Apología a la mediocridad

"Me llena de tristeza ver que se engañe a un niño, porque lo que la televisión venezolana le está diciendo a su pueblo NO ES TODA LA VERDAD DE LA VIDA: LA VIDA NO ES SOLAMENTE GRITERÍA, la vida no es que sea normal el que nazcan niños de padres desconocidos. LA VIDA TIENE VALORES QUE SON LOS QUE LA TELEVISIÓN VENEZOLANA NO ESTA ENSEÑANDO AL NIÑO." Con estas palabras en su célebre artículo Juicio a la Televisión Venezolana, Renny Ottolina juzgaba con sindéresis la calidad educativa de la televisión criolla, este artículo salió publicado para la revista Semana en 1967 pero su contenido hoy continúa mas vigente que nunca. La calidad de la televisión venezolana a traves de los años parece mas bien poner de manifiesto una pandemia mediática típica de la televisión latinoaméricana donde mientras mas chabacano el contenido mejor. No quiero decir con esto que en Europa o Norteamérica no se haga este tipo de televisión pero por lo menos usted estimado lector enciende la televisión española, a verbigracia, donde puede ver programas de tinte histórico y cultural, telenovelas incluso basadas en su historia, series educativas cosas que en la televisión venezolana usted jamás verá porque para los productores o les parece aburrido o "eso no sube cerro" y es que ningun productor se arriesgaría a perder millones de bolivares por un programa de baja audiencia porque para las plantas televisivas mas alla del empalagoso marketing pro-televidente al final cada receptor se convierte en una mercancía que bajo una diarrea publicitaria mediante manipulación asimila y acepta una programación que no le enseña nada nuevo ni le edifica en valores.

No quiero que el lector me satanice antes de evidenciar como la televisión venezolana ha creado una apología, un culto a lo mediocre porque no en vano esa televisión ha tenido mucho poder pero que no ha sabido usar con responsabilidad social y esa responsabilidad pasa por el establishment mediático (dueños de medios) e incluso quienes administran la televisión pública que desde luego tampoco sale incólume de esta coyuntura. Es deleznable que ahora narcotraficantes y asesinos sean honrrados y heroizados a través de las narconovelas importadas desde Colombia donde en lugar de ser los malos ahora pasan a ser los "buenos" porque el televidente entonces se crea un sesgo cognitivo y justifica el matar, robar o delinquir por supervivencia o tener poder e incluso se identifica con tales personajes. Las telenovelas por ejemplo, han sido la marca registrada de como la televisión venezolana ha tergisversado los valores del hogar y cada vez lo hace con mayor agresividad proyectando en una pantalla una sociedad ficticia que contrasta mucho con la sociedad y el mundo real. Aclaro, la telenovela no es mala sino el uso que se le dé. No es que en el mundo real no hayan infidelidades, prostitución, sexo, asesinatos o drogas sino que en una sociedad donde urge hoy en dia la necesidad de educación a las nuevas generaciones se recurre iresponsable e inescrupulosamente a un sinnúmeros de esteretipos y manidos clichés para crear una distorsionada realidad que luego pasará a materializarse en la cotidianidad de muchos o en las calles de nuestro país. No se puede dejar de lado por ejemplo como proyectaría la televisión venezolana a un individuo gay y es que casi siempre se le muestra como un peluquero, un afeminado, vestido de colores vivos o con una personalidad extrovertida algo que no es que en la realidad no suceda pero parece que la tv criolla ignora que esos clichés aparte de obsoletos ya han sido superados desde hace muchos años. Le saldria mucho mejor fomentar la No Homofobia en lugar de promoverla burlesca e indirectamente; ni hablar de como se muestra a una sirvienta o a una persona de clase modesta proyectándolas mal vestidas, mal habladas y con un típico acento ruralezco o pueblerino como si el vestir o el hablar fueran virtudes cohesionadas a la situación economica o social de cada individuo. Con estos ejemplos esgrimo, que ni la conidición sexual, ni social, ni económica han de ser medios para entretener a las masas, no se puede seguir pagando rating a costa de la dignidad de los seres humanos ni poner en detrimento la calidad pedagogica que por derecho debería recibir un televidente. El hecho de que a un ser humano le haya tocado ser ama de casa, clase media, gay o la señora del servicio no da derecho a ningún director o productor a mostrar a tales personajes en una fantasmal degradación de su dignidad y que peor aún existan quienes por unos pocos bolivares se expongan a semejante ridículo.

Dejo atrás el asunto de las telenovelas porque es un tema muy complejo y tan inherente a la cultura mediatica venezolana, tanto como el tema de las misses, para centrarme en el tema como tal de este artículo, la calidad de la televisión venezolana. Cuando me refería a la televisión pública hacía referencia a muchos de sus contenidos sobre todo políticos que solo fomentan la división, la confrontación e incluso el odio entre los mismos venezolanos ¿Que la televisión privada no lo hace? ni la justifico, ni nadie ha dicho que no lo haga, pero que lo haga el Estado mediante sus medios de comunicación rompiendo las reglas de imparcialidad, de la democracia y que incluso se aproveche la banda de horario supervisado para emitir programas -los cuales no nombraré- que solo desnudan la barbarie politiquera mediante insultos, violencia verbal, improperios, mensajes de odio saltándose incluso la Ley de Responsabilidad Social en Radio y Television, pero que al amanecer vemos a un gobierno llamando a la paz, el diálogo y a la reconciliación nacional ¡Vaya politica pacificadora!. No seamos ignorantes, no hace falta ser chavista, madurista o muy opositor para evaluar la calidad de nuestros medios, basta con sintonizar cualquier de estos canales y examinar, solo que hay muchas personas que lamentablemente aun no alcanzan a ver la magnitud del problema porque actualmente no existe una televisión que esté a la altura de la realidad social de nuestro país. Al Estado ahora parece que el problema no es de control sino porque debe dar el ejemplo y la ley comienza por casa.

El viejo status quo de la competencia Phelps-Cisneros a la que parecía que ningún otro canal podia sobrevivir, ha perdido desde hace mucho tiempo su monstruoso poder, pero no por ello se dejó de hacer televisión en Venezuela cuya calidad continúa a la baja llegándose incluso al reciclaje y retransmisión de vieja programación dada la actual crisis económica que golpea a todas las latitudes de la realidad social de nuestro país. El estado venezolano aunque con menor agresividad con fines comerciales irrumpe con determinada fuerza propagandistica a través de una vasta red de medios audiovisuales que solo se dedicarán a cacarear guerras economicas, guerras imperiales, guerras eléctricas que no es mas que el disfraz de su derrota en la guerra por la eficiencia la cual perdió y un país que yace ahora en sus peores números si algo hay que reconocer es que la máquina mediatica del gobierno aun alejada de la vieja escuela, ha sido eficiente a su propio favor con todos y sus defectos ya sea para mal o para bien eso obviamente porque la política no escatima cuanto dinero se necesite (porque el negocio de los medios y del entretenimiento como en la guerra es un negocio caro y redondo pero al que vale la pena arriesgarse) para mantener a un inestable y distorsionado sistema político en pie y que a la merma de los recursos económicos no queda mas que luchar por mantener a toda costa los recursos intelectuales.

La televisión no puede seguir fungiendo más como una escuela donde se enseñe y hagan lisonjeras defensas a lo nocivo, lo violento, lo chabacano, a lo mediocre. Basta de clasificaciones a la audiencia porque un ciudadano que viva en un cerro o en una barriada es tan humano y tan digno como el pudiente que vive en una villa o en una urbanización y que ambos o todos merecen no el alcance sino que se les acerque el tesoro valioso de conocer lo productivo de la buena cultura y la educación. Nuestros niños y jóvenes que son el público mas vulnerable, asi como las vitaminas y la leche que necesitan en sus primeros años de vida, necesitan también de medios que lo encaminen en la sociedad de la cual seran partícipes algún día y que moldearán en su toma de decisiones. La vieja televisión nos enseñó a enorgullercernos de un país que solo exportaba petróleo, misses y telenovelas pero alla afuera y en los libros hay un país de mejores cosas por las cuales sentirnos orgullosos de ser venezolanos y si por falta de dinero, de tiempo, de amigos o por carecer de un televisor no podemos recorrer nuestro país o el mundo para conocer las maravillas existentes habrán libros que nos muestren el 99% de de eso y de más.

 

mocando21@gmail.com



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