Ruralidades

Los Mercenarios de Uribe

Uno recuerda que cuando la época de bonanza personal de Carlos Andrés Pérez, llegaban a Venezuela millares de colombianos que se venían huyéndole a la barbarie de los paramilitares que, a sangre y fuego, los desplazaban de sus tierras. Paramilitares que consiguieron cancha y anuencia por parte del padre del ya enquistado en altos cargos del gobierno y que por esas mismas influencias se convirtió en el regalón de los paquetes de “dulcinea” que hacían que “el gocho” se sintiera por encima del Erebo. Hasta un caballo blanco le regaló “papá” al mandatario venezolano para que, en sus delirios, pudiera alcanzar las nubes.

Toda una conchupancia de traficantes y consumidores mientras a los desplazados que podían llegar a Caracas, los matones de los Uribe que se les adelantaban, los señalaban a la Digepol para que los pusiera en la frontera, donde fue necesario instalar una Comisión de Solidaridad Internacional de mujeres y jóvenes para protegerlos. Desde entonces  esos miles de despatriados, y con la llegada de Hugo Chávez a Miraflores, se sumaron a cuatro millones más que huyeron de la arremetida Uribista con sus “falsos positivos”.

Cuando pensábamos en esta nota periodística, para alertar una vez más respecto al peligro de los mercenarios de Uribe, escuchamos a una mujer colombiana, allá en las instalaciones del Centro de Diagnóstico Integral  “Salvador Allende” de Chuao en Caracas, cuando dijo: “soy extranjera…”. No, hermana, que lo eres por hija de Simón Bolívar en esta patria sin frontera. Las colombianas y colombianos que huyen de la barbarie de los Uribe y sus mercenarios, no son extranjeros en la Venezuela de la era de Hugo Chávez. De la Patria en la que también despertaron Bolívar y Jesucristo hechos millones.

Ahora bien, del mercenario mayor de hoy que es Álvaro Uribe Vélez, sí debemos cuidarnos. Es que el ahora enjuiciado en su propio país, se ha convertido en una desesperada y arrinconada hiena. Por eso más peligroso para quien se le aproxime sin tomar precauciones. Sus sicarios están al acecho, lo sabemos. Sin embargo los mimetizados por su “General” López están, desde hace ratos, aplicando la muerte “por goteo”. En Táchira el asesinato de dos jóvenes militares que custodiaban la frontera, denunciada en su momento por Mario Silva. Silencio cómplice del gobernador copeyano de esa entidad. En el Zulia pistoleros matan a dos muchachos chavistas conocidos; silencio cómplice del gobernador adeco zuliano. Y la que no será la ultima masacre ocasionada por los “muchachos” del “general” López, si no le damos un parao, sucedió el domingo 15-04-2012 cuando mataron a dos jóvenes universitarios socialistas, inmediatamente después que salieron de la Plaza Diego Ibarra donde disfrutaron de un concierto popular. Los sicarios, infiltrados en el acto, los siguieron hasta sus respectivas residencias. A Julio Díaz lo acribillaron desde una blazer en la Parroquia San Juan; y a José Gudiño en El Amparo de Catia, frente a su querida madre.

Ah, además, el no comprometerse a reconocer los resultados del 7 de octubre es parte de los tiros que, si los dejamos, a ellos mismos se les devolverá la pólvora. Pero mientras tanto, harán mucho daño.

Patria, Socialismo o barbarie. Venceremos

pedromendez_bna@yahoo.es



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Pedro Méndez


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