Cada día es mayor la violación a los derechos humanos de los pueblos indígenas.

Comunidad Indígena del Tokuko amenazada por el sicariato ganadero.(fotos)

Aurelio Baez, uno de los campesinos Yukpa que fue sometido llevado ala fuerza
Ildiani Medina, niña de 11 años maltratada
Foto: ANPA

Agresión sábado 8 de septiembre.

 

El día sábado 8 de septiembre en la Comunidad indígena Yukpa “Guaicaipuro”, ubicada en el sector El Tokuko, Parroquia Libertad, Municipio Machiques de Perijá; entraron violentamente treinta personas, todas armadas, sometiendo a cuanto campesino indígena encontraban en el camino, según los testimonios de las personas afectadas, 26 hombres wayuu, que no eran de la zona, llegaron a la comunidad en un vehículo 350 conducido por el señor José Amilcar Montiel, y otros cuatros en motocicletas montañeras,  amenazando con matarlas si no hacían caso al decirles que se montaran en el camión: “sí no salís rápido de ahí te voy a matar”, así le dijeron a la wayuu Elibeth González, cuando intentaron sacarla por la fuerza de la casa con sus 8 hijos, todos menores de edad.  

 

Los agresores comenzaron  a someter a los campesinos indígenas desde la entrada de la comunidad hasta llevarlos a la casa central, allí luego de amenazarlos de muerte les dijeron en lengua wuyuunaiki que ellos estaban allí por órdenes del señor Noe Machado (antiguo propietario de la hacienda donde se encuentra la comunidad “Guaicaipuro”), con la intención de darles dinero para que se retiraran de esas tierras y volvieran a la montaña: “nosotros tenemos aquí treinta millones para dárselos si se van de aquí, así nos decían ellos”, estas son palabras de la wayuu Elibeth González, “también nos decían que ellos vinieron esta vez por las buenas pero que la próxima vez que vinieran iba a ser ya para matarnos”.

 

Luego de varias horas en esta situación uno de los indígenas que logró no ser visto por los agresores, se dirigió hacia el puesto de la Guardia Nacional del sector El Tokuko, al escuchar la denuncia varios efectivos se dirigieron a la comunidad, cuando llegaron al sitio los cuatro agresores que utilizaban motos lograron escapar, uno de ellos reconocido por los habitantes de la comunidad como Mario Rivero del sector “Las Piedras” y los 26 restantes al ver que los efectivos se acercaban lanzaron las armas, unos al monte y otros a un Jaguei cercano. Las 26 personas fueron detenidas y solo 23 armas aparecieron. 23 de los agresores fueron liberados inmediatamente por no tener expedientes que los inculparan de delito alguno, excepto, en el que los encontraron in fraganti, pero ello no significa nada, no es suficiente prueba. El resto de los agresores; es decir, 3 personas, todavía permanecen detenidas por averiguaciones ya que las armas que portaban estaban solicitadas por los cuerpos de seguridad.

 

Los indígenas afectados se dirigieron hasta la fiscalía de Maracaibo para realizar formalmente la denuncia de lo ocurrido, esta institución registró lo narrado y actualmente reposa en el expediente Nº 3A2773. Al preguntarle a los indígenas: por qué no se dirigieron a la fiscalía de Machiques. “ya nosotros no confiamos en la fiscal de aquí, ella siempre está del lado de los ganaderos, ese día la llamamos tres veces y no nos atendía y cuando nos atendió nos dijo que nos iba a mandar a alguien, y todavía estamos esperando” esto lo respondió Tereza Shimisi, indígena Yukpa. La persona a la que hace referencia la señora Tereza es la Fiscal 21 de Machiques, Reina Trujillo, quien según varias comunidades indígena siempre está del lado de los ganaderos.

Fiscal 41, José Luís Rincón, de la Villa y otras autoridades
Foto: ANPA
cacique Aristides Maikiche, de la comunidad de Guaicaipuro, golpeado por sicarios
Foto: ANPA

  

Se repite la historia el sábado 15, indígenas acusan al ganadero Noe Machado de lo ocurrido.

 

No conforme con lo ocurrido el sábado 8, el día 15 de septiembre la comunidad Yukpa “Guaicaipuro”, ubicada en el sector El Tokuko, fue visitada ahora por 15 hombres que portaban armas largas vestidos con uniforme militar verde unicolor, los sicarios llegaron a las 3:00 AM. en dos camionetas pick up, entraron a las casas de los campesinos indígenas y comenzaron a golpearos sin mediar palabras con la intención de sacarlos para prenderles fuego, “a mí me decían que si yo no me salía me iban a echar fuego con  muchachos y todo, y le echaron fuego a todo, hasta 7 chinchorros de cono que estaba haciendo pa vender, todo eso se quemó”, dice la señora Eva Beatriz Iguana.

 

Según el testimonio de los indígenas Yukpas y Wayuu agredidos, ellos vieron claramente cuando llegó al lugar otra camioneta donde estaban el ganadero Noe Machado y dos hombres armados, quienes transportaban la gasolina con la que los sicarios prendían fuego a las viviendas de paja y zinc. Las personas que dieron los testimonio en los cuales aseguran que el señor Noe machado es el culpable de todo lo ocurrido, 1) porque lo vieron cuando él traía la gasolina y, 2) porque reiteradas veces él personalmente los ha amenazado de distinta manera de no irse de lo que él llama sus tierras, pidieron que no se publicara sus nombres porque temen ser agredidos fatalmente por este señor.

 

casa quemada, de la sra yukpa teresa shimisi
Foto: ANPA

casa quemada, de la sra yukpa Lucía Jorjito
Foto: ANPA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Al momento de la retirada los sicarios comenzaron a buscar a tres indígenas que ellos habían visto esconderse en el monte, al encontrarlos los golpearon insistentemente en la en la cabeza, les amarraron las manos, los vendaron y los embarcaron (a los tres) en la camioneta,  luego de amenazarlos con las armas apuntando sus cabezas, los dejaron botados en un punto vía “La Negra”, los tres agredidos lograron soltarse las amarras y se dirigieron al puesto de la Guardia más cercano para hacer la denuncia. Aurelio Baéz, es uno de las tres personas que los sicarios se llevaron de la comunidad, él cuenta que durante el recorrido, los agresores sólo les decían que los iban a matar por haberse metido en esas tierras:“ellos decían que nos iban a matar por estar aquí”.

 

animal de cria quemado por los asaltantes
Foto: ANPA
yukpas afectados, ubicados en la entrada del Tokuko
Foto: ANPA

 












Entre las personas golpeadas se encuentra el Cacique de Guaicaipuro Aristide Maikisi: “ellos llegaron y nos trataron como perros, nos daban patadas y nos decían que si no nos íbamos nos iban a matar, a mí me pegaron a aquí” dijo, enseñando la pierna donde se notaba una marcada cicatriz. Al igual que Arístide, huellas de golpes habían en el rostro y en la espalda de Jairo Ramírez, quien tiene la rodilla como un melón debido a un certero golpe que dieron. Ildiany Medina Romero una niña de 11 años que fue golpeada en el pómulo derecho. Otro agredido fue Juan Carlos Gonzáles, golpeado en el ojo izquierdo con la culata de un fusil. Como si esto fuese poco, en la retirada los sicarios se llevaron a Anita una joven Yukpa, que la embarcaron en una camioneta junto a sus dos hijas, una de ellas de 16 días de nacida, y la arrojaron en un camellón vía la Cachamama a unos diez kilómetros de la carretera que lleva al Tokuko. La hija de Anita fue atendida dos días después por un doctor de “Barrio adentro” con un cuadro gripal producto de la distancia que tuvo que caminar bajo la lluvia.

 

La agresión llevada a cabo en la comunidad Guaicaipuro el día 15 de septiembre, dejó un saldo de 38 casas quemadas, incluyendo: cocinas, camas, muebles, cochinos, gallinas, perros, etc., y un total de 376 personas afectadas sin tierras y sin techo, que hoy duermen en el piso y sobre cajas de cerveza detrás del abasto que está ubicado en la entrada del sector El Tokuko. Este tipo de acciones son de la misma naturaleza en materia de violación de los derechos humanos que las ocurridas el pasado mes en el Socuy contra campesinos e indígenas.

 

jairo Ramírez, joven golpeado por los sicarios
Foto: ANPA
jairo Ramírez, de perfil
Foto: ANPA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Qué se ha hecho al respecto.

 

El Lunes 17 de septiembre a la 1:00 PM, aproximadamente, una comisión de la fiscalía, nombrada por el Fiscal General de la República, Dr. Isaías Rodríguez, visitó la Comunidad “Guaicaipuro” junto a representantes de distintas instituciones del Estado: Dr. Roxana Espera y Lorena Arcaya, Defensoría del Pueblo; Javier Romero, Comandante del 101 batallón de infantería Ejercito; Franklyn Ruiz, Comandante del Destacamento 36 de la Guardia Nacional; Radame Romero, Coordinador del Instituto Nacional de Tierras de Perijá; Los oficiales Torres y Medina, Cuerpo de investigaciones científicas, penales y criminalísticas; al frente de la comisión estuvo el fiscal 41 con competencia nacional de la Villa del Rosario, Dr. José Luís Rincón.

 

Dicha comisión asistió con el objeto de ver los golpes y destrozos, además de escuchar los testimonio de los afectados, cuestión que hizo de manera estricta, porque al preguntarle puntualmente cuál era la solución, respondieron desde los aparatos legales del estado: la solución es lenta, ustedes deben asistir al CICPC para que sean tomadas formalmente sus denuncia y de allí pasa a fiscalía para que sean tomadas las medidas correspondientes del caso, con lo que respecta a la tierra, si esto es invasión o no… Eso es competencia del INTI, nosotros no nos encargamos de eso; por los momentos, enviaremos un oficio al Ejército y la GN pidiendo la colaboración para que este sector sea custodiado; parafraseando las palabras utilizadas por las autoridades, así se respondió a la pregunta hecha por los indígenas. Luego de recorrer parte de las casas incendiadas, los servidores públicos se montaron en sus respectivos vehículos y se retiraron del lugar.

 

Alerta

Hasta la tarde del 19 de septiembre a las 6:00 PM. Llamamos a la zona para confirmar si había custodio por parte del Ejercito o la GN, y los campesinos indígenas nos respondieron que sí había vigilancia, primero llegaron efectivos del ejercito y luego de la GN.  Pero para la mañana deñ 20 de septiembre toda la custodia fue retirada y se corre el rumor en la población de machiques que sectores de los ganaderos discuten con sicarios el precio para ejecutar un ataque definitivo a la comunidad yukpa de Guaicaipuro.

 

Lucía Jorgito, Yukpa sometida para hacerla salir de su casa, le dispararon al piso para obligarla.
Foto: ANPA

una de las casas quemadas por los sicarios
Foto: ANPA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otros “detalles”

 

Según la Wayuu Aura Polanco, el Diputado Arcadio Montiel se presentó el día 16 de septiembre en El Tokuko para observar qué había ocurrido, y se comprometió a llevar el caso a instancias mayores para defender los derechos de los indígenas, hasta este punto el nombre del prof. Lusbi Portillo no había aparecido en la boca de ninguna autoridad del Estado al referirse a este caso, fue el 17, un día después de la visita, que las autoridades preguntaron a distintas personas que si allí nos encontrábamos si Lusbi Portillo se encontraba en ese momento en el lugar. La pregunta es, debido a qué las autoridades hacen una pregunta de esa naturaleza, si leemos más profundamente la pregunta, encontramos que cuando alguien  (autoridades del Estado) pregunta por una persona en ese contexto especifico lo hace con una intención, cuál sería ésta, 1) que esa persona le dé información puntual sobre el caso, cuestión que es difícil pensar ya que el prof, Lusbi Portillo, ni estuvo presente cuando ocurrieron los hechos, ni nadie, incluyendo los indígena, había, hasta el momento, pronunciado ese nombre. Ahora bien, recordemos la visita, en varias oportunidades las autoridades preguntaron  a los indígenas afectados: ¿pero quién les dijo a ustedes que invadieran? ¿por qué invadieron ustedes estas tierras? A lo que los indígenas respondieron, específicamente el Ezequiel Anane, Cacique mayor de la etnia Yukpa: “a nosotros nadie nos mandó a invadir, nosotros estamos aquí porque estas eran las tierras de nuestros abuelos, por eso estamos aquí…”. El día 19 en la mañana le correspondía a 8 de los indígenas afectados comparecer en la sede del CICPC de Machiques para tomar sus declaraciones sobre lo ocurrido, el primero que pasó a declarar fue el Cacique Yukpa Arístide Maikisi, al sentarse lo primero que le preguntaron al señor Arístide fue el motivo por el que habían invadido, hacía más de un año, explícitamente preguntaron: ¿quién los mandó a invadir? ¿por qué invadieron?, a lo que el señor Maikisi, respondió: nosotros estamos ocupando tierras que nos pertenecen, por que eran de nuestros abuelos.

 

La pregunta entonces es, qué quieren conseguir las autoridades del estado? ¿Qué buscan que no pueden encontrar?, ¿no será que no lo pueden encontrar porque no es como ellos quieren sea?. Basta ya de la violación a los derechos humanos de las comunidades indígenas, basta ya del racismo visceral, no es posible que se pretenda hacer de un caso social de violación a los derechos humanos, un caso criminalístico; sencillamente porque así le conviene más a un reducido grupo.

 

El Diputado Arcadio Montiel, según declaraciones aparecidas en el diario Panorama, en su edición impresa del día martes 18/10/05, dijo que los campesinos indígenas de la comunidad Guaicaipuro iban a ser reubicados en los próximos días. Esta propuesta del Diputado Montiel además de ser inviable desde una perspectiva jurídica, es profundamente racista y desdibujante de la cosmovisión indígena. Se trata entonces de mover a los indígenas de sus tierras que ancestralmente les pertenece, para reubicarlos en unas tierras X por decisión de unos expertos X, pasándole por encima a cualquier decisión de la comunidad indígena, habría que recordarle al Diputado Arcadio Montiel que ya los indígenas Yukpas decidieron, a esa propuesta el Cacique mayor de la etnia Yukpa, responde: “Estas eran las tierras de nuestros abuelos, por eso estamos aquí y de aquí no nos vamos”.

 

 Para el Diputado Montiel, todo el problema radica 1) en la mala interpretación que se hizo de la Ley de Hábitat Indígena y, 2) en la manipulación de algunos dirigentes indígenas. Estas declaraciones aparecieron en un artículo publicado en el periódico “Wayuunaiki”, junio 2005, Pág. 3. Frente a este lúcido análisis habría que preguntarse ¿qué es usted señor Montiel? ¿no es usted legislador? ¿o usted qué es?, Díganos por favor. ¿No será una muy buena interpretación para quienes les conviene, antes que una mala, como usted dice ser? Poco lo entendemos señor Arcadio, o mejor, poco lo entiende la comunidad indígena para quienes usted debe legislar. 

              

Tereza Shimisi, indígena Yukpa afectada, luego de varias amenazas a su persona le quemaron la casa.
Foto: ANPA

 


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