La OEA y Cuba

Sí, la blanca elefante despertó del sueño provocado por los intrigantes manumisos del imperio del norte. Fue que los pueblos de la América toda, incluidos los del caribe, antes invisibles por la sombra que proyectaba el monstruo, la “jamaquearon” en su propio lecho. Pero los mismo intrigantes de siempre, cuota dejada allí por los difuntos trepadores como Rómulo Betancourt p/e, todavía siguen incrustados en sus entrañas y no hay secretario general, así sea Insulsa que logre limpiar de lacras a la Organización para la defensa de los países del sur y norte del continente americano.

Los países de éste lado del continente forzaron una resolución, a pesar de los retrógrados empedernidos, que le demuestra al mundo entero que los pueblos de este lado despertaron antes que la OEA. Que ese pequeño paso que llevó a la organización del continente a levantar sólo el veto injusto a la República hermana de Cuba, es una clarinada que hará revisar a los farsantes su forma de confundir al mundo para que no perciba lo que, en realidad, está sucediendo en estos países, incluido el norteamericano.

Lo que quizás no saben por allá pues los cómplices de la “gran” prensa, agrupados en la SIP, lo tergiversan, es que el poco hombre político, el que pretendió erigirse en el “padre de la democracia”, llamado Rómulo Betancourt, fue el que inventó (sic) lo de la posible invasión de cuba a Venezuela, por el sólo hecho de que Fidel, en visita especial al caudillo, o al “Napoleón de Guatire” como lo bautizo el pueblo, exteriorizo una frase medio poética: ¡”cuánta montaña exuberante en Venezuela”!.

Aquel culillo lo presento a la Embajada “de colonias” en que los sipallos habían convertido la OEA, y zúas el gran carajazo contra la dignidad del pueblo eternamente hermano. El representante yanqui blandió el martillo y los 20 genuflesos de entonces alzaron la mano. Falcón Briceño por Betancourt, pues el canciller de la dignidad, Ignacio Luis Arcaya, no se prestó a esa farsa criminal contra un pueblo que acababa de quitarse de encima el peso de una dictadura feroz, la de Batista.

Sabemos que no es el pueblo de cuba y sus dirigentes quienes piden reingreso a la OEA. Pero el paso dado y “las venas abiertas…” de Trinidad, pueden ayudar mucho a los previos intercambios.

También que es mucho lo que falta por reivindicar al pueblo hermano. Es que son muchos los daños causados. Así no solamente es lo de la “puerta abierta” que ofreció Obama para un controlado intercambio de visitas y las facilidades para las tramitaciones de las remesas. Se trata de que la OEA tome la decisión de exigir al Gobierno de los EEUU de Norteamérica que suspenda, el nunca necesario embargo comercial a Cuba.

Por otra parte, y si se quiere aún mas importante, ya que se trata de una cuestión de derechos humanos (aunque el embargo también lo es) la organización de Estados Americanos, Insulsa como Secretario General, debe y puede emprender una campaña por la liberación de los cinco cubanos presos encarceles de la tierra de Obama, por la decisión injusta del gobierno del Estado de Florida y presión reconcomiada de los cubanos mayameros y sus aliados desertores de algunos países del sur y centro América.

Y, por último. Escuchamos con atención las palabras de cierre de Miguel Insulsa. Cuba fue uno de sus caminos. Al parecer lo enorgullece. En honor a ese orgullo, limpie Ud la OEA de esa cápila de intrigantes de la comisión de Derechos Humanos que tanto daño le hacen a la unidad de los pueblos americanos. Y otra cosa, abra Insulsa uno de esos caminos para que la OEA se radique en el sur por unos 50 años más. Si nó… quien sabe.

Patria, Socialismo o barbarie

pedromendez_bna@yahoo.es


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Pedro Mendez


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