Política de EEUU hacia Irán: una avalancha de giros en 180 grados

Traducción desde el inglés por Sergio R. Anacona

Strategic Culture Foundation

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La política del presidente Trump hacia Irán todavía está por ser conformada. Los indicios captados son más que contradictorios. Durante la campaña electoral el presidente solía decir que el acuerdo nuclear con Irán firmado el año 2015 conocido como Plan General de Acción Conjunta fue un acuerdo que él desharía cuando tomara el poder

https://www.state.giv/e/eb/tfs/spi/iran/jcpoa/

En realidad, el acuerdo avalado por la Resolución 2231 no es legalmente vinculante. Estados Unidos puede retirarse de él en cualquier momento que lo desee. El presidente Trump puede unilateralmente decidir retirar las exenciones presidenciales que han implementado la mayoría de los alivios a las sanciones unilaterales. También podría aplicar el procedimiento de réplica estipulado en la Resolución 2231 con el propósito de reimponer las sanciones impuestas por el Consejo de Seguridad de la ONU.

La certificación del cumplimiento por parte de Irán debe ser enviada al Congreso cada noventa días. El 18 de abril pasado el Departamento de Estado informó a los legisladores que Irán acata el acuerdo y que Estados Unidos prolonga el alivio de las sanciones aplicadas a la República Islámica a cambio de recortes en su programa nuclear. A pesar de esto, las tensiones siguen estando altas.

Según el Secretario de Estado, Rex Tillerson, el gobierno está considerando la posibilidad de romper el acuerdo debido al supuesto apoyo de Irán al terrorismo. "Irán continua siendo el principal estado que patrocina el terrorismo a través de múltiples plataformas y métodos", dijo en una carta enviada el 18 de abril pasado al presidente de la cámara, Paul Ryan.

https://www.state.gov/secretary/remarks/2017/04/270315.htm

El día 19 de abril el Secretario de Prensa de la Casa Blanca, Sean Spicer, dijo que el presidente Donald Trump estaba ordenando una revisión entre las agencias en torno al cumplimiento por parte de Irán durante los próximos noventa días y que tendrá más que informar al final de ese período. La revisión encabezada por el Consejo Nacional de Seguridad

http://www.seattlepi.com/search/?action=search&channel=news%2Fpolitics&inlineLink=1&searchindex=gsa&query=%22National+Securit+Council%22

evaluará si el acuerdo es vital para los intereses de la seguridad nacional de Estados Unidos. Esta revisión podría ser la antesala para una acción futura que podría socavar el acuerdo. Durante la conferencia de prensa del 19 de abril, el secretario Tillerson sugirió que el actual acuerdo nuclear /"no logra alcanzar el objetivo de un Irán no nuclear, solo retarda su meta de convertirse en un estado nuclear."

https://www.youtube.com/watch?v=mxf5N3_xvmI

El gobierno está considerando asumir una postura más dura sobre el acuerdo --implementando

http://foreignpolicy.com/2017/04/17/trump-mulls-squeezing-iran-with-tougher-sanctions/

los acuerdos de una manera "increíblemente estricta" o ampliando las sanciones contra los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria de Irán,

http://abcnews.go.com/topics/lifestyle/islam-religion.htm

rama militar iraní encargada de la protección del sistema islámico iraní. Podrían también ampliar las sanciones en respuesta a las pruebas iraníes de misiles balísticos y financiamiento de actos terroristas.

https://www.state.gov/j/ct/list/c14151.htm

El Departamento del Tesoro todavía mantiene las sanciones del período de Obama por el apoyo de Teherán a agrupaciones terroristas y por su programa de misiles balísticos y por aquellos que concebiblemente pudiera desear modificar. Las sanciones fueron impuestas a comienzos del mes de febrero debido a la prueba de un misil.

https://www.nytimes.com/2017/02/03/us/politics/iran-sanctions-trump.html

Cualesquiera sean las medidas que se tomen en el futuro, el presidente Trump está actualmente de manera obvia retractándose de la posición que asumió anteriormente. Esto es una repetición más de lo que ahora ya es un patrón habitual, se contradijo respecto a Siria, Somalia, Yemen, Afganistán y otros conflictos lejanos y cambió la consigna "EE.UU Primero" por "EE.UU. Omnipresente".

http://www.strategic-culture.org/news/2917/04/15/trump-middle-east-policy-shifting-america-first-to-america-omnipresent.html

De tal modo, el gobierno considera a Irán como una amenaza principal pero no tiene ninguna justificación para aplicar de nuevo las sanciones o el empleo de la fuerza en la medida que el acuerdo nuclear es acatado. Las sanciones adicionales no necesariamente tendrían que tener relación inmediata con el acuerdo, estas podrían ser para penalizar a Irán por su programa de misiles balísticos o el supuesto apoyo al terrorismo. Pero, estas medidas punitivas y el acuerdo nuclear con Irán son problemas separados.

El endurecimiento unilateral de las sanciones podría forzar a Irán a retirarse del acuerdo pavimentando así la continuación del muy temido programa nuclear iraní. Los equipos de inspección de la Agencia Internacional de Energía Atómica, AIEA dejarían de monitorear las instalaciones iraníes.

La AIEA dijo que Irán ha reducido sus reservas de uranio en un 98 por ciento y ha detenido los dos tercios de sus centrifugadoras, las cuales se emplean para el enriquecimiento de uranio. Al abandonar el acuerdo, Irán quedaría en condiciones de explotar sus propias capacidades de enriquecimiento de uranio. Tanto el presidente de Irán, Hassan Rouhani como el Supremo Conductor, Ayatola Alí Jamenei, han anunciado represalias si Estados Unidos amplía las sanciones. Los iraníes también están frustrados por el retraso en el mejoramiento económico luego del levantamiento de sanciones y altos funcionarios con frecuencia culpan de esto a Estados Unidos.

El acuerdo nuclear con Irán es multilateral, no puede ser cancelado unilateralmente.

Otras cinco potencias mundiales no se van a sumar a la aplicación de sanciones adicionales por parte de Estados Unidos. Irán podría obtener mucho de lo que necesita en otras partes. Al desafiar a otras potencias globales, Washington estaría de más, mientras que el resto del mundo continuaría comerciando con Irán. No debemos olvidar que las empresas norteamericanas también desean sus ganancias y le tienen el ojo puesto al mercado iraní.

Mientras más hostil se torne Washington hacia Irán, más sólidas serán las posiciones de los fundamentalistas en la política iraní.

Estados Unidos e Irán enfrentan al mismo enemigo: el Estado Islámico, EI.

El enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos beneficia solo a los extremistas. Un conflicto convertiría al Estado Islámico en el gran ganador.

Estos aspectos del problema no pueden ser ignorados mientras se afina la posición del gobierno respecto de Irán. Cancelar el acuerdo nuclear con Irán es fácil de realizar pero difícilmente beneficiaría a Estados Unidos o a la comunidad internacional. Estados Unidos tendría más que perder al retirase que permaneciendo en él.

Los medios diplomáticos para resolver la crisis están lejos de haber sido agotados, incluyendo esfuerzos llevados a cabo dentro del marco del Consejo de Seguridad de la ONU. Agregar el problema de Irán a la agenda Rusia-EE.UU. podría contribuir a encontrar una solución el problema.

Nota.- Sus comentarios y opiniones acerca de este artículo serán bienvenidos en

Editorial@strategic-culture.org


 



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