Yo, “el equivocado y con tres cédulas”

No estamos en condiciones de analizar el contenido del artículo escrito por la periodista Milagros Socorro en “El Nacional”, el jueves 7 de los corrientes, a propósito de los resultados de los comicios del 3D. Es explicable porque, después que se nos fue el poeta Miguel Otero Silva, son los mismos que, casi bailaron en un salo píe en el mismo velorio de cuerpo presente del gran escritor y fundador. Este servidor escuchó desde un rincón de La Valles, cuando dijeron: “Ahora sí le vamos a poner la mano a ese periódico”. Por eso y en honor al poeta, traicionado hasta por su hijo, no leemos “El Nacional”, no obstante haber sido parte del soporte en tiempos difíciles, cuando la canalla quiso clausurarlo, al quitarle los avisos e interrumpir la imprenta.

Pero nos contó Marciano, el de “La piedra de tranca” que, “para Socorro mujer culta, pero prisionera del odio al chavismo-los que votaron por la reelección del Presidente se equivocaron”. En cambio “Sí acertaron los que sufragaron por Rosales”. Y uno dice: Cada pulpero alaba su queso, no importan los gusanos.

Te quedó como a la mujer maravilla, Milagros. Se te olvidó cuando tus dirigentes decían cada cinco años: “El pueblo nunca se equivoca” aún ha sabiendas que ese pueblo estaba ausente de las marramucias. En fin, no tiene importancia si lo recuerdas o no pues, para bien de nosotros, los más de siete millones de “equivocados”, los gritos estentóreos de ballenas (con el perdón de los cetáceos) no nos hacen mella. Y aunque no sabemos de las demás ofensas de Milagros, (ella no tiene la suerte que la leamos) eso de “equivocados” se lo devolvemos a los bobolongos de Teodoro. Para nosotros, es la otra cara del burlón cuando dice: “siendo tú una persona tan inteligente ¿Cómo es posible que seas chavecista”? Ni siquiera atenúan la sutileza. El odio, algunas veces represado, les hace traicionar el subconsciente.

Ahora bien, juventud estudiosa, que ya lo es casi toda; mis muchachos (el que tiene 11 hijos tiene todos los hijos del mundo) es factible que ustedes hayan leído la prensa de esta parte oriental del país. Si no, es bueno que se enteren respecto de otra sarta de la insensatez, llena del odio más diabólico, a pesar de que el tira piedras pretende guindarse del prestigio, ganado con valentía, por el primer socialista del mundo, como lo fue Nuestro Señor Jesucristo. He aquí algunas perlas de lo que circuló en la pagina de opinión (Nueva Prensa de Oriente 9/12/06) lean: “Fuimos vencidos por máquinas no por votos. Los votos estaban allí en la avalancha (de Rosales) y los de la trampa en los dos millones de ciudadanos que siempre acompañaban al candidato (Chávez) a sus actos en las mismas caravanas de autobuses”.

Es decir que, según el Señor Vinicio Guerrero quien escribe esas imprecisiones, el comando Miranda tiene disponibles 50 mil autobuses (40 personas por unidad) en los que movilizaba dos millones de personas provistas de tres cedulas cada una; ceduladas por “TIBI” como el columnista mencionado bautizó a Tibisai Lucena.

Este también se la comió, camarada Darío Vivas ¿Cómo te parece? Por una parte somos “triple cedulados”, aunque la cuenta no le cuadra al “cedulador”, pues si somos 2 millones con tres cedulas cada uno serían 6 millones. Por la otra, si fuimos movilizados, continuamente, en cincuenta mil vehículos, que serían los necesarios para transportar al mismo tiempo dos millones de personas “…que siempre acompañaban al candidato en las mismas caravanas de autobuses”, ¿Dónde guardaría Darío Vivas esos cincuenta mil vehículos si se necesitan 500 kilómetros longitudinales para estacionarlos?

Ahh, otro asunto que, aunque se refiere a hechos bíblicos, relacionados con nuestro Señor Jesucristo, por lo mismo siempre de importante actualidad, compatriota Guerrero Méndez (no se ofenda por lo de compatriota, pues somos de la misma Patria), usted tituló “Los judas de mi país”. Pero resulta que, como sí lo fue el antecesor del pastor numero doce, el tal Judas Macabeo, Judas Iscariote no fue un traidor. Sí una victima del Pinochet de la época, el macabro Caifás y sus ángeles rebeldes. Por eso prefirió ahorcarse para irse de este mundo con su Maestro. Y en cuanto a Pedro, “instituido por Jesucristo como su primer vicario en la tierra”, del que usted, amigo Guerrero, se hace eco de negación, recibió instrucciones de su Maestro, quien le dijo: “Te preguntaran tres veces si me conoces y tres veces lo negarás, para que cumplas mi voluntad aquí en la tierra”.

Entonces, Señor Guerrero, Simón Pedro “negó” al Redentor para cuidar de sus iglesias, con estas la primera, la de Cesaréa, en tierras de Filipo, y construyó la primera de Roma, hoy El Vaticano, donde murió a los 77 años de edad martirizado por el asesino Domiclo Nerón.

*pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Méndez


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