Globovisión y la rebelión de periodistas

Luego de la salida de “El ciudadano”, se generó una rebelión de “periodistas-estrellas”, llamados anclas en el lenguaje mediático, que aún trae cola.

Los nuevos dueños de Globovisión, ligados al chavismo, de acuerdo a opinadores de la oposición, tenían planificado una transición sosegada, soterrada, sin que nadie saliera perjudicado.

Es sí, había cabezas que debían salir de inmediato, como Nitu, Ismael, Kico, Carla y su programa “Buenas Noches”.

Luego cobrarían otras, en el mediano plazo.

No obstante, pese a tener nueva directiva, nuevos dueños, la línea informativa apenas varió.

No lo suficiente, y eso no pasó bajo la mesa en el chavismo, que el mismo Presidente Maduro dijo que Globovisión continuaba siendo un canal golpista, reñido con la verdad y el periodismo independiente.

La renuncia de Leopoldo Castillo, precipitó el cronograma de transición interna, pues no se esperaban la jugada.

Castillo al igual que su esposa, padecen la misma enfermedad que acabó con la vida del Presidente Chávez. Varios de sus colegas, como Kiko, Nitu, Carla y Roland y Pedro Luis, se sintieron traicionados por “El Ciudadano” al momento de su despedida, y enrostraron que no los defendió.

Sin embargo, Castillo contaba con otro grupo de acólitos, que poco a poco se fueron sumando a su causa interna como directivo en el canal.

Hizo poco o hicieron poco por variar, por cambiar. Pensaban que seguían bajo la égida de Mezerhane y Zuloaga.

No entendieron que había nuevas reglas y que los periodistas no son dueños de medios, que trabajan para unos poderosos que tienen diferentes intereses, sobre todo, políticos y económicos. Un abc del periodismo, que se enseñan en todas las Escuelas de Comunicación.

Cuando los nuevos propietarios presionaron a Castillo para que ejerciera liderazgo frente a comunicadores que había dirigido, en aras de variar la línea informativa, no lo hizo, o al menos en los términos en que requerían sus jefes.

Fue así que decide renunciar, y parte de sus seguidores (Román Lozinski, Sasha Ackerman, Jorge Luis Pérez Valery), boicotearon la emisión del noticiero y provocaron una minicrisis interna, que fue superada con despidos inmediatos.

Los medios y redes sociales, magnificaron, las consecuencias, lamentables por el despido de trabajadores.

Sin embargo, poco o nada dijeron estos mismos medios y comunicadores, cuando en ocasión de ganar el Presidente Chávez en 1998, comenzó una razzia de periodistas que se pensaba entonces eran de izquierda o profesaban simpatía por el mandatario.

Poco o nada dijeron de la botazón de chavistas de El Nacional, El Universal, Ultimas Noticias, Bloque Dearmas, y decenas de medios del interior, ni de las persecuciones a que fueron sometidos muchos colegas.




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Rubén Marcano

Periodista, graduado en la UCV. TSU en Informática, con estudios sin culminar en Sociología y Derecho en la UCV. Con maestría de Periodismo y Comunicación Institucional en la Complutense de Madrid, Autónoma de Barcelona y UPEL. Ha escrito dos libros. Es profesor universitario y articulista.

 rubenmarcano@gmail.com      @rubenmarcanob

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