La mano negra contra la paz en Armenia y el Quindío. ( manual para identificarla)

En Colombia se habla de que hay una mano negra en contra de la paz, dicha mano negra comienza a accionar con mayor ahínco cuando hay vísperas de que se le ponga una solución política y negociada al conflicto armado interno que padece el pueblo colombiano desde los orígenes de su historia pues el actual conflicto armado interno no es más que la continuación de los conflictos del siglo 19 y que trascendieron al siglo 20 y a la actualidad, esas mano negra es que la que no ha dejado que hayan postconflictos de allí que las contradicciones políticas entre colombianos se hayan fortalecido al punto de que las salidas armadas son las que han imperado hasta hoy que se ha vuelto a hablar de dialogo por la paz.

Esta mano negra es la que ha asesinado a toda voz de oposición al establecimiento acallaron la voz de Gaitán y todas las que de allí se desprendieron, acallaron la voz de la Unión patriótica, del M-19, de tantas otras expresiones que han decidido hacer política de otra forma diferente al establecimiento.

Esta mano negra opera también aquí en el Quindío,  y están recurriendo en su modus operandi a la combinación de todas las formas de lucha, pues su fin es sabotear como sea las esperanzas de paz del pueblo quindiano.

 

Para identificar el monstruoso pulpo y el nucléolo de dicha mano negra  debemos analizar sus tentáculos y su accionar en cuanto a la actual coyuntura política y electoral que se viene dando, por ello es de imperante  importancia la descripción sus métodos.

En cuanto a su método social está el de usar las cuatro formas más esenciales de llegar a construir un tejido social y electoral como lo es la política del estomago que es la tradicional practica de regalar la lechona, el tamal, la torta con gaseosa, el “pan y circo” en las festividades tradicionales y típicas de la idiosincrasia colombiana; también recurren a la política de la esperanza pues mezclan el populismo con la tradicional forma de política como lo es el prometer el ilusionar a un pueblo incauto y decepcionado históricamente que cae incauto endulzado en que en un futuro les resolverán todas sus necesidades; también esta la política del temor y el miedo pues se aprovechan de la inseguridad latente con el argot de que hay que ponerle coto al hampa y al crimen para poder progresar argumentando que el gasto en defensa y seguridad ciudadana es otro gasto social, a ellos recurren los adalides de la “mano dura y el corazón grande” quienes siendo autores intelectuales, sostenes alcahuetas políticos del crimen organizado y el narcoparamilitarismo buscan combatir la “inseguridad” cambiando los patrones delictivos, usan también la política del corazón pues como anfibios políticos manejan el saco con corbata y a su vez el blue jeans y el tennis, el poncho, el sombrero y el carriel, por eso desde la crema y nata, pasando por los sectores medios y hasta los sectores vulnerables incluso los lumpenezcos son envueltos en conceptos mesiánicos pues manejan perfectamente el adagio que reza que la política es el arte de decirle a pobres y ricos a la vez que se van a defender sus intereses.

 

Estas formulas las usan tanto quienes pretenden adormecer al pueblo para llegar o mantener el poder y exprimirlo a punta de impuestos continuando sus “juegos de azar” con el bolsillo de los más pobres, como también aquellos elementos emergentes de la política y disidentes de la tradicional que con mayor  poder y mayor éxito aspiran a apoderarse de los dineros públicos en especial de los destinado a la educación superior y los que ingresan por concepto de regalías, esto lo único que evidencia es que las contradicciones entre lo local y los regional son por apoderarse y administrar con sobrados ánimos politiqueros de un soporte económico que les garantice la lubricación permanente de una maquinaria electoral y de paso apoderarse de la voluntad del pueblo quien no ha tomado conciencia de su potencial para construir cambios sociales pues ya están secuestrados moralmente por los adláteres de la politiquería.

En cuanto a sus métodos económicos está el de generar grandes proyectos de infraestructura en aras de atraer un mal imantado “progreso” como también por la contraparte esta el de fomentar un seudodesarrollo comunitario y rural, mediante esto la burocracia se vuelve una presa atractiva pues permite y ha permitido el clientelismo políticos que sostiene el fortín electoral que mediante repartición de contratos hace de esta fórmula siniestra un blindaje donde los dineros públicos destinados al pueblo son atacados a mordisco donde solo quedan las migajas que después usan para llegar al grueso de la población con asistencialismo para ganar la favorabilidad electoral.

 

Así mismo en cuanto a su componente político está el de seguir alimentando confrontaciones y contradicciones políticas entre lo local y lo regional, esto como escenario de polarizar a la ciudadanía, a las instituciones y a todos en general para fomentar la división en las fuerzas sociales y populares que han ido emergiendo, no olvidemos también que esta la maña de realizar alianzas electorales para llevar a cabo acuerdos programáticos incluso con sectores disidentes de la izquierda que se vanaglorian de su “castidad y purismo político”, todo encaminado a sabotear  desde lo regional y lo local los acuerdos dados entre el gobierno nacional y el ejercito insurgentes FARC-EP, por ello los más interesados en establecer esas alianzas son los sectores ligados a la tenencia  y explotación de la tierra y la gran propiedad, a la ganadería, a la empresa agroindustrial incluso los sectores voltearepistas que fungiendo como defensores del medio ambiente rechazan de dientes para afuera los proyectos mega mineros y mega energéticos, pero a puerta cerrada y de dientes para adentro y con la voluntad popular embelesada van permitiendo poco a poco la penetración de los mismos apostándole a dos carambolas a la vez, por ello está la necesidad de esos sectores de formar alianzas solidad para que en el Quindío se hagan nulos e inaplicables los acuerdos sobre desarrollo rural y agrario, pues lo que a la mano negra más le interesa es que no se potencie de nuevo el campo como opción de vida y menos si esta pinta como rentable, dejando así al turismo y el falso ecoturismo que con bombos y platillos pregonan amparados en la declaratoria de paisaje cultural cafetero como la mayor actividad económica, la cual no olvidemos va ligada a la prostitución, al trabajo infantil, al tráfico de narcóticos, al sicariato y demás delitos, son los sectores económicos enunciados los más interesados en el saboteo a la paz, pues su núcleo es tan duro que incluso ha calado en el corazón de muchos colombianos, esto es solo una parte del accionar político y electoral de esa mano negra que se opone a la paz en Armenia y el departamento del Quindío.

 

En  cuanto a su parte militar o más bien socio-militar está el de sembrar cizaña en sectores de la fuerza pública tanto activos como retirados es decir las reservas, pues potencian la división de las mismas fundamentando el discurso contrainsurgente y anti reconciliación que cultiva el germen de la prostitución política e ideológica de estos estamentos que también cuentan con capacidad de conspirar y desestabilizar así lo tengan que hacer mediante ridículos rugidos golpistas como lo son los conocidos ruidos de sables, acompañados de victimizadas y sufridas expresiones de lucha social que se retocan con modernas maniobras de engaño como lo son las brigadas cívico-militares, la acción integral y las jornadas de ong’s afines al militarismo como tal, también en este componente cívico-militar es decir en este tentáculo están asociaciones de reservas que aparentan tener un discurso contestarlo y hasta causisubverso que por supuesto han tenido cabida y aceptación parasitaria en fuerzas sociales y política que trabajan con ahínco por la paz y que los han traído a sus filas en aras de “sumar rebeldías”, cuando en realidad por pereza, o inocencia política o negación de la realidad han negado a ver que esas asociaciones buscan sumar a fuerzas de izquierda como amantes políticos entre comillas eso porque estas mismas asociaciones de reservas en su carrera de casquivanas ideológicas y electorales le abren las piernas de sus estructuras a quien financie sus “luchas”, paradójicamente a su discurso dichas asociaciones manejan un proceder paramilitar pues el odio contrainsurgente y contra popular lo disfrazan con autovictimizadoras campañas lastimeras de pululante falso heroísmo y amañado patrioterismo nostálgico de la guerra y del militarismo activo en que anduvieron en otros tiempos, sin embargo no cortan el cordón umbilical que los une y los conecta entre sí, recordemos que la mayoría de paramilitares aparentemente reinsertados son reservistas. No obstante el accionar armado que hace parte del andamiaje criminal no se hace esperar pues los ejércitos anti restitución que no son más que las bandas desconfederadas del neo paramilitarismo y el crimen organizado bajo diferentes colores actúa hoy en día bajo nombres como “los urabeños”, “los rastrojos” y “cordillera” que han formado oficinas de cobro y el crimen y que pululan como grupos de seguridad privada que no solo “custodian” los fortines electorales como lo son los votos que salen de los sectores populares y deprimidos sino que también hacen el trabajo de perseguir, acosar, amedrentar, amenazar, desaparecer y asesinar a líderes sociales, líderes políticos y cívicos que han denunciado la corrupción, lideres barriales, comunales, organizaciones de desplazados, sindicatos, defensores de derechos humanos, ambientalistas y toda persona o expresión que luche por la tierra, estos ejércitos anti restitución que son las mismas mal llamadas BACRIM, no solo son la gavilla armada de la politiquería tanto la tradicional como la que conocemos como “emergente”,  son un andamiaje militar incluso seudo militar y seudo policivo pues en varios municipios del Quindío ejercen control militar de área mediante el cobro de extorsiones, mediante la operatividad de usureros agiotistas que realizan prestamos “gota a gota” y en muchas ocasiones los cobran a sangre y fuego, también realizan control al transporte público al cual les cobran “vacunas”, instauran fronteras invisibles que los caracterizan y simplifican en grupúsculos, pandillas o combos, incluso forman los anillos de seguridad de “ollas madre” que son las que surten las “ollas barriales del microtrafico”; es por ello que estas redes criminales se vuelven poderosas y sin control pues su accionar es tan tácito que se compenetra con la misma comunidad, y es allí donde a las autoridades les queda difícil contrarrestarlas pues aunque tengan voluntad de acción para generar un ambiente socialmente sostenible y seguro tienen a la par la presión chantajista y “civilista” del poder político que se hace elegir asociado a estos fenómenos de violencia, por ello los caciques políticos de la región persiguen y atacan por debajo de cuerda cualesquier voz contra el crimen aduciendo abusos de autoridad a la par que se benefician de la inseguridad no para gobernar con justicia sino con dureza. 

 

Sin embargo y como complemento mediático esta misma mano negra auguran un deterioro de la seguridad, es decir ofrecen la solución al problema que más los sostiene en el poder, lo cual obviamente desanima la voluntad de quienes tienen la misión constitucional de combatir cualesquier expresión del crimen y el delito que está protegido por estos tentáculos de la mano negra, pues es reiterable que su permanencia en el poder y más que todo últimamente va ligada a la supervivencia de la violencia con lo cual las esperanzas de construir una verdadera paz estable y duradera en el Quindío tienen profundos obstáculos. Cabe resaltar que esta misma mano negra ha usado su tentáculo militar y paramilitar para asesinar incluso a quienes ya no son útiles a sus intereses y a quienes han colaborado en el esclarecimiento de muchos fenómenos de violencia en el departamento, es la misma mano negra que lleno el departamento de reinsertados de las autodefensas muchos de los cuales reinciden en actividades ilícitas, es la misma mano negra que reforzó el paramilitarismo del aparentemente desmovilizado bloque calima de la AUC que opero como contraparte armada de los terratenientes y el narcotráfico para defenderse de los frentes 50 y 21 de las FARC-EP? Y las milicias urbanas del ELN, es esa misma mano negra la que está actuando día tras día y que recurrirá a las formulas que le sean necesarias para seguir convirtiendo al Quindío en un fortín disfrazado de violencia y destrucción, descrito los tentáculos de la mano negra de la extrema derecha que actúa contra la paz en Armenia y el Quindío es de lógico y fácil deducción identificar el pulpo que los maneja y eso es algo que corresponde a los ciudadanos del común identificar y tomar conciencia de cómo contrarrestarlo.

 



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Manuel Andrés Ibarra Gutierrez


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