Con la presencia de Almagro

La ONU violó su propia normativa al prestar a EEUU sus espacios para un frustrado evento anticubano

Frustrado evento anticubano en la ONU

Frustrado evento anticubano en la ONU

Nueva York, octubre 17 - “Cuba sí; bloqueo no” fue el coro que resonó en el evento anticubano organizado este martes por los Estados Unidos en la sede de las Naciones Unidas como parte de una campaña previa a la votación del próximo 31 de octubre, cuando los países del orbe se pronunciarán sobre la política de agresión norteamericana contra la mayor de las Antillas.

La representante estadounidense, Kelley Eckels Currie, se negó a abrir los micrófonos a la delegación cubana que asistió al evento para denunciar la violación de los principios elementales de la Carta de las Naciones Unidas.

Los diplomáticos cubanos, acompañados por otras decenas de personas en la sala, protestaron la negativa con golpes en las mesas y coros exigiendo el fin de las agresiones estadounidenses contra Cuba.

La cancillería cubana también denunció que miembros de la solidaridad con la isla fueron expulsados de la reunión.

Especial rechazo suscitaron la presencia y las palabras del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, quien aprovechó su presencia en el estrado para atacar una vez más al gobierno cubano y otras naciones soberanas de América Latina.

Antiguo canciller uruguayo, Almagro ha asumido una postura sumisa a los intereses norteamericano y contraria a los movimientos progresistas en la región desde que fuera nombrado como máximo representante de la desprestigiada OEA.

Bajo presiones de los Estados Unidos y en contra de los principios de la Carta de Naciones Unidas, el evento sesionó esta tarde en la sala del Consejo Económico y Social (ECOSOC) de las Naciones Unidas.

El evento, que sesionó en todo momento bajo protestas, apenas contó con asistencia y concluyó apresuradamente en medio de reclamos de “Fuera de la ONU” y con las notas del Himno Nacional cubano en voz de la delegación de la mayor de las Antillas.

La reunión constituyó el lanzamiento de la campaña denominada “Jailed for what” (Encarcelado por qué), la última de las estrategias estadounidenses para desviar la atención sobre el abrumador rechazo que genera cada año en la ONU la política de bloqueo contra Cuba.

El 31 de octubre próximo la Asamblea General de las Naciones Unidas votará nuevamente el proyecto de resolución sobre la necesidad de poner fin al bloqueo, propuesto por Cuba.

Será el vigesimoséptimo año consecutivo en que se realiza la votación de la iniciativa, que desde 1992 ha ganado anualmente el respaldo mayoritario en el principal órgano deliberativo del mundo.

En los tres últimos años, 191 de los 193 estados miembros de la ONU apoyaron el proyecto. La votación de 2017 solo registró la oposición de Estados Unidos e Israel.

“Con esta acción en la sala del ECOSOC, un Órgano Principal de la Organización, se intenta empañar el nombre de las Naciones Unidas en un acto contra un Estado miembro, en contravención de los propósitos y principios de la Carta”, denunció el domingo pasado la delegación cubana a la organización internacional.


“El evento constituye una farsa política del peor gusto, edificada sobre falsos argumentos y con actores de reparto, algunos de procedencia cubana, quienes con oscuro historial al servicio de una potencia extranjera, se suman a la escalada de acciones contra Cuba de la actual administración norteamericana, enfrascada en justificar la política genocida de bloqueo económico, comercial y financiero contra la isla”, añadieron.

Asimismo, denunciaron que el bloqueo constituye el principal obstáculo al desarrollo de Cuba y una violación flagrante de los derechos humanos de su pueblo.


Ante estos sucesos, la Embajadora y Representante Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas, Excma. Sra. Anayansi Rodríguez Camejo, dirigió una carta de protesta, con fecha 13 de octubre, al Secretario General de las Naciones Unidas, Excmo. Sr. Antonio Guterres, y a otros altos funcionarios de la Secretaría en la que recuerda que las normas relativas a la utilización de las salas de conferencias establecen claramente que solo se realizarán los eventos que estén en consonancia con los propósitos y principios de las Naciones Unidas y estén justificados por su pertinencia para la labor de la Organización.

La carta de la Embajadora refiere que el citado evento viola de manera flagrante dichas normas y la Carta de las Naciones Unidas, por lo que cuenta con el total rechazo de Cuba y en consecuencia, “solicita que se cancele la realización del evento planificado por Estados Unidos dentro del perímetro de las instalaciones de las Naciones Unidas y se realice una investigación interna a fin de determinar las responsabilidades por las violaciones apuntadas.”

De acuerdo con un artículo de Randy Alonso, en la farsa de este martes intervendrían conspicuos actores como Michael Kozak, quien fue Jefe de la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana a fines de los 90 y hoy labora en el Buró de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo del Departamento de Estado; una de las entidades que más dinero recibe y redirecciona para las acciones subversivas contra Cuba.

“También el execrable Luis Almagro, quien al parecer no le alcanza su salario o le sobra su tiempo como Secretario General de la OEA y se alista en cuanto evento anticubano o antivenezolano se patrocine por Washington. Almagro es repudiado hasta por la propia fuerza política a que pertenece o pertenecía. ¿Qué esperar de él?”, añadió Alonso.

Declaración de la Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.

Nueva York, 16 de octubre de 2018

Este martes, 16 de octubre de 2018, los Estados Unidos de América han vuelto a mancillar el nombre de Naciones Unidas.

Estados Unidos, en una acción más de desprecio a los derechos humanos y a esta Organización, ha preferido crear absurdas mentiras sobre Cuba antes que reconocer e impulsar una campaña para reparar sus múltiples violaciones de derechos humanos, tanto en su territorio, como en el resto del mundo.

Con esta acción, que incluyó el empleo de la sala del ECOSOC y del WebCast de Naciones Unidas, se utilizó el nombre y emblema de la Organización en un acto contra un Estado miembro, simulando apoyo internacional a su falaz campaña; todo ello en contravención de los Principios y Propósitos de la Carta.

Es clara la intención del gobierno de los Estados Unidos de sostener, con cualquier recurso disponible y sin el menor reparo moral, la política unilateral de bloqueo económico, comercial y financiero impuesta contra Cuba y repudiada de manera universal por la Asamblea General de las Naciones Unidas por su naturaleza criminal, genocida y por tanto, violatoria del derecho internacional.

Este evento es un nuevo capítulo en la larga lista de agresiones contra Cuba. Forma parte de las acciones encaminadas a subvertir el orden constitucional legítimamente establecido y constituye parte de la agenda intervencionista que ha tomado renovado impulso bajo la actual administración, cuyas ideas fascistas, racistas y xenófobas, motivan profunda preocupación en la comunidad internacional.

Cuba alertó y denunció esta situación mediante carta de protesta al Secretario General, a quien solicitamos la cancelación dentro de las instalaciones de las Naciones Unidas de esta farsa del gobierno de los Estados Unidos. Nos asisten la Carta de Naciones Unidas y las normas vigentes relativas a la utilización de las salas de conferencias, aprobadas por esta Organización.

El evento, como habíamos previsto, constituyó una comedia política edificada sobre falsos argumentos y con actores de reparto de oscuro historial al servicio de una potencia extranjera, muchos de ellos asalariados de Washington, entre los que se incluye el propio Secretario General de la títere Organización de Estados Americanos.

Los patrocinadores de la supuesta campaña no estaban dispuestos a escuchar la verdad de Cuba; incluso, se intentó impedir que los funcionarios diplomáticos cubanos accedieran a la sala. Lo sucedido es total y absoluta responsabilidad de Estados Unidos.

La voz de Cuba se escuchó pese a todo. No pudieron darnos argumentos válidos, no los tenían, la verdad está de nuestro lado.

Cuba se enorgullece de su ejecutoria en materia de derechos humanos, la cual desmiente cualquier manipulación en su contra. Estados Unidos carece de moral para dar lecciones y mucho menos en esta materia. Dicho país, con su escasa adhesión a instrumentos internacionales de derechos humanos, tiene un patrón de violaciones sistemáticas de todos los derechos humanos, incluido el uso de la tortura, la detención y la privación de libertad arbitrarias, como ocurre en la Base Naval de Guantánamo, territorio cubano ilegalmente ocupado; el asesinato de afroamericanos por policías; la muerte de civiles inocentes por sus tropas de intervención y ocupación; la xenofobia y represión; el encarcelamiento de inmigrantes, incluidos niños, a los que se separan de sus familias. Esto último, el encarcelamiento de niños, sí que hubiese justificado el nombre de “Jailed for What?”.

Cuba condena y rechaza de la manera más enérgica esta nueva acción anticubana por parte del gobierno de los Estados Unidos, que constituye un ultraje a la soberanía del pueblo cubano y un irrespeto a su libre determinación y que no solo agrede a un Estado soberano, sino también a los principios del multilateralismo y a las bases fundacionales de la Organización de Naciones Unidas.

Misión Permanente de Cuba ante las Naciones Unidas.


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