Binoculo Nº 130

La batalla mediática

La insistencia y la saña con la que se ha embestido al Presidente Maduro desde que asumió el poder por parte de los medios de comunicación, es de categoría superior a cualquiera que hayamos visto. Porque incluso llegó un momento es que esta canalla mediática, si bien no abandonó su batalla contra Chávez, le dio alguno respiro en algunos momentos, no porque fueran buenos, sino porque entendieron que no había posibilidad de golpear a un líder que terminó siendo más popular e importante que esos medios de comunicación. Un líder que además se erigió a sí mismo en el medio de comunicación por excelencia.

Por el contrario, nomás conocerse los resultados electorales el 14 de abril del 2013 en la noche y como si hubiera sido la orden para comenzar la arremetida, los medios se prestaron para cualquier cosa que se hiciera en ese momento, convencidos de que con solo un empujoncito, era posible acabar con Maduro y el chavismo. La convocatoria de Henrique a que la gente descargara su arrechera, fue no solo difundida por todos los medios, sino que fue montada y asesorada por esos mismos medios. Pero los resultados de esa ola de violencia donde mataron once personas y destruyeron módulos de CDI y Barrio Adentro, no tuvo repercusión mediática. No era de interés para el objetivo que se perseguía. Paralelamente estimulaban una fractura en las Fuerzas Armadas, al tiempo que hacían componendas con el clero y los sectores más derechistas del país, para que se enrumbaran en una cruzada contra el chavismo y el proceso político que va más allá de Maduro y los líderes del proceso. Es decir, nunca han tomado en cuenta cuál puede ser la reacción del pueblo ante una avanzada de sectores fascistas de la oposición. Y después vino el 8D cuando nuevamente fueron derrotados, aunque la verdad sea dicha, el chavismo sufrió un tiro en el ala. Pero el avance de la ultraderecha representada en Voluntad Popular, le entregó a Leopoldo López once alcaldías que dos meses después financiarían una barbarie jamás vista en Venezuela. Asesinaron ciudadanos con métodos que nunca se usaron en el país como el degollamiento por guayas puestas en la vía pública. Mataron guardias nacionales, policías, destruyeron bienes del Estado y privados, trancaron vías, destruyeron centros comerciales, quemaron supermercados, gandolas de gasolinas, camiones cargados de alimentos y una larga lista de etcéteras, y para los medios de comunicación solo fueron protestas estudiantiles. Nunca se condenó ninguna de estas acciones. Ni siquiera corrigieron cuando se demostró su equivocación al acusar al gobierno de la muerte de algún terrorista. Aún llevan una cuenta sobre no sé cuántos días de protestas estudiantiles, cuando ni existen las protestas, ni son estudiantiles.

Hace mucho tiempo que perdimos la tan cacareada objetividad del periodismo. Pero mis profesores siempre se empeñaron en que el periodismo debía ser ético, responsable, serio en el tratamiento de la información y defensor de los intereses colectivos. Creo que hasta mis tiempos de estudiantes, los medios de comunicación hicieron un esfuerzo por mantener esa apariencia. Hoy se quitaron las máscaras. Incluso en mis tiempos de ejercicio, había una pizca de respeto por quienes ejercíamos, teníamos hasta el derecho de no firmar una información si no estábamos de acuerdo como se enfocara, aunque fuéramos asalariados. Nuestros gremios nos protegían.

Ya hoy en día, si algo debemos entender es que los medios son empresas capitalistas y están de primero en esta batalla tan dura para construir una patria nueva. Es una ingenuidad pensar que van a cambiar. Por el contrario, están al frente del boicot y organizan el golpe montando la escena en aguas internacionales. Ningún medio guarimbero, escribe titulares para que se lean en Venezuela sino en el exterior. Caminan en dos líneas: Titulares caóticos que tienen que ver con el panorama internacional, para hacer ver un país en crisis y que esa sea la percepción del mundo; y titulares para Venezuela donde estimulan la falsa realidad de una crisis económica en el país, escasez de alimentos, miseria, crisis hospitalarias y de servicios y pare de contar.

Es una capacidad de destrucción increíble, pero no podía ser de otra manera. Defienden sus intereses. Necesitan un gobierno que los alcahuetée y que les dé la torta publicitaria, crédito y muchos dólares para gastar, no para invertir. Además, estimularán siempre el meollo del asunto: el petróleo debe ser manejado por la burguesía al servicio del imperio, creando la falsa ilusión de que de este lado no sabemos manejar asuntos de Estado y mucho menos de economía, siendo la cosa al revés.

Creer que esos medios serán distintos es una ingenuidad. Es de hecho negar la lucha de clases y más aún, el enfrentamiento entre capitalismo y socialismo.

Y termina fastidiando y siendo un lugar común esa denuncia reiterada de que los medios están dando un golpe, sobre todo cuando no aparecen los nombres de los implicados en el complot.

De este lado es obligatorio construir una poderosa estructura comunicacional que dé respuestas a todas estas cosas, pero que además trasmita la verdad al pueblo. Allí es donde debe estar concentrada la apuesta, en el pueblo. Es ese el que debe tener claro lo que ocurre, porque es ese el primer envenenado, sobretodo en esta ofensiva del enemigo que logró no solo dolarizar la economía, sino poner de rodillas al gobierno y hacer que firme acuerdos que Chávez jamás hubiera firmado.

Sigue siendo un contrasentido que un Estado tan poderoso no haya podido diseñar una estrategia  comunicacional. Pero es una necesidad imperiosa. Chávez lo reclamó reiteradamente y no tengo dudas de que la salida para salvar esto es con el pueblo, con el poder popular. Solo el pueblo salva al pueblo. Hacer real la sentencia de Chávez: comuna o nada.

Caminito de Hormigas

Pablo Aure perdió la calle y está a punto de entrar en la cárcel. Ahora monta trampas, como esa decir que el Consejo Universitario de la Universidad de Carabobo, aprobó exigir la renuncia de Maduro. Fue desmentido por su propia pandilla  A tales niveles avanzó la derecha en la Misión Sucre que está prohibido hablar de Chávez. No es una norma de la UBV, pero los profesores escuálidos que son la mayoría- la imponen El Periódico Ciudad Valencia solo está imprimiendo 16 páginas, y en Caracas. Las excusas son varias. La verdad es que lo convertirán en una fundación manejado por la Gobernación de Carabobo Me preguntan y también me pregunté si es legal el cobro de los espacios del Museo del Arte, antiguo Ateneo de Valencia. Mil bolívares por el auditorio  Recomiendo el video La teoría de las cuerdas. Fascinante



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Rafael Rodríguez Olmos

Periodista, analista político, profesor universitario y articulista. Desde hace nueve años mantiene su programa de radio ¿Aquí no es así?, que se transmite en Valencia por Tecnológica 93.7 FM.

 rafaelolmos101@gmail.com      @aureliano2327

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