Los retos de Petro y las aspiraciones del Pueblo Colombiano

Se realizó, este 19 de Junio, la segunda vuelta de las Elecciones Presidenciales de Colombia. Tal como aspirábamos muchos, resultó electo GUSTAVO PETRO como nuevo Presidente de la vecina República y la carismática afrodescendiente, FRANCIA MÁRQUEZ, como Vicepresidenta. En nuestro anterior artículo titulábamos: "La conciencia política del pueblo colombiano será la diferencia: Petro será el Presidente" (https://www.aporrea.org/internacionales/a313201.html).

Teníamos y tenemos la convicción que se ha experimentado un salto cualitativo en la conciencia política del Pueblo Colombiano. Dijimos, entonces: "Al margen de las consideraciones de la ubicación política de Petro (…) esos resultados constituyen una victoria importante del sufrido hermano pueblo de Colombia". Lo acontecido en la segunda vuelta reafirma lo dicho en su máxima expresión y significado. Las candidaturas del Pacto Histórico incrementaron su votación en términos absolutos en 2.750.369 votos (+ 32.2%), superando con creces las aspiraciones de PETRO que estaban entre el millón y un millón y medio de votos.

Por su parte, Hernández, contaba en esta segunda vuelta con el apoyo de Federico Gutiérrez y Sergio Fajardo, que juntos los tres sumaban 11.920.051 votos. De esta votación nominal, finalmente sólo obtuvo 10.604.337 votos, que como se sabe fueron insuficientes para la victoria suya y del URIBISMO. ASÍ LAS COSAS, GUSTAVO PETRO ES EL PRESIDENTE, Y FRANCIA MÁRQUEZ, LA VICEPRESIDENTA. A decir de Julio Escalona, en frase que comparto plenamente: "¡Qué distinto sería el panorama hoy si hubiese ganado la derecha! Casi que deberíamos estarnos preparando para una agresión. El panorama ha cambiado radicalmente."

La victoria de Petro y FRANCIA está suficientemente respaldada por una participación de 58.17%, superior a la primera vuelta que fue de 54.98%. En términos absolutos esto se traduce en que 22.417.825 colombianos participaron en esta victoria inédita del progresismo colombiano. Por primera vez, una opción distinta a la derecha, luego de más de doscientos años, se impone en unas elecciones presidenciales en el vecino país. Sin dudas, un premio a la constancia de PETRO y FRANCIA en su indeclinable lucha por una COLOMBIA HUMANA, que no es poco decir.

Decir Constancia, es decir perseverancia. Es también decir que ni PETRO, ni FRANCIA son unos improvisados en la política. Ambos saben que el reto que se plantearon, y del cual salen victoriosos, no es cualquier reto. Era y es derrotar, aún no lo está, a una rancia y conservadora oligarquía colombiana que se ha turnado en el poder, en perjuicio de los hijos de Bolívar, Nariño y Girardot, por más de dos siglos.

Esos más de 11 millones que votaron por PETRO y FRANCIA fueron atraídos y convencidos por un Programa de Gobierno que resumía sus aspiraciones. . Aspiraciones que son las de la sociedad colombiana toda. Más allá del hecho notorio que un 47.3 %, casi la mitad de los votos válidos se pronunciaron en contra. Estas cifras ponen de bulto, la difícil tarea que a partir del 7 de agosto venidero tienen que emprender los recién electos.

Para culminar con el análisis de las cifras electorales, me permito destacar el hecho: que en la segunda vuelta votaron 1.244.668 más que en la primera. La coalición del Pacto Histórico obtuvo ahora 2.750.369 más que antes. Es decir que hay 1.505.701 electores que votaron por la derecha en la primera vuelta y se inclinaron por la fórmula ganadora el domingo 19 de Junio. A este detalle pudieran dársele innumerables y disímiles lecturas. Hay una que es evidente. PETRO y FRANCIA, no sólo mantuvieron la votación que obtuvieron en primera instancia, sino que en el balotaje definitivo, pudieron restarles más de millón y medio de votos a la oposición URIBISTA. En un corto tiempo, donde con seguridad se hicieron presentes las amenazas, chantajes y el uso de la violencia del NARCOESTADO COLOMBIANO, pudieron sobreponerse a esa cotidianidad perniciosa. Lo logrado no es poca cosa. Lo recalcamos una vez más.

Nos referimos líneas arriba al Programa de Gobierno. Quienes votaron por PETRO y FRANCIA se sintieron identificados con los planteamientos fundamentales allí plasmados. La victoria obtenida, nos atrevemos a afirmar, no es sólo de Colombia, es también nuestra y de la Patria Grande. Se extiende incluso a los que en el mundo luchan por la Justicia y la Paz. Los que están inmersos por la implantación de un mundo pluripolar y multicéntrico, respetuoso de la autodeterminación de los pueblos y el derecho internacional. Ese mundo ya da visos de vida. Ya está entre nosotros.

El Programa de Gobierno es el norte más inmediato para los que en agosto asumirán la conducción de los destinos de Colombia. Nos recuerda este hecho, guardando las distancias, a la victoria obtenida por el Comandante Chávez en diciembre de 1998. Allí se dio inicios al proceso bolivariano que hoy, con no pocas dificultades, le toca liderar a nuestro hermano, Nicolás Maduro. El del vecino país es también, a su modo y con sus particularidades, un proceso bolivariano. Porque lo es Colombia, una hija de Bolívar. Como lo son Ecuador, Panamá, Perú y Bolivia.

Ya decir proceso entraña dificultades, que precisa entender que las cosas no cambiarán de un día para otro. El inmediatismo, propio de la conciencia dominante aún en no pocos integrantes de la dirección política y de quienes votaron por PETRO y FRANCIA, no es buena consejera en el inmediato devenir de la hermana república. Allá como aquí, habrá los que prestarán un flaco servicio al proceso que se inicia. Hay bastante que aprender para nuestros hermanos colombianos, del proceso que aquí llevamos adelante.

Sería largo detallar lo contenido en el Programa de Gobierno de PETRO y FRANCIA, nos limitaremos, por ahora, a realizar una resumida síntesis a nuestro entender, de sus propuestas fundamentales:

  • REFORMA A LA JUSTICIA Y A LOS ORGANISMOS DE CONTROL: esta reforma tendrá como pilares la independencia judicial, la autonomía administrativa y presupuestaria, lucha contra la corrupción y acceso expedito de la ciudadanía al sistema judicial. Explícitamente establece que la cárcel no será más un espacio de violación de derechos y se convertirá en un espacio de resocialización.

  • REFORMA A LA PROCURADURIA GENERAL DE LA NACIÓN Y LA CONTRALORÍA GENERAL DE LA REPÚBLICA: se persigue el equilibrio e independencia de los poderes. Así mismo indica que el mecanismo de elección del Fiscal General debe estar basado en los méritos y la total independencia del gobierno de turno.

  • JUSTICIA PENAL Y MILITAR: se afirma que se eliminará el fuero militar penal, se prevendrá y castigará la violencia de género al interior de las fuerzas militares, se redimensionará la Policía Nacional y su carácter civil, lo que implicaría la eliminación del ESMAD (Escuadrón Móvil Antidisturbios), organismo hoy ejecutor de violación sistemática de los Derechos Humanos.

  • FEMINICIDIO Y VIOLENCIA CONTRA LA NIÑEZ: se desarrollará un plan de acción integral contra el feminicidio y la violencia contra la niñez, fortaleciendo las defensorías y comisarías de familia e inspectores.

  • SOMETIMIENTO JUDICIAL DEL MULTICRIMEN: plantea el desmantelamiento de manera pacífica y eficaz de los grupos multicrimen, sucesores del paramilitarismo y articulados al narcotráfico

Las propuestas del nuevo Presidente, van más allá del tema justicia, en sus diversas manifestaciones, aunque se infiere que sin el desmonte de esta superestructura no será posible adelantar otros aspectos no menos importantes. La democratización de la tierra, del crédito y el saber, en un país donde ni siquiera se ha intentado una reforma agraria, y el acceso universal a la educación gratuita a todos sus niveles ha sido un derecho negado a niños y jóvenes, forman parte de su Plan de Gobierno.

No será fácil para la dupla gobernante, cumplir con las expectativas que motivaron al sufrido pueblo colombiano depositar su confianza en ellos. Desde Venezuela en el pronto restablecimiento de las relaciones diplomáticas hay una inmensa oportunidad para contribuir con el desarrollo de una inteligente y audaz política de fronteras, con la que ellos y nosotros nos beneficiemos de esta coyuntura histórica Allí están más de dos mil kilómetros de frontera que podrían ser factor de unión, y no de división, como hasta ahora ha sido. En la unión está la fuerza: ¡¡UNIDAD, LUCHA, BATALLA Y VICTORIA, ES NUESTRO SUR !!



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Hugo Márquez

Ingeniero Electricista (UNIVERSIDAD DE ORIENTE),Especialización en Gerencia Pública, Diputado a la Asamblea Nacional por el Estado Anzoátegui (20062011)

 huramar1@gmail.com

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