Masiva ignorancia en la edad de la información

Radica más allá de la contra intuición en la Era de la Informática el hecho que las grandes masas son más ignorantes de los hechos que en cualquier época anterior. A pesar que los teléfonos inteligentes ponen informaciones confiables en la punta de los dedos de las personas. De manera creciente, uno de los pueblos mejor informados del planeta está asumiendo la actitud de los Luddites –trabajadores ingleses anti tecnología del siglo XIX.

La aversión contra los hechos es endémica entre los sectores derechistas. Sin embargo, en algunos sectores de la izquierda como los neo trotskistas y militantes anarquistas existe un creciente rechazo por las restricciones impuestas debido a la pandemia del Covid-19. El actual rechazo por las vacunas, las disposiciones sociales y otras medidas diseñadas en protección del público del azote del virus Covid-19 ni siquiera fue visto en pasadas pandemias, incluyendo aquella epidemia de influenza del año 1918, el estallido de la SARS del 2002-2004 y el nuevo virus N1H1 del año 2009 pandemia denominada (Fiebre Porcina). A diferencia de la influenza del año 1918 y el Covid-19 el brote del SARS fue controlado como lo que fue… un brote… y nunca alcanzó la condición de pandemia. La rápida reacción de parte de los gobiernos y de la Organización Mundial de la Salud (OMS) aseguraron que la mortalidad causada por el H1N1 que se desató en México no excediera los 12.500 fallecimientos a nivel mundial.

Pareciera incomprensible que entre 1918 y 1919 la gente alrededor del mundo y solo con los periódicos como su principal fuente informativa estuvieran más dispuesta a aceptar las recomendaciones de los médicos, enfermeras, la Cruz Roja y las autoridades gubernamentales de salud pública que en la actualidad cuenta con 24 horas diarias de noticias por vía satelital, la Internet y los teléfonos y relojes inteligentes.

En los años 1918 y 1919 los norteamericanos que ya estaban acostumbrados a acatar las instrucciones del gobierno durante la I Guerra Mundial, no se encolerizaron ni organizaron masivas protestas cuando el Facultativo General de la nación, Dr. Rupert Blue, que ejerció ese cargo desde el año 1912 hasta el 1920 ordenó la cuarentena para detener la diseminación de la influenza del año 1918. El Dr. Blue fue anteriormente presidente de la Asociación Médica de EE.UU., cooperó con la Cruz Roja de EE.UU. y las juntas estatales de salubridad con el propósito de luchar contra la pandemia global de 1918 al 1919. Ninguna personalidad destacada cuestionó los motivos del Dr. Blue, de la Cruz Roja o de las autoridades sanitarias estatales como algunos teóricos conspirativos y bandas armadas de ultra derecha lo han hecho durante la pandemia Covid-19 con respecto al Dr. Anthony Fauci, director de los Institutos Nacionales de Salubridad y del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas; contra el Dr. Robert Redfield, director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades y contra varios gobernadores de estado, alcaldes y respectivos directores de salud pública.

En el año 1918 después de las ciudades de San Francisco, Seattle, Oakland, Sacramento, Denver, Indianápolis y Pasadena, California impuso leyes para el uso obligatorio de mascarillas para unos pocos inadaptados y chalados, incluyendo a los miembros de la pequeña Liga Anti Mascarillas opuesta a la ordenanza. Las mascarillas de hacían entonces de gaza y estopilla y su efectividad era mejor que no usar nada. Dicho eso, la mayoría del público no objetó el uso de la mascarilla. Tampoco el público toleraba estornudar, toser ni escupir en la vía pública. El ciudadano promedio en el año 1918-1919 tenía mucho más sentido común que sus nietos-as y bisnietos-as en la actualidad. En muchas ciudades la gente hacía cola para recibir las mascarillas en los centros de distribución. Con una tasa de mortalidad mundial causada por la "Gran Influe3nza" fluctuando entre cincuenta y cien millones de fallecidos, las mujeres y los hombres del año 1918 no tuvieron que ser presionados para que aceptaran la verdad acerca de la amenaza que estaban enfrentando. La gente tuvo que mantener los cadáveres de las víctimas de la influenza en roperos, sótanos y porches de sus viviendas antes de que pudieran ser recolectados y trasladados a fosas comunes. Se hicieron llamados por voluntarios para cavar tumbas y ante las clases suspendidas los profesores se presentaron como ayudantes de enfermería.

Personal de la Cruz Roja y voluntarios fueron enrolados por las autoridades de gobierno para ordenarles a los renuentes a usar sus mascarillas. En la ciudad de San Francisco, los violadores de esta ordenanza se enfrentaron con diez días de cárcel o multas de diez dólares diarios. La mayoría de las iglesias canceló sus servicios y no tuvieron que ser presionadas por las autoridades del gobierno local para que lo hicieran.

Aquellos anti sanidad pública que negaban la influenza y provincianos idiotas del año 1918 y 1919 fueron aislados por la sociedad y con certeza por el presidente Woodrow Wilson, por el Dr. Blue, por los gobernadores de estado y ningún miembro del congreso que valorara su escaño les dio cuartel, Los actuales tarados que ignoran el Covid-19 y las medidas sanitarias obligatorias, incluyendo las vacunas contra el virus, que se exhiben por radio y televisión como también aquellos que son trabajadores públicos habrían profundamente asombrado a los políticos y periodistas de la post Primera Guerra Mundial.

En el año 1918 cuando las universidades cancelaron los partidos de fútbol para detener el avance de la influenza,el presidente Wilson no reaccionó como un menor de edad como lo hizo Donald Trump cuando se cancelaron los partidos. A diferencia con sus actuales profesionales médicos tocayos –el senador republicano por Kentucky, Rand Paul, oftalmólogo y sus padres que alguna vez fue candidato presidencial republicano, Ron Paul, ginecólogo y el comisionado de salud de Salt Lake City Dr. Samuel G. Paul, describieron el uso de la mascarilla como "la más acertada medida de prevención que puede tomarse cpmtra la infección" En el año 1918 el Dr. Paul de Salt Lake City sabía mucho más acerca de las enfermedades infecciosas que el padre e hijo Paul de hoy en día. Muy triste comentario acerca de lo que ahora sucede como un legítimo discurso en el partido de Trump.

Actualmente, portadores irresponsables de informaciones para el público sugieren que el Covid-19 es causado por las redes inalámbricas SG, o por un laboratorio de guerra bacteriológica del gobierno chino. El fundador de Microsoft, Bill Gates, coludido con George Soros y cepas genéticamente modificadas. Comparen semejante contenido con el bien detallado informe acerca de los orígenes de la influenza del año 1918 en la edición de fecha 13 de julio de 1918 del "Salt Lake Telegram":

"Epidemia de Influenza Amenaza a Todo el Mundo" LONDRES, Julio 13 ¿Está el mundo cara a cara con otra epidemia internacional de influenza, comúnmente conocida en Estados Unidos como "La Gripe"? Esta perniciosa enfermedad se conoció primeramente como epidemia en España hace unos meses. Incluso el rey Alfonso cayó contagiado por ella. Casi ningún pueblo o ciudad de España se salvó".

Luego se extendió hacia Alemania e infectó al ejército alemán. La epidemia se extendió tanto en Hunolandia que el retardo en reanudar el avance alemán hacia el frente occidental se le atribuye a la epidemia.

"Ahora la influenza se ha extendido hacia Inglaterra y condados enteros la están sufriendo. La epidemia ha llegado a las áreas rurales y se han cerrado las escuelas con el propósito de impedir su diseminación y muchas minas y fábricas corren peligro de ser cerradas.

"Pareciera posible que la epidemia pronto asumirá proporciones de pandemia -- como en España y Alemania. ¿Alcanzará la plaga a Estados Unidos paralizando también las industrias bélicas del país?

"La actual prevalecencia de la enfermedad indica que es la más extensa desde la epidemia mundial del año 1889 cuando todos los países del mundo fueron contagiados. Luego hubo epidemias recurrentes en los años 1893, 1894 y 1895 pero fueron consideradas como epidemias persistentes de los años anteriores.

La plaga gripal pareciera no ser sistemática en su propagación. Salta de un país a otro por sobre los océanos y montañas. Ese era el caso en el año 1889. La actual pandemia ha saltado desde Francia y el Canal hacia Inglaterra."

Por supuesto que siempre hay una gripe en Estados Unidos tanto en invierno como en verano. Pero los médicos ingleses le están advirtiendo a sus hermanos en Estados Unidos estar alertas ante una epidemia real.

La influenza es extremadamente perniciosa y es causada por un microbio conocido por los científicos como el "Bacilo de Pfeiffer". El hecho que tenga un nombre alemán no significa que su actual propagación se deba a una conspiración alemana para hacer que todo el mundo se enferme. Alemania fue uno de los primeros países atacados por la enfermedad.

Todo el mundo conoce –a su pesar—los síntomas de la dolencia y es importante que si se ha de controlar su propagación consultar un médico y medicinarse inmediatamente con quinina a penas aparezcan los síntomas."

En el año 1918 incluso durante la guerra cuando la propaganda anti germana estaba en su apogeo, en Estados Unidos la prensa advertía a los norteamericanos no sumarse a teorías sin sentido acerca de la influenza como si fuera un ataque con un tipo de arma biológica alemana tan solo por el hecho que el virus se denominaba "Bacilo de Pfeiffer". Además, aunque la influenza del año 1918 fue erróneamente denominada "Influenza Española" muchos se dieron cuenta que le habían puesto ese nombre debido a que los periódicos en España, que no estaba en guerra, no estaban sujetos a ningún tipo de censura como lo era en Francia, Alemania y Gran Bretaña y los periódicos informaban con precisión que España no era el punto de origen de la influenza sino más bien un país receptor. El Dr. William R. Brown, Cirujano de la Ciudad de Ogden, estado de Utah señaló que aunque el flagelo era conocido como "Influenza Española" -- "no había ninguna razón para creer que esta epidemia en particular se había originado en España." El señalamiento del Dr. Brown se parece a los señalamientos que hacen hoy las autoridades sanitarias públicas: "Lavarse las manos a menudo. Evitar los lugares abigarrados, Mantener las ventanas abiertas para permitir la circulación de aire fresco."

Comparemos esa reacción con las actuales e irresponsables conspiraciones, incluso aquellas que propaga Trump y Jair Bolsonaro de Brasil y otros políticos de la ultra derecha – todos en connivencia con publicaciones conservadoras en el sentido que el Covid-19 fue desarrollado en secreto por científicos chinos como un tipo de armamento bacteriológico. El virus incluso ha sido denominado como la "Influenza de Wuhan", el "Virus de China" y otros incluso más racistas y

remoquetes.

Resulta vergonzoso que la gente del año 1918 fueran mucho más responsable al tratar una pandemia – con sus relativamente limitados recursos e informaciones que la gente en la actualidad con tanta riqueza informática y aparatología a su disposición.

Nota.- Sus comentarios y opiniones acerca de este artículo serán bienvenidos en www.strategic-culture.org

Traducción desde el inglés por Sergio R. Anacona.



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