Memorias del olvido

La derecha de por aquí y el capital extranjero sin patria están buscando angustiosamente cómo borrar a Chávez de la memoria del Pueblo, cómo producir una amnesia colectiva en todos los venezolanos y venezolanas que haga olvidar al arañero de Sabaneta y a sus logros de inclusión social.

Para estos reaccionarios la omnipresencia del Comandante Supremo, que partió a otros rumbos el martes 5 de marzo de este año 2013, se ha convertido en una obsesión y el refranero popular los retrata cabalmente: Chávez los tiene locos porque ahora lo ven en todas partes y todo el tiempo.

Suponemos que consultaron a Spielberg para saber de Indiana Jones, vía médium a Walt Disney a ver si ubican al inefable Micky Mouse pero el que les tiró un balde de agua fría fue Stallone cuando les dijo que Rambo tiene cataratas en los ojos y camina con dificultad. Es decir no va para el baile. El todo para ver si mediante la magia del cine puedan hacer algo dado que la realidad venezolana se las pone cada día bien difícil.

En esa loquetera andan hasta tal punto que la desesperación que los corroe los impele a desvaríos tales como enlodar la familia del Presidente Chávez, insultar a su hija María Gabriela, difamar al candidato del Pueblo, Nicolás Maduro y la guinda del frasco: amenazar de manera velada a la Presidenta del CNE ruin acción que materializó el partido político ultraderechista autollamado El Nacional en un insidioso editorial: Por supuesto sin que les quede nada por dentro. Estos planes sórdidos configuran un panorama sombrío. Entre otras cosas preparan desde ahora el terreno de una supuesta deslegitimación del proceso electoral presidencial que culmina el domingo catorce de abril.

Como en las novelas de Dostoievski la derecha sufre de remordimientos y pesadillas reiteradas. Torpemente calcularon que la muerte física del Comandante Supremo significaba su desaparición y el olvido. Que equivocados están. Menosprecian la historia, la desconocen. Ignoran que el Pueblo es sabio y sabe buscar el momento oportuno para reclamar sus derechos.

No entienden los cambios históricos que vive América Latina. Les parece una alucinación que un país como Bolivia sea gobernado exitosamente por un indigena, que Brasil elija una luchadora social como Presidenta y por supuesto no digieren y se les atraganta en la garganta saber que un pardo como Chávez nacido en las entrañas del Pueblo, potro al que nadie domó, se haya ido victorioso tanto en el plano electoral como en el reconocimiento de las mayorías.

Una afrenta y una raya indeleble para estos personajes arrogantes y fatuos que siempre se han creído lo mejorcito y se atreven a dar lecciones de gobernabilidad cuando el pasado cuartorrepublicano pone al desnudo su incapacidad gerencial y su insensibilidad social. Pensemos solamente que el único programa social que medianamente sostuvo la derecha en estos últimos sesenta años fue el de la ranchificación del país. Como en los relatos del realismo mágico se ufanaban encementando aceras en los barrios y regalando planchas de zinc, dos pretextos para no construir viviendas para El Soberano, porque para los ricos los pobres deben vivir en ranchos y ni pensar en construirles casa o apartamentos.

Esta campaña electoral los agarra con los pantalones abajo y la desventaja electoral los lleva a explorar los caminos verdes de la desestabilización, del juego fascista del atajo artero, del desconocimiento de los Poderes Públicos. Sus dirigentes están llenos de rencor y rabia. Con ellos mismos. Supongo yo. Como decía el Comandante Supremo se autocobean. Ahí está la señora Machado pregonando a los cuatro vientos que el CNE es ilegítimo pero cuando le preguntan no sabe explicar por qué es diputada. Son Memorias del Olvido.

lucartjesus@yahoo.es


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Héctor Agüero


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