Destruidas comunidades de Estocolmo y Hoyo Caliente

Campesinos desplazados denuncian violación a derechos humanos por la FAN en el operativo Sierra 7 en Perijá.

Maracaibo, 14 de noviembre de 2005

ANPA, noticias del pueblo, El 4 de noviembre comienza el Operación de seguridad fronteriza denominada Sierra 7, de la Fuerza Armada Nacional de Venezuela, que consistió en una operación combinada de los componentes de esta fuerza, con el objetivo central de detectar y desmantelar cultivos clandestinos ilegales, laboratorios de procesamiento de drogas y capturar y repeler grupos ilegales dedicados a este delito en nuestro territorio. La operación se ejecutó en la Sierra de Perijá, frontera occidental con Colombia, en los predios montañosos de los municipios Machiques y Jesús María Semprúm. Los días 5, 6, 7 de noviembre, tropas aerotransportadas llegaron a los asentamientos campesinos del Río Apón, a las veredas que llevan el nombre de Estocolmo y Hoyo Caliente, conformadas mayoritariamente por población labradora, refugiada en nuestro territorio, huyendo de los horrores de la guerra civil colombiana. Esta comunidad se dedicaba desde hace varios años al cultivo de rubros alimentarios y a la cría de animales para el consumo propio y estaba compuesta por desplazados hombres, mujeres ancianos y niños de los departamentos inmediatamente vecinos de Colombia, y algunas familias wayuu. Al arribo del contingente militar, algunos vecinos temerosos se escondieron lejos de sus casas, “temerosos como es costumbre en Colombia, que la llegada de “la ley”, tiene su cola de muerte”, entre ellos algunos buscaron refugio entre sus vecinos Yukpa, y otros regresaron a la comunidad en busca de sus familiares y a enterarse de lo que había sucedido. Lo que encontraron fue desolación y destrucción: todas las casas destruidas por el fuego, 80 vacas, la totalidad del ganado de la comunidad muertas con heridas de armas de fuego, igual destino fue el de 40 mulas, imprescindibles para el traslado de cosechas y el trabajo labriego en esta intrincada zona, doscientas gallinas, la totalidad de la cría de porcinos para el consumo comunitario. Los perros fueron reservados para otra diversión de los militares participantes: “eran encerrados en las casas de sus dueños y luego incendiaban la choza, celebrando con risas la agonía de estos animalitos”. Así lo testimoniaron vecinos que golpeados y maltratados, presenciaron la acción vandálica de este, a todas luces deshonroso contingente de nuestra Fuerza Armada Nacional. Este testimonio fue declarado a esta Agencia por Álvaro Uribe Payare, ciudadano de 40 años habitante de esta comunidad, que da como desaparecidos a la mayor parte de su familia, ya que fueron detenidos mujeres ancianos, hombres y niños y al parecer deportados sin cumplir con los requisitos de ley para esto. “Otros tal vez huyeron a la selva, donde para la mayoría es fácil perderse”. Entre los familiares y conocidos sin paradero conocido mencionados por le señor Uribe Payares están: Norbay Uribe Pinto de 13 años, Anuaraim Uribe Pinto de 2 años, Nana Pinto de año y medio, Keibin Pinto de 2 años, Keila Pinto de 7 años, Johan Pinto de 12 años, Paolo Uribe Pinto 11 años, Norbei Uribe Pinto de 13 años, Mileidis Pinto Novoa de 16 años, Dinaluz Pinto Becerra de 19 años, Elubaín Pinto Becerra de 28 años, Manuel Pinto Becerra de 30 años, “la flaca” becerra, de 33 años, Albeiro Uribe Payares de 37 años, Luís Torres Pinto Becerra, Manuel Pinto de 78 años y Ilcias Becerra de 80 años. Dada la condición de indocumentados de la mayoría de estos ciudadanos, no han hecho las denuncias formales frente a la fiscalía y la defensoría del pueblo, sumado esto a el poco respeto que tienen estas instituciones entre los campesinos e indígenas en el Municipio Machiques dada la actitud pro ganadera y negligente ante las denuncias de violación de derechos que han demostrado los actuales representantes en la localidad e esas instituciones Desde hace pocos años existe una legislación que protege a los refugiados y en el marco del respeto a las leyes y a soberanía se garantizan plenos derechos y ciudadanía a estos, incluso se reconoce la figura de “desplazados en tránsito”, para los refugiados que se establecen en estos predios fronterizos. Territorios que en su mayoría son ancestralmente de tenencia y soberanía indígena. Sin embargo, son frecuentes los atropellos a esta población fronteriza por parte de las policías y la FAN y la ausencia de una política de seguridad y defensa integral que los atienda y los incluya en las tareas de defensa de nuestra soberanía y nuestro medio ambiente. Desasistidos de protección y del disfrute de los derechos fundamentales, son víctimas fáciles de los enemigos de la soberanía en la frontera: los ganaderos latifundistas y sus aliados irregulares paramilitares, las trasnacionales mineras y el narcotráfico y la inteligencia imperial a la que sirve la Fuerza Armada Colombiana; la guerrilla representa otro problema al usar nuestro territorio como desahogo en su confrontación con el estado colombiano y esto se facilita en una situación en la que la actuación de nuestro estado se presenta adversa a los intereses de los sectores populares fronterizos. En el marco de esta operación, verificamos el intento de detención ilegal al ciudadano Yukpa Cristóbal Romero, por parte de efectivos del ejercito, “para ser interrogado”, impedida por la comunidad. Romero se presentó posteriormente acompañado de las autoridades yukpa de su comunidad y fue interrogado sobre su relación con la guerrilla, la cual negó, respaldado su testimonio por líderes de la comunidad. Dada la extensión de territorio que abarcó el operativo 7, nuestra red de corresponsales está completando información para hacerla pública.



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