Grito llanero

Foó: llegó el Señor X

Precedido y anunciado por mala fama mundial, arriba a la República Bolivariana de Venezuela Felipe González, exmandatario español y dirigente del más derechista de los partidos "socialistas" de la añosa Europa.

Mientras la propuesta política que lidera en España hace aguas y se derrumba en la entropía política de la corrupción, la falsedad ideológica y el desmadre, Felipillo viene a montar un show cuando le toca el turno que alterna con su carnal Álvaro Uribe Vélez. El eje Madrid-Miami-Bogotá se activa por órdenes de la CIA ante la emergencia que supone una inminente derrota electoral para el fascismo en Venezuela.

Felipe González y Álvaro Uribe, hay que decirlo con claridad, representan lo más oscuro, tenebroso y maligno de los agentes de la internacional del fascismo por su insólita especialidad en las abominaciones que provee el terrorismo elevado a la categoría de política de Estado. Sí: son especialistas en sembrar muerte, torturas y violaciones de los derechos humanos desde el poder.

Por eso ahora le vamos a explicar porqué Felipe González se ganó el mote de "Señor X" durante su mandato. Pero no respondemos si las líneas le provocan arcadas.

"Los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL) fueron agrupaciones parapoliciales que practicaron lo que se ha denominado terrorismo de Estado o «guerra sucia» contra la organización ETA y su entorno. Estuvieron activos entre 1983 y 1987, durante los primeros años de los Gobiernos del PSOE con Felipe González", nos explica la no siempre confiable Wikipedia.

Fueron organizados por Felipe y su entorno para perpetrar atentados que costaron la vida de inocentes en sangrientas operaciones. Como entidad criminal aprovecharon para eliminar del camino, además de militantes de la ETA, a enemigos políticos y económicos de la cúpula gobernante en España.

Y Felipe González "estaba detrás de todo", confesó sin rubor José Amedo, un policía condenado a 108 años de prisión por los crímenes del GAL, quien abundó que el largo brazo de los terroristas de Estado ejecutó también atentados en territorio francés. De hecho, era Felipe González el Señor X: el que ordenaba, autorizaba y proveía, agregó.

La decisión de actuar en Francia no fue policial sino política, declaró Amedo. Fue una decisión de Felipe González (jefe del gobierno) de José Barrionuevo (ministro del Interior) y de Julián Sancristóbal (ex gobernador civil de Vizcaya).

Así, se agrega un nuevo y aterrador capitulo a la dolida España, que ha experimentado atrocidades históricas como persecusiones raciales, religiosas, el genocidio contra América y la dictadura de Franco.

Por eso Felipe Gónzález carga sobre sus hombros, sobre su espíritu, el peso terrible de las muertes de inocentes que claman justicia. Sin embargo cuando es increpado acerca de esa miserable etapa de su vida como gobernante con un caradurismo que deviene en sorna dice "No sabía nada del caso GAL: no ví, no escuché, no hablé, no ordené". Solo esta actitud nos explica que el sujete carece de remordimientos, condición típica de los sicópatas.

Pero, como en los informeciales: eso no es todo. Guarda Felipe gratos recuerdos de la IV República venezolana por los nexos delictivos con Carlos Andrés Pérez, expresidente ya fallecido. Esta comandita le permitió al par de malhechores vender empresas nacionales a precios de gallina flaca a capitalistas ibéricos quebrados y significó en la práctica una pérdida de soberanía en manos de la "madre Patria".

No viene a Venezuela a defender los derechos humanos de Leopoldo y sus cómplices un defensor de los derechos humanos. Viene un exmandatario que no dudó en asesinar y torturar con la finalidad de asegurar el poder político.

Y su condición de "asesor técnico" de la defensa de los violadores de derechos humanos no es más que una burda justificación para montar una operación internacional que nos señale, ¡qué originalidad!, como Estado forajido.

Mientras, los políticos presos del fascismo sobre quienes tampoco pesa ningún cargo de conciencia, hacen huelgas de hambre que ni ellos mismos se creen, evalúan como incendiar al país y se hunden en un lodazal de contradicciones internas y miserias humanas.

Los venezolanos estamos claros que la mejor derrota que podemos propinar al fascismo es la paz.



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Pedro Gerardo Nieves

Autodidacta. Comunicador popular, coordinador de la Brigada de Agitación, Propaganda y Comunicación Florentino del PSUV Barinas, vocero de la Guerrilla Comunicacional Florentino, delegado de formación de la Escuela Nacional de Formación Socialista "Hugo Chávez" del PSUV.

 pegenie@hotmail.com

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