la naturaleza.

María Eugenia ha tenido un intenso día de trabajo encontrando multitud de quehaceres limpiando la casa en lugares donde hacía mucho tiempo que no se metía, y admirándose cómo los alacranes se han tomado unas largas vacaciones. Ahora con el verano volverán a aparecer, y son tan misteriosos que parecieran venir del cielo, y los encuentra uno en los lugares más inesperados.

Uno debe estar preparado para cualquier picadura, y por lo que he aprendido del padre Santiago López Palacios de la picadura de alacrán se puede uno aplicar en ella una ligadura durante un rato, tratar de extraer el veneno por aspiración con una ventosa o pequeña copa caliente sin necesidad de incisión alguna; poner después en ella, cloral alcanforado, a partes iguales y administrar interiormente cada 10 minutos, en agua azucarada, 8 gotas de la siguiente mezcla:

Tintura de yodo 4 gramos

yoduro de potasio1 gramo

Una rebanada de limón debajo de la lengua ayuda a disipar el entumecimiento.

También puede usarse el amoniaco, administrar interiormente (6 a 8 gotas) y aplicado sobre la picadura mezclado con agua.

También es bueno el ajo que se aplica sobre la picadura, y se hace tomar en infusión.

Guaco en decocción y su tintura alcohólica.

Como tópico, solución alcohólica de mentol.

Hay quienes recomiendan de una a dos cucharadas de aceite de coco,

Sobre la picadura de serpiente, recomienda el padre: 1: Ligadura lo más cerca posible de la mordedura, no muy apretada, y no por más de media hora. Si ha transcurrido algún tiempo después de la mordedura es inútil. Hace una incisión para exprimir o chupar de la picadura con la boca (cuando está sana) o por medio de ventosa. Lavar la herida con aguardiente o agua jabonosa y cauterizar (preferiblemente) con ácidos; lo mejor una solución de ácido fénico y alcohol. El amoníaco no sirve en este caso.

Al interior un buen trago de aguardiente, brandy, etc. repitiéndolo según la gravedad, pues en estas circunstancias hay marcada tolerancia. Puede agregarse al trago cedrón (Simaba) hasta un gramo en polvo.

Zumo o tintura de guaco o de algunos otros contravenenos como el de las aristoloquias, carare y guayaquil o el de cuartillito (Peperomia numulariifolia).

Si hay a mano permanganato de potasa, ácido crómico o cloruro de cal (hipoclorito) puede prescindirse de la cauterización, haciendo inyecciones sobre la mordedura y a su alrededor, en solución acuosa del 1% de las dos primeras y del 1x60 de la última.

2: La hiel de serpiente.

3: La curarina.

4: Ají picante machacado. Se cuela; se da a beber y además se aplica parte en lavativas.

5: Ligadura discontinua: se aplica y se va apretando y aflojando alternativamente, cada vez que los accidentes calmen algo. De ese modo el veneno se va absorbiendo lentamente, y el individuo o lo va eliminando por los emunctorios o se va acostumbrando a él.

6: Lo más seguro: suero antiofídico, cuando se tiene a la mano.

A las tres de la tarde nos visita Ángel quien va y se encarama en el gran árbol de guamo, sube a una altura de unos doce metros y baja unas doce granadinas. Nos sentamos a comer granadinas María Eugenia, Ángel, Lucía Valentina, Engracia, Baudelio y yo.

Nos cuenta Ángel que el pueblo hervía anoche de rumores con un cuento bien extraño, de que avecinaban los rusos a Venezuela para derrocar a Maduro.

Intercambiamos espagueti por queso. Llega Ángel y nos trae un racimo de cambures verdes.

Reemplazamos la bombona de gas.

Por la noche, Ángel disfruta, al tiempo que ve el Programa Los Robertos, de un trozo de torta de guanábana que hizo ayer María Eugenia.

Nos ponemos a jugar scrable.

A las nueve salimos al patio a contemplar el cielo profusamente estrellado, como nunca lo habíamos visto antes.

20-12-2020: ayer salió del país el presidente de Estados Unidos para Venezuela, don Juan Guaidó. Llegó a Bogotá donde se reunirá con Mike Pompeo y fue recibido por el presidente Iván Duque con grandes honores como jefe de estado. Tenía don Juan Guaidó prohibición de salir del país, pero igual, nadie sabe por dónde y cómo lo hizo. Participará don Juan Guaidó en una reunión con veintiún jefes de estado para tratar el tema de la lucha contra el terrorismo, donde evidentemente Venezuela será considerada como un peligro para la región. ¿Qué será lo que quiere el mulato, que de veras lo certifiquen desde el exterior como lo que no es? Todo esto da risa: a Venezuela la han querido gobernar tanto Estados Unidos como Europa desde que Páez tomó el poder en 1830. Algún día escribiré, por ejemplo, cómo fue que José Tadeo Monagas fue un guaidosito muy bien acogido por Francia e Inglaterra cuando fue derrocado por Julián Castro.

Hoy se percibe que tendremos un día bien caliente.

Hoy he salido a dar una caminata con la perra, me dirigí hacia el camino de los portones. Llevé un machete y mi morral. Al cruzar el río, me encuentro con Ángel quien está cortando unos palos para hacer una barbacoa. Ángel quiere que en ella los niños de la escuela siembren ajoporro, cilantro, berenjena, pimenton, calabacín,…

Un poco más abajo de la hondonada de los pinos vi a Neptalí quien estaba limpiando un barbecho donde va a sembrar cambures, café y tomates. Dijo que me mandaría unos tomates para que hiciera jugo. Le di el pésame por la muerte de su suegro, el señor Antonio, quien falleció el pasado 24 de diciembre de 109 años.

Troceé unos troncos que me servirán para encender el fogón. De regreso me traje unas cincuenta guayabas del fundo de Neptalí.

Vuelvo a casa arrastrando unos dos kilómetros el pesado tronco. Preparo jugo de guayaba, me doy un baño y almorzamos unos espaguetis al estilo de los que hace la vecina Engracia:

Se ha presentado Lucia Valentina, de seis añitos, pidiendo que le eche una mano en la tarea que le han mandado: tiene que ver con las palabras que deben acentuarse según su sonido.

María Eugenia inicia el trabajo duro de desbrozar todo el manigüero que rodea las matas de café. A las cuatro y media de la tarde llega a la casa con el rostro encendido y pidiéndome que por favor les amuele los machetes que ya muy amellados.

Le cogemos varios empates a la manguera que está bastante deteriorada.

Por la noche recibimos la visita de Marcolina, Neptalí y sus dos hijos Natali y Toñito. Nos traen una cesta llena de tomates de árbol, bien rojitos. Marcolina le explica a María Eugenia cómo hacer jugo o jalea con ellos: se ponen a hervir hasta que suelten la piel, luego se meten en la batidora… excelente, a decir de la gente, para subir los glóbulos rojos. Luego Ángel se incorporará a la reunión. Conversamos amenamente hasta las nueve de la noche. Hubo unos comentarios en el sentido de que los gringos le dieron a Maduro el ultimátum de que sólo hasta el almuerzo de mañana le permitirán que se quede en el poder. Uno podría asombrarse de este tipo de comentarios por aquí, producto en cierto modo de la ingenuidad de la gente, pero es que ayer escuché que míster Mike Pompeo declaro en Bogotá que Cuba y Venezuela está a punto de romper relaciones diplomáticas.

Nos entregamos al inacabable trabajo de limpiar de monte las matas de café. Aprovechando que es menguante, María Eugenia se dedica a descopar garbancillos, cayenas, rosas, ficus, trinitarias,…

A las cuatro y media de la tarde me dedico a recoger bosta para preparar el abono que le colocaremos a las matas de café.

Nos visita la señora Gaudi, quien nos trae de obsequio cebollas y papas.



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José Sant Roz

Director de Ensartaos.com.ve. Profesor de matemáticas en la Universidad de Los Andes (ULA). autor de más de veinte libros sobre política e historia.

 jsantroz@gmail.com      @jsantroz

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