El sociohumanismo en la formación policial

Esta investigación llevada a cabo por la `profesora Carmen López, devela las concepciones epistemológicas que subyacen en el socio humanismo como enlace onto-epistémico y axiológico en la formación policial. La indagación se enmarcó en el paradigma interpretativo, empleando el método fenomenológico, con un diseño descriptivo y técnica hermenéutica orientado a la interpretación de situaciones particulares vivenciadas en los espacios formativos de Universidad Nacional Experimental de la Seguridad, UNES, Núcleo Lara, centro occidente de Venezuela.

Así se teje y desteje el proceso con los elementos que sustentan la praxis educativa en esta institución que tiene la responsabilidad, según su Documento Rector (2010), de formar funcionarios policiales en forma estandarizada. En la búsqueda de significados de la información obtenida se recurrió a tres (03) versionantes, las técnicas utilizadas fueron la observación y la entrevista en profundidad recogidas en notas y grabaciones con medios digitales. Emergió como aporte teórico un conjunto de categorías:

a) responsabilidad, b) comprensión de roles c) visión transcompleja d) reconocimiento sociohistórico y e) compromiso de cambio, construidas intersubjetivamente como condición antropológica relacional comunitaria (entorno) donde el civismo está enmarcado en la conciencia social y la corresponsabilidad. Así, cada miembro del campus universitario está consciente de su rol, destacando que hay que valorar una cuestión de fondo muy sencilla pero compleja. A saber, asumir la ética normativa y también la internalización de la moral material efectiva de forma personal y comunitaria, superando la actitud de indiferencia y relativismo. Palabras clave: sociohumanismo, formación policial, compromiso, corresponsabilidad.

Introducción

Según la filosofía materialista la conciencia bien formada o distorsionada que conduce a la desorientación es un producto social. Expresión de una comunidad libre, crítica y consciente de la dignidad de la persona humana o consecuencia de una sociedad enferma, con vectores disolventes en el marco de las relaciones sociales desiguales, sin acceso a la cultura universal y los más altos valores de la humanidad; caso particular de las sociedades capitalistas en que el individuo suele ser petrificado, reducido a cosa u objeto intrascendente, manipulable por los factores de poder.

Sin embargo, en los últimos tiempos ha venido surgiendo una nueva exigencia, como dijo el poeta: hacer humana a la humanidad, buscar un nuevo rostro personal y comunitario, aspecto que recoge en grandes líneas en Venezuela el llamado "Nuevo Modelo Policial" como política vigente del Estado en el campo de la seguridad ciudadana, lo que indudablemente requiere de un serio giro ontológico. Una transformación y ruptura epistemológica y axiológica, que se traduzca en una nueva actitud de cada uno de los docentes y discentes; un nuevo compromiso con su formación liberadora y actitud transformadora, una nueva práctica de la función policial, por eso se habla de asumir el constructo denominado "sociohumanismo", creación reciente de las ciencias del hombre, entre lo que destaca el aporte de autores latinoamericanos.

Lo anterior viene a ser un reto consustancial con los proceso de formación profesional en las universidades del territorio venezolano, pues se impone una praxis educativa que permita al binomio docente-discente en su entorno la construcción de su conocimiento significativo conectado al conjunto de etapas por las que debe transitar durante su proceso de formación profesional, en cohesión sistémica con los conocimientos, habilidades, valores y actitudes que les permita entender, comprender e interpretar el contexto socio humanista y ético para la solución de los problemas en el área que corresponde a la Seguridad Ciudadana.

Conjunto de aptitudes que le facilitaran ubicarse e involucrarse dentro del contexto profesional como agente de cambio o ente transformación tal cual lo establece el modelo policial bolivariano, en el que los hombres y mujeres que conformen los órganos policiales deberán poseer una visión e identidad propia, así como la capacidad de asumir la puesta en práctica de las normativas legales garantizando la seguridad y derechos a todo venezolano, pues como funcionario policial debe comprometerse social y personalmente con su saber - hacer, cumpliendo con los requerimientos de las comunidades, enmarcando su accionar en la concepción integradora policía comunidad.

De allí, que la formación humanista del funcionario policial se enmarque en el materialismo dialéctico, donde el núcleo lo conforman las necesidades y características del contexto social en el cual desarrollará su labor profesional; lo que posibilita la integración de los contenidos a formar (conocimientos, habilidades y valores); los cuales deberán ajustarse a las herramientas intelectuales, axiológicas y procedimentales que debe desplegar para enfrentar los problemas profesionales en el propio contexto socio humanista, donde el pensamiento reflexivo que le permita problematizar y transformar su práctica, en correspondencia con su contexto de actuación con énfasis en la promoción de la prevención del delito.

De acuerdo con los planteamientos de la Organización de la Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) – Instituto Internacional para la Educación Superior en América Latina y el Caribe (IESALC) (2019), la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), se encuentra enmarcada en la formación humanista del funcionario policial, por lo que los procesos deberán ser transformadores basados en fundamento ético, el pensamiento crítico, el juicio independiente, la resolución de problemas y las aptitudes básicas de información y comunicación como elementos clave para desarrollar actitudes transformadoras.

Para lograr tal cometido, la tesis básica es la siguiente: el nuevo modelo policial sólo es posible lograrlo recurriendo a nuevos modelos de formación, en particular se considera que uno de los más adecuados lo constituye el socio humanismo, lo contrario sería repetir los viejos modelos represivos típicos de la doctrina de la seguridad nacional y del enemigo interno; de donde se tiene que seguir lo anterior es una falacia, seguir errores categoriales.

Síntesis de la temática planteada

Una vez examinadas todas estas consideraciones, se puede inferir que la práctica pedagógica que discurre en la formación policial tradicional anterior a la UNES, no está relacionado con el humanismo, sino más bien que obedeció a una concepción teoría anclada en modelos de control social en contra vía de la democracia, la cual justifica hechos que no garantizan una óptima formación, inclusive amparados en un falso humanismo. Es correcto que el docente tenga consideraciones flexibles en su planificación, que dado el medio social del estudiante le brinde ciertas oportunidades para presentar sus reportes de evaluación, pero que esto sea convertido en hábito, atenta contra el normal desarrollo del hecho educacional, tal como se viene presentando en la universidad de reciente erección.

Seamos conscientes de que el nivel de madurez biológica e intelectual del estudiante es cónsona para avanzar con creces si media la responsabilidad y el buen desempeño por todas la unidades curriculares, pues este se conoce asimismo, a su entorno humano proximal, y a los diversos aspectos o variables del contexto geográfico y cultural universitario, pero acaso da señales de mostrar los valores que le caracterizan, que le impulsan, las normas que le devienen por el compromiso de ser futuro profesional policial.

Cabe destacar, que dentro de su oferta académica, la UNES ofrece los aspirantes, funcionarias y funcionarios de los cuerpos de seguridad del país, una formación integral de base, continua, diversificada, transdisciplinaria, actualizada, pertinente, acorde con las áreas especializadas de los servicios, en estrecha y permanente vinculación social; afianzada en la creación intelectual, la ética profesional sustentada en profundos sentimientos patrióticos y el respeto a los derechos humanos para servir de manera incorruptible al pueblo. Fundamentándose en una visión del "ser humano como centro y sujeto del proceso de aprendizaje", entendido en relación con el mundo en el cual se inserta y con los otros seres que le rodean. Sujeto activo que asumiéndose a sí mismo como un ser inacabado, se decide a superar esa condición y vencer las visiones deterministas que lo limitan e invitan a "adaptarse" al mundo.

En definitiva, la aspiración formativa académica actual es hacia el avance de una educación sociocrítica. Esta corriente de pensamiento filosófico educacional inviste dominios diversos, que van del neo marxismo, pasando por las Escuelas de Cuernavaca y de Frankfurt, los aportes emancipadores de Paulo Freire, Henri Giroux, Wilfred Carr, Stephen Kemmis, Peter MacLaren, y en su sentido regional latinoamericano José Martí, Simón Rodríguez, Orlando Fals Borda. Propugnando tener siempre en tela de juicio la reproducción tácita de antivalores, la neutralidad y la invisibilización de las problemáticas sociales.

Al ubicar esta formación desde la perspectiva de Freire (1975), las y los discentes UNES, formándose para el ejercicio responsable de su praxis en la seguridad ciudadana, a través de las orientaciones de formadores (docentes), así como el conjunto de actores que participan indirectamente su proceso formativo, a quienes debe integrarse en la dinámica de enseñar, aprender (entendido en la lógica freiriana de la relación docencia – discencia, donde se aprende enseñando y se enseña aprendiendo) impregna todos los momentos, espacios, experiencias que se van gestando en la lógica de la inserción transformadora en la realidad.

La formación policial revaloriza en la sociedad venezolana los derechos humanos y el respeto a toda persona dentro del territorio. La asunción y compresión de las exacciones de la población en la convivencia y seguridad ciudadana demanda de un funcionario policial firme, transparente y efectivo.

De allí que, la formación centrada en el Sociohumanismo no solo está dirigida a la profesionalización, sino también a promover la reflexión que conduzca al cambio, tal cual lo indican los principios fundamentales, presentes en el Documento fundacional de la UNES (2010), están dirigidos a formar funcionarios y funcionarias de la seguridad ciudadana:

- Mujeres y hombres profesionales con profunda sensibilidad social, para proteger a las personas y sus derechos, promover la convivencia y velar por el bien común, comprometidos con el cabal cumplimiento del ordenamiento jurídico y con el desarrollo soberano de la patria. La formación sociohumanista debe despertar la sensibilidad social en los profesionales de los órganos policiales, para que puedan en su accionar garantizar la protección y derechos de los ciudadanos a la vez que promuevan el respeto a las normativas legales y la sana convivencia social.

- Garantizar la formación de base y continua conforme a los principios constitucionales y los instrumentos jurídicos que regulan los mecanismos de seguridad ciudadana, con diversificación según las disciplinas y áreas del servicio, contextualizada en función de las realidades nacionales tanto locales como regionales. La Universidad Nacional Experimental de la Seguridad garantiza la formación continua de los funcionarios policiales, de acuerdo al área y especialización del funcionario, con el objetivo que se pueda ofrecer una atención de calidad a los ciudadanos en materia de seguridad ciudadana.

- Generar, difundir y socializar conocimientos en el área de seguridad, por medio de la investigación, la sistematización y el análisis crítico de las situaciones, casos y prácticas profesionales, la consulta pública y el diálogo de saberes con las comunidades. La articulación órganos policiales - comunidades ofrece el espacio ideal para que los funcionarios en su formación continua puedan llevar a las comunidades sus conocimientos, reflexionar de manera crítica sobre los diversos fenómenos generadores de delitos y transformar la realidad, en un accionar conjunto para el logro de la prevención requerida.

- Contribuir a crear una cultura de la seguridad ciudadana dirigida al pleno ejercicio de los derechos de todas y todos en igualdad de condiciones, fundamentada en la corresponsabilidad entre los distintos niveles de los Poderes Públicos y la sociedad. Para ello el funcionario policial deberá garantizar la protección y derechos de los ciudadanos a través de las respuestas efectivas a las necesidades de los ciudadanos.

- Impulsar la participación protagónica del pueblo venezolano en la formulación, ejecución y evaluación de políticas públicas en materia de seguridad. Promoviendo la participación ciudadana como corresponsabilidad en los planes y programas de seguridad ciudadana.

Contribución de la comunidad de investigación en el área

En el ámbito nacional se ubicó en la Universidad de Carabobo Facultad de Ciencias de la Educación Dirección de Estudios de Doctorado en Educación, un estudio realizado por Sarkis (2018), titulado Educar para la Paz. Aproximación Teórica – Humanística en la Educación Media General. Tuvo como propósito generar una aproximación teórica humanística, en relación a la Educación para la Paz desde una visión fenomenológica –hermenéutica de los versionantes.

En este sentido, el estudio buscó develar el estado del arte de la Educación Media General y su relación con la Educación para la Paz, bajo una visión fenomenológica – hermenéutica, tomando como referentes las teorías de Husserl y Gadamer. Las técnicas utilizadas fueron la observación y la entrevista en profundidad, las mismas fueron aplicadas a docentes que laboran en los Liceos Pedro Gual, Colomine y Crispín Pérez, así como la jefa y coordinadora de División de Adolescentes, Jóvenes y Población Adulta de la Zona Educativa del Estado Carabobo. El aporte para dicho escenario trata de una Aproximación Teórica Humanística en la Educación Media General en función de una educación por la paz.

El autor concluye que, a pesar de la transformación curricular, existe una debilidad desde su punto de vista en cuanto a la ausencia de la cátedra de una educación para la paz, debido a que dentro del escenario investigativo se observó, la ausencia casi en tu totalidad, de la praxis del humanismo por parte de los directivos y algunos docentes, así como de los estudiantes, puesto que las actitudes de las diversas poblaciones que hacen vida en las comunidades educativas se ven grandemente influenciadas por una lluvia constante de contravalores que se encuentran presentes y consistentes en la sociedad. Por otro lado, en esta sociedad día a día se observa y se vivencia praxis anti axiológicas de todo tipo, tanto en el contexto escolar, familiar como comunal, lo que conlleva a los estudiantes de la media general a vivir un mundo contradictorio sin un norte definido.

De igual manera, se consideró relevante el artículo científico escrito por Rodríguez (2017), en la Universidad Metropolitana, Departamento de Ciencias de la Educación, Caracas, Venezuela titulado "El Humanismo en la Concepción Educativa de Luis Beltrán Prieto Figueroa" el mismo fue de naturaleza documental, dirigido al estudio de la concepción educativa del maestro y político venezolano Luis Beltrán Prieto Figueroa (1902-1993), sobre el humanismo democrático, se analiza su significación muy particular que le da Prieto Figueroa como conjunto de contenidos para la formación general e intelectual, de carácter teórico y libresco.

También se analiza la dimensión política del humanismo democrático, cuyo sentido reside en la defensa, promoción de los principios democráticos, así como también, en el trabajo productivo en beneficio de la comunidad, con descuido del menoscabo de la formación integral del educando.

En la revisión de estudios internacionales, se ubicó en la Universidad Politécnica Salesiana Departamento de Estudios de Postgrado y Doctorado, Sede Guayaquil Ecuador, donde Rodríguez (2016), presentó un estudio titulado Estrategia de formación humanista – martiana en la licenciatura en Cultura Física. Su objetivo estuvo dirigido valorar históricamente la formación humanista – martiana del futuro profesional de cultura física (CF); y fundamentar teóricamente el proceso de surgimiento, las manifestaciones, los rasgos esenciales, las insuficiencias y el estado actual de dicha formación. Se reconoció así su dinámica y las interpretaciones de que ha sido objeto por diferentes autores.

También se reveló la interrelación entre los subsistemas y los procesos de selección de textos de J. Martí, procesos de sistematización del pensamiento martiano y procesos interdisciplinarios contextualizados; relaciones de las que emerge, como cualidad de orden superior, la aprehensión critico humanista de la actuación del profesional de CF, acorde con la lógica de la formación humanista martiana. Se presentó la estructura general de una estrategia que sirve de instrumento para la implementación del modelo, lo que permite alcanzar otro nivel de generalización propuesto al mostrar el carácter de los procesos de selección de textos de J. Martí, de sistematización del pensamiento martiano y los interdisciplinarios contextualizados en su integración.

Por último, se realizó una valoración del modelo y la estrategia de formación humanista – martiana en la licenciatura en CF por medio del criterio de expertos y se aplicó un preexperimento para valorar la efectividad de la estrategia. Los expertos avalaron la factibilidad de cada uno de los subsistemas del modelo y de la estrategia. El preexperimento y la aplicación de varios instrumentos, antes y después de la implementación de la estrategia, propiciaron el intercambio fructífero entre profesorado y estudiantado sobre la formación humanista martiana teniendo en cuenta las características de la Universidad de las Ciencias de la Cultura Física y el Deporte "Manuel Fajardo" en Camagüey.

En la misma línea, en la Universidad Metropolitana, República del Ecuador, Sánchez (2017), escribió un artículo científico que tituló: La Formación Humanista. Un encargo para la Educación, su finalidad develar que la formación humanista proporciona al hombre los elementos cognoscitivos indispensables para comprender mejor el mundo, a la vez que le permiten apropiarse de una educación estética, conjuntamente con la afinación de la sensibilidad, y la elevación de las cualidades morales y éticas. En la que la interacción discente docente reflexivas y críticas, contribuye en la formación de un modo de pensar, el desarrollo de sentimientos, de una identidad personal y cultural, en esencia, en la consolidación del ser; reconoce la fuerza educativa de la literatura. Sobre la base de estos presupuestos, el objetivo del trabajo consiste en develar estas aportaciones, lo que ha sido posible a partir de la bibliografía consultada y de la experiencia acumulada por las autoras.

La autora plantea que, la formación humanista constituye uno de los retos de la educación en todos los niveles, siendo evidente la necesidad de la ruptura de dogmas o viejos paradigmas, pues el hombre debe formarse en procesos de comunicación y cooperación a partir del trabajo en equipo, donde todos pueden aprender de todos, según la realidad vivida, bajo la mediación orientadora del docente dirigida a potenciar y estimular la autonomía, la reflexión, la autovaloración, comprendiendo que el aprendizaje es un proceso donde lo afectivo y emocional deben ser priorizado como necesidad e interés del individuo que se forma, para lograr fortalecer cognitivo, intelectual, informativo y saberes requeridos, como proceso formativo pleno que lleven al estudiante a su realización como ser humano sensible, a fin de desarrollar sus verdaderas potencialidades, en función de las transformaciones sociales que afectan de forma directa la educación.

Asimismo, se consideró relevante el estudio realizado por Gómez F. (2019), en Universidad la Gran Colombia Facultad de Postgrados y Formación Continuada, el cual tituló Incidencia de la Formación Socio-Humanística en el contexto Universitario de la Ciudad de Bogotá. Su propósito estuvo dirigido a Analizar el estado actual de la formación socio –humanística en la educación superior a partir de las percepciones de egresados de diez universidades de la ciudad de Bogotá. El abordaje lo realizo bajo el enfoque cualitativo, paradigma interpretativo, a través del método fenomenológico basado en las siguientes características holística, ecológica, estructural sistémico, humanista y flexible. Los sujetos de estudios estuvieron conformados por un grupo de catorce (14) profesionales de diez (10) universidades de la ciudad de Bogotá graduados entre los años1997 a 2017.

Teorías que Sustentan la Investigación

Roger (1999), es uno de los teóricos propulsores del humanismo, partiendo de que el hombre posee en sí mismo los medios para la autocomprensión, debido a que él considera que el individuo es quien decide si cambia o no sus actitudes y comportamientos, solo se le debe proveer los medios impulsadores para que este pueda lograr los objetivos propuestos, puesto que el ser humano nace con una tendencia realizadora y si esta es fortalecida en la infancia en el futuro puede llegar a ser una persona plena, abierta a las experiencias, reflexiva espontanea capaz de valorar a otros y asimismo.

De igual manera se asumen los postulados de Maslow (1988), considerado uno de los grandes teóricos de la corriente humanista de la ciencia del comportamiento humano, entre los cuales están la de la autorrealización y la de la pirámide de las necesidades humanas., enfocada en el rescate del potencial de la naturaleza humana a través de la autorrealización y la trascendencia del hombre, para lo cual estableció una jerarquía de necesidades, iniciando con las básica hasta las más elevadas, reconoce que la raíz de las neurosis reside en la necesidad insatisfecha de realizar algo creativo; que no implica una obra de arte sino que significa vivir la vida motivado y atento a las nuevas experiencias y aprendizajes para el logro del máximo potencial.

Discernimiento que lleva dar una mirada a la formación que se facilita en la Universidad Experimental de la Seguridad, dirigida a funcionarios policiales con el objetivo que puedan construir conocimientos basados en principios y fundamentos que les permita la comprensión de la función que debe realizar, formándoles para entender, valorar, sentir y actuar direccionado hacia la propia subsistencia, desarrollo del ser humano y de la sociedad partiendo de la actividad de la seguridad ciudadana respecto a la sociedad.

Representación Gráfica

Gráfico 4. Cosmovisión de la Investigadora. Sociohumanismo

Fuente: López (2020)

La primera categoría en emerger fue el Sociohumanismo, acompañada de sus componentes estructurales de significado y acción que son las subcategorías: a) responsabilidad, b) Comprensión de roles c) Visión transcompleja d) Reconocimiento sociohistórico y e) Compromiso de cambio. La conjunción significante de estas, y su expresión praxiológica me socorrió al momento de contrastar la realidad académica en la cual me desempeño. Pues esa divergencia entre el deber ser, lo que se piensa y lo que se hace en la formación del funcionario policial, representa un ámbito de profunda deliberación y necesidad de permuta cognitiva y relacional social.

Ahora bien, en el actual siglo XXI, en pleno proceso de transformación del país, y en profunda crisis, la mediación que ofrece tanto la sociedad (familia-escuela – grupos sociales) y la cultura (emancipación del nuevo modelo, contradicciones en su aplicación, conductas ciudadanas) al funcionario en formación denotan un serio y lógico apego al estatus de la historia social y social de su entorno. Con lo cual sus procesos psicológicos superiores están mediados por esa compleja relación, la cual se produce en su lugar de habitación, de estudios y demás acciones y actividades cotidianas, como lo planteó Vygotsky (2012). Derivándose con este último planteamiento los escenarios de reflexión didáctica para el docente, y los nuevos acercamientos hacia perspectivas nuevas de aprendizaje para el estudiante de la UNES.

Representación Gráfica

Gráfico 5. Cosmovisión de la Investigadora Perfil Profesional.

Fuente: López (2020)

Discusión

En torno a las expresiones dialógicas emitidas por los actores sociales, la categoría Perfil Profesional Policial: se divergió en las subcategorías: a) Interés, b) Metas, c) Mediaciones, d) Proximidad Laboral, e) Aplicabilidad del Conocimiento, f) Auto comprensión, g) Rol en la sociedad Global, h) Fortalezas. La explanación hermenéutica sigue el siguiente orden lógico: (a) Voz de los entrevistados o actores sociales; (b) voz de los autores y doctrinarios sobre el perfil profesional policial; y (c) hermeneusis de la autoría del propio investigador. En correspondencia con las opiniones emitidas por los actores sociales en cuanto al perfil profesional policial en sus diferentes subcategorías, éstos argumentaron lo siguiente:

Como resultado de lo anterior, no es viable el renacer de una transformación estructural en una sociedad sin la condición de que el individuo se transforme. Es por esto, que el Perfil Profesional Policial es el impulsor fundamental para generar la transformación social, dado que esta delimita el tipo de ser humano que se está generando. El Estado, bajo sus leyes y normas, mantiene en control al ciudadano, pero lo esencial que es transformarlo no lo consigue, es así como el real cambio en lo social se apuntala en lo Función Policial y su formación educacional meramente entrenadora de especialistas técnicos en distintas áreas. La comprobación real de que se aplica una educación adecuada es si se están consiguiendo obtener buenos Policías.

Desde este punto de vista y en concordancia con los resultados obtenidos en las entrevistas a profundidad y la observación comprensiva, en donde soy autor del proceso, es pertinente la construcción de la teoría generada en este estudio, puesto que promueve actitudes personales, gerenciales y profesionales para atender a la transformación que demanda la gestión del proceso de formación del nuevo perfil policial para este nuevo siglo en el contexto social. Asimismo, crea un escenario propicio para la discusión y la reflexión como actor fundamental de la transformación en una sociedad planetaria.

Por lo tanto, la visión integral del Perfil Profesional Policial se proyecta la reconstrucción de organizaciones con una nueva orientación, una opción ideológica en procura de un nuevo sentido y accionar social. Como lo plantea Boff (2018), la visión ecológica incorpora los aportes del pensamiento sistémico y holístico; transciende hacia la percepción y el reconocimiento de la interdependencia entre individuos y sociedad, a su vez inmersos dependientemente en los procesos cíclicos de la naturaleza. Puede decirse una ecología profunda que no separa a los seres humanos de su entorno; las estructuras en redes de relaciones, interrelaciones interconectadas e interdependientes, adaptándose continuamente a los cambios del entorno.

En base a la voz de los tres (3) actores sociales, emergen ideas coincidentes, al expresar que existe el Perfil Policial en cada una de las ocho subcategorías, cómo perciben el asunto académico, conductual y ético desde el perfil policial.

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Estas subcategorías son las que tienen mayor probabilidad de generar cambios reales; no obstante, un factor crítico para lograr resultados positivos es contar con actores mediadores con capacidad para desarrollar instituciones cívicas y para articular y dar respuesta a las exigencias de los ciudadanos. Por lo tanto el Estado como los actores sociales apoyan las reformas, será más efectivo que la formación policial depende exclusivamente de la acción policial.

Gráfico 6. Cosmovisión de la Investigadora: Concepción de la Seguridad.

Fuente: López (2020)

Cuadro 19

Gráfico 7. Cosmovisión de la Investigadora Escenario de aprendizaje.

Fuente: López (2020)

El lugar donde ocurre el suceso siempre extraordinario del aprendizaje cognitivo significativo, que impacten la consciencia individual y colectiva transformando realidades, bajo la teoría constructivista, suele extenderse del aula del plantel con sus docentes y discentes a los contextos reales de aprendizaje comunitario, que también constituye escenario de vinculación desde las abstracciones de la teoría a la realidad contextual, generándose la analéptica o régimen alimentario para restablecer las fuerzas, valga la metáfora, desde un escenario reducido a otro más amplio.

Dañado que de acuerdo con Castillo – Rodríguez (en Flórez – Ochoa, 2001) "El aprendizaje significativo cognitivo, que tiene lugar cuando se relaciona mediante un proceso activo, personal y de manera intencional, la nueva información con los conocimientos que el educando ya posee, facilita que este aprenda, contextualice y construya su conocimiento" (Pág.8).

En este sentido, con una práctica pedagógica comprometida con la realidad social, con el cosmos cognitivo y socio-afectivo del estudiante, podrá avanzarse maduramente hacia una didáctica crítica. Pero aún, nos hallamos ante una diatriba, en los diversos campos de inherentes a la formación del policía. A tal proeza, Flores (2011), hace un planteamiento importante, al estrepitoso y a la vez silencioso debate intelectual en los procesos curriculares y formativos de la UNES, pues nos invita a una toma de conciencia absorta en nuestra práctica diaria como docentes. Incluye allí claro está, aquello sobre lo que es la pedagogía en la actualidad, y dónde se desarrolla, sus posibilidades vinculantes al escenario concreto, con afluentes humanistas comprendidas y asumidas a plenitud, ya sin el sesgo permisivo, como vía a la consumación de un hecho educativo de cara a sus las necesidades concretas.

En este contexto donde es el estudiante aprende, se centraliza la traza humana dialéctica de la pedagogía, que supera lo descontextualizado, el utilitarismo y el reduccionismo, por una habilidad transformadora incluyente, multidisciplinar, solidaria y encajada en la enseñanza con amor. Refiere, Bolívar (2005), al respecto que: "la perspectiva de transformación en clave, crítica humanista se construye desde un tejido epistemológico y radical que inscribe los criterios incomplentitud, inconclusión, concreción y contradicción" (p. 122).

CategoríGráfico 8. Diagrama de Dispersión y Agrupación de Categorías

Fuente: López (2020)

En el diagrama pueden apreciarse la distribución de las categorías y las subcategorías en función a sus relaciones globales con el fenómeno. Cada círculo o capa concéntrica representa una onda, tal y como se dispersa una onda en el agua, así se organizan, dispersan y agrupan estas, las más cernas al círculo son las que tienen una mayor relación con la esencia del fenómeno del sociohumanismo en la UNES, son un total de cinco (05) ondas en las cuales adicionalmente se logra relacionar cada subcategoría.

Desconfigurando la esencia misma de la formación policial actual, o en cuanto estructura temática subyacente, aquí los intereses banales e intencionalidades personales se posicionan supravalorativamente por encima de los principios sociales, los cuales determinan la estructura, composición y dinámica general, integrando cada acción personal dentro de los sistemas comunes de convivencia (Lipovetsky, 2006). Lo cual demanda, contextualizar en todo momento la formación policial, encarando la vigencia intrapersonal con la consistencia empírica, para que lo humano emerja, trascendiendo todo sesgo que empañe la comprensión socioética, implicando una poiésis que integre cada círculo de acción individual, no como unidad sino como sistema conexo.

Sinergia que ha de dinamizar todo el sistema formativo del nuevo o requerido funcionario policial, a fin de integrar o ser uno en sociedad, habitando sus matrices culturales como noemas representativas de la acción y la justicia. De esta manera, se hace imprescindible educar desde principios humanísticos, donde las relaciones, la vida, el amparo social, sean los nutrientes de la disposición activa, complementados por la perspectiva del civismo, donde se respeten los cánones sociales como estructuras que norman las acciones comunes, valiendo el estado de derecho, justicia y paz.

Infografía

Composición formativa del nuevo funcionario policial.

Fuente: López (2020)

Sobre esta dinámica de comprensión del nuevo funcionario policial, los sistemas de formación han de integrar lo humano, social, ciudadano y el contexto global, para que la conducta adquirida o desarrollada por cada sujeto, vaya en correspondencia con la vigencia social, como un sistema de integración interactiva, donde la secuela sociocultural, disponga de un temple activo en los haceres del funcionario, siendo su sistema de pensamiento, un nodos simbólico de proyecciones empíricas situadas, donde los haceres representan las disposiciones juridicohumanistas.

En consecuencia, la formación es un principio focal, donde se instituye la realidad como principio de convergencia social, logrando el despertar de una identidad en el nuevo funcionario, que vincule lo humano sobre lo personal, lo cívico sobre la autoridad, la ciudadanía sobre el individualismo. De esta manera, se logrará forjar una nueva moral en las acciones policiales, constituidas en el seno de la equidad, justicia y paz. Encargo social que ha estado situado en la espacialidad actual, donde la realidad empírica exclama por un sistema de seguridad que garantice el bienestar colectivo.

Sociohumanismo Integracional en la Formación Policial

En la grandeza de la humanidad recae el sentido humano, que no solo por serlo, se adquiere, este es un principio o virtud que muy pocos logran desarrollar como condición propia de su naturaleza. Aunque en esencia, estemos impregnados de ella, en ocasiones se reprime por intereses peculiares, lúgubres, los cuales se anteponen al bienestar común, violentando el derecho del otro por las necesidades individuales, volviéndose seres de depreciación social, quienes actúan en sinergia con respecto al detrimento.

Infografía Sociohumanismo integracional en la formación policial.

Fuente: López (2020)

De acuerdo con la sinergia presentada, se asume como principal acción en

el sociohumanismo integracional, la identidad ontológica, en la cual la realidad social es aquel componente que acciona la función humanística en el ejercicio policial, atendiéndola en su peculiaridad circunstancial. Es así, que debe existir una concatenación simbiótica entre el sujeto y su contexto, para reconfigurarlo en su extensión comprensible, y si es requerido, transformarlo.

Por lo que se aspira lograr una gestión de la calidad ética, vista como un compromiso institucional, colectivo, individual recurrente y autoreflexivo, donde se fortalezcan los valores de la institución, vista desde lo individual y del trabajo en equipo para cumplir con los roles que se demanden, sustentados en la visión de una formación académica crítica, transformadora, donde el nuevo rol policial, sea el educar a los sujetos sociales para que vivan en comunión, socialmente, restableciendo la virtud humana mediante la dialógica consensuada de soluciones y cambio.

Neoepísteme Formativa

Dentro de la integralidad formativa de todos los estratos sociales, se ha de prefigurar un nuevo sistema o reorientar la estructurar curricular, trascendiendo su composición temática, teórica y paradigmática, ubicándose en la concepción pedagógica como un proceso de introspección profunda, la cual permita fecundar reflexiones sobre la praxis misma, su método de enseñanza, aprendizaje, consolidando un escenario de autonomía en el pensamiento de los discentes. En el caso de los participantes, lograr una apertura cognitiva, instaurada en la disposición del contexto como unidad cívica, humana, sensible.

El compromiso o encargo social de esta nueva visión formativa sociohumanista del policial, reconstituye una integralidad sentiente, la cual prefigure la moralidad, justicia y paz por encima de los intereses personales. Aquí, el funcionario dentro de su bagaje o periplo formativo, tendrá que saber deslastrarse de aquellas imprecisiones o sesgos que limiten la percepción empírica natural, alterando o trasgrediendo la ecología de las circunstancias, su curso debe garantizar la atención de las situaciones sin el empaño de los prejuicios, es como realizar una inmersión situacional, dejándose impregnar de su realismo, para poder comprenderlo y hasta transformarlo con la dialógica mediadora.

REFERENCIAS

Freire P. (1975) .La Pedagogía del oprimido. México.Editorial: Siglo XXI.

Freire, P. (2001). Pedagogía de la indignación. España: Ediciones Morata.

Flórez-Ochoa, R. (2001). Pedagogía y cognición. Siglo XXI. Bogotá.

Flores, J. (2011). Metodología de la investigación cualitativa. Siglo XXI. Bogotá.

Gómez F. (2019). Incidencia de la Formación Socio-Humanística en el contexto Universitario de la Ciudad de Bogotá. Disponible en: https://repository.ugc.edu.co/bitstream/handle/11396/5450/Incidencia_formaci%C3%B3n_sociohuman%C3%ADstica_contextouniversitario-convertido.pdf?sequence=1&isAllowed=u [Consulta: 25/11/2019].

María del Roble Obando Rodríguez (2009). Artículo Científico: Fortalecimiento de la comprensión sociohumanista en la formación del estudiante universitario como una necesidad actual Centro de Estudios de Ciencias de la Educación Universidad de Camagüey, Cuba. México: Fondo de Cultura Económica.

Márquez, Y- (2005). Educación y Ciudadanía: Una visión antropoética postmoderna en el contexto del sistema educativo venezolano. Tesis Doctoral no publicada. Núcleo Regional de Postgrado Caracas. Universidad Experimental Simón Rodríguez. Caracas. Venezuela.

Martí, J. (1961). Ideario Pedagógico. La Habana: Imprenta Nacional de Cuba.

Maslow, A. (1988) La amplitud potencial de la naturaleza humana. México: Trillas.

Prieto L. (1959/2005). El Humanismo Democrático y la Educación. IPASME. Caracas, Venezuela.



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Luis B. Saavedra M.

Docente, Trabajador popular.

 luissaavedra2004@yahoo.es

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