Los Reyes de la cocina te están vigilando

Continuación de temas sobre el Tet

En Navidad y Año Nuevo la memoria de los vietnamitas se convierte en un laberinto de recuerdos de milenarias costumbres y leyendas. Revive en ellos un mundo mágico redimido por el "Calendario lunar chino" para disfrute y trascendencia en las actuales y futuras generaciones.

El Tet. Nuevo Año. Tres letras que representan la abreviatura de (primera mañana del primer día) o llegada de la primavera vietnamita según el Calendario lunar. No tiene fecha fija puede ocurrir a finales de enero o comienzos de febrero, según lo indique el precitado almanaque.

En estos momentos, como ya dijimos en anterior publicación, todo está listo en Vietnam para recibir al 2017, que de acuerdo al zodíaco budista, ha sido asignado al gallo el símbolo de figura animal icónica de los próximos doce meses.

Una herencia cultural que gracias a su fortaleza raizal, ha permanecido por milenios celosa de su esencia y, en medio de una euforia colectiva de fiesta, pareciera brotar de los abisales neuronales para conservar su frugal riqueza que le da perfil propio de pueblo.

El pasado 20 de enero de 2017 del Calendario lunar chino, cuando aquí (en el Suresteasiático) se celebran las fiestas previas al Año Nuevo, que por la euforia y entusiásmo colectivo de la población se equiparan a la Navidad venezolana del 24 de diciembre del Calendario gregoriano, o solar, los vietnamitas celebraron un tradicional ritual que consistió en depositar en las aguas de ríos y lagos al "Koi" de multicolores tonalidades, una especie de pez carpa, símbolo de la abundancia y la riqueza.

Desde temprano, durante la mañana, tomaron para sí, las orillas de los ríos, y en Hanoi, con el despuntar del Alba, se aposentaron al derredor de los dieciocho lagos que ornamentan esta ciudad capital (antigua Thang Long, que celebró el 2010, mil años de su fundación).

En bolsas plásticas y pequeños envases, grandes y chicos, transportaron centenares de peces para simbolizar la ancestral costumbre que –además- posee un especial contenido ecológista; este año no sólo tuvo como objetivo la conservación y reproducción tradicional de la especie animal –sino- que se realizó previamente una campaña para que no se dejaran en el sitio las bolsas plásticas y otros objetos que en años anteriores generaban problemas al medio ambiente.

Los peces de acuerdo al tipo y color poseen significados simbólicos para la población. Por ejemplo el pez carpa azúl, representa tranquilidad y masculinidad; el rojo trae consigo la esencia de la pasión y el amor en su mayor fortaleza, representa la feminidad. Para el vietnamita los símbolos son asumidos con respeto y devoción. Antes de realizar cualquier actividad importante consulta el Calendario lunar y acata sus dictámenes con debida religiosidad.

Todo es fiesta en Vietnam para esperar la llegada del Nuevo Año 2017, el próximo 28 de enero. Este año será bueno predice la sabiduria popular. Bellos colores rojos en sus más variadas prismacidades adornan las calles y avenidas; apetitosos sabores deleitan los paladares; y olores de diversos aromas de especias, curris e hierbas comestibles como el cilantro y la yerbabuena se encargan de dar sabor en armonía con el cebollín, el ajo y la pimienta, a los guisos típicos, indicativo de que las fiestas han comenzado.

El disfrute se expande por doquier en zonas rurales y urbanas; hasta en el más humilde hogar las familias se esmeran por vestir ropas y calzados de estrenos y adornar sus casas con pequeñas plantas de melocotones en flor y de mandarinas chinas.

También se propagan por doquier vistiendo de amarillo la ciudad las atractivas plantaciones de "Mai" cuyas flores ante la vista de un venezolano podría asemejarle un araguaney bonsay.

Abundan plantas de "pitahayas" amarillas y rojas que ahora los vendedores las ubican en las aceras a lo largo de las calles y se abren pasos para el regateo de precios con los compradores que sin bajarse de sus motocicletas, desde largas filas, formulan sus ofertas mercantiles.

Quien llega primero pareciera ser la apuesta que hacen los conductores que se desplazan por las avenidas y callejuelas de esta milenaria ciudad capital; sin ningún reparo preventivo de accidentes ni para evitar la contaminación medioambiental con sus motos, bicicletas y autos. Un especie de "enjambre" que se mueve en medio de ruidos indescifrables.

Criticable escenario comparable al que escenifican en Caracas los buhoneros cuando arman su fiesta decembrina: montan sus tinglados comerciales de ropas y variados productos de facturas foráneas; conviven allí hasta después de la llegada del Año Nuevo, bajo un influjo musical que trastoca los decibeles con sus ensordecedoras gaitas y salsas navideñas; mientras sus desechos y desperdicios contaminan la ciudad violando toda norma.

Aquí en Hanoi, las instalaciones de sonidos con sus cornetas que en el pasado se utilizaban para emitir voces de alarma a la población para que se protegiese de las bombas y misiles que lanzaban desde aviones los soldados estadounidense durante veinte años ininterrumpidos, ahora sirven para difundir música tradicional, vale decir, a volúmen prudencial, alusivas a las fiestas y propagan informaciones positivas e importantes para la comunidad.

Ese mundo maravilloso de fabulas y leyendas, costumbres ancestrales que hoy ofrecen a los visitantes de lejans tierras un exótico y atractivo espectáculo, constituye otro motivo para seguir viniendo. En el 2016, Vietnam cobijó a más de seis millones de turístas y ahora se apresta para recibir en el 2017, un contingente no menor a nueve millones, según planes de los entes encargados de fomentar esta industria.

La tradición de los Reyes de la cocina este año, como en épocas anteriores, se apoderó del imaginario colectivo vietnamita. Los balances recogidos en cada hogar por los Reyes de la Cocina, deben ser traslados al cielo para que el Emperador de Jade emita sus respectivas sanciones o premios. El orden jerárquico del parte recogido con tal fin comienza por el dueño de casa (La mujer no participa por provenir esta leyenda de un régimen feudal), y en escala descendente van apareciendo los integrantes del núcleo familiar.

Así el Tet adquiere una dimensión mayor a una fiesta de Año Nuevo, genera una reflexión de connotaciones impredecibles en el subconsciente de la ciudadanía. Pero también se hace un balance general del país teniendo en las instituciones gubernamentales su principal motivo a evaluar frente a los ciudadanos, por radio y televisión. Para ello existe un personaje popular, llamado Ong Tao que es esperado ansiosamente por los pobladores. Desde el 28 hasta el 30 este personaje debidamente trajeado de manera actoral lee ante la teleaudiencia (como en los rituales de la lectura del testamento de la quema de judas en Venezuela), el informe que ha de ser conocido por los dioses en el cielo.

El pueblo días previos al Tet, comienza a efectuar una especie de balance premonitorio sobre lo que el "Ong Tao" leerá. La gente presupone que "Tao" se referirá a problemas del transporte, también a temas relacionados con fallas en la Educación y salud pública. La violencia desbordada no fallará comentan algunos, mientras que otros apuntan que en algunas provincias han ocurrido hechos que podrían presumir corrupción al violarse ciertas leyes, mediante excesos en el número de funcionarios que supera al número de cargos establecidos por la ley. El flagelo de la corrupción tampoco escapa aquí y por eso las opiniones son variadas acerca de lo que comentará "Tao" en su alocución el próximo 28 de enero del almanaque lunar que se equipara al 31 de diciembre del calendario gregoriano.

Para los vietnamitas, desde un punto de vista religioso, en cuanto a este balance la casa funciona como un Estado con sus respectivas estructuras administrativas. Según la leyenda en tu casa conviven personajes sagrados que te vigilan durante todo el año. El Ong Cong y el Ong Tao, que semejan al genio de la tierra y al genio de la cocina, respectivamente, conviven en tu hogar.

Ong Cong llevará al cielo la información recabada durante el año por Ong Tao, sobre tu comportamiento en general (son muchos Taos que velan por la salud, armonía, educación, administración de las finanazas, etcétera). Esos documentos le serán entregados al Emperador de Jade este sábado 28 del Calendaio lunar chino para que él los evalúe. De su resultado dependerán tus éxitos o fracasos en el venidero año, de acuerdo a la tradución budista vietnamita.

*Periodista venezolano en funciones diplomáticas en Vietnam


nelsonrodrigueza@gmail.com
 



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Nelson Rodríguez A.

Periodista y diplomático. Autor de ensayos, cuentos y poesía.

 nelsonrodrigueza@gmail.com

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