La calamidad de ser de izquierda hoy…

A nivel nacional e Internacional se vienen realizando Eventos Reflexivos, Encuentros, Seminarios y Foros… En los que se reflexiona y se debate acerca de la situación de la IZQUIERDA en Latinoamérica, y por supuesto: La Izquierda en Venezuela… Los compañeros: Juan Barreto, Javier Biardeau y Héctor Sánchez, por las páginas de APORREA han venido formulando invitación a participar en un debate constructivo en atención a LA IZQUIERDA EN VENEZUELA… ¿Ser de Izquierda? Ser Bolivariano y Chavista… ¿de Izquierda?... Con esta primera entrega introductoria estamos ingresando a esta importante invitación reflexiva… Progresivamente, iremos entregando nuestras opiniones al tema. Bienvenido el debate.

Recapitulando: La Izquierda venezolana nace ya con la marca de las luchas de las tendencias en el interior de la URSS dado el fallecimiento de Lenin y el recrudecimiento de luchas de tendencias en el horizonte Izquierdista internacional. En 1927 se abren las puertas de una oposición de Izquierda dentro de la URSS. Y se abre el debate ruso e internacional de la Izquierda encendido entre populistas, marxistas legales, socialdemócratas, marxistas revolucionarios, Leninistas y libertarios. El estalinismo gubernamental… y la naturaleza de la URSS. ¿Fue en realidad socialismo?... ¿Un Estado Obrero Burocráticamente degenerado?... ¿una nueva figura del capitalismo de Estado o un colectivismo Burocrático? Las preguntas siguen circulando… pero las grandes ausentes han sido las respuestas… que parecían ausentes como debate de aquella Izquierda venezolana en formación… donde no aparecía por ningún lado la caracterización de la URSS como ¿Estado Socialista-Proletario?... Socialismo de Estado o como socialismo Burocrático… Lo que quedaba como aspecto dominante del debate era la postura anti-imperialista, la cuestión de la autodeterminación de las naciones y la adhesión a una propuesta Socialista… con muy serias insuficiencias a la hora de aportes teóricos para un programa político venezolano de cara al país y al movimiento de masas de Venezuela… tributario del mito del carácter revolucionario de la URSS-Leninista y mañosamente extendido hasta el ejercicio del estalinismo gubernamental y hasta después de Stalin esta arruga se corrió como doctrina hegemónica de la Izquierda de una manera molecular por demasiado tiempo… como la verdad oficial de la Izquierda venezolana, congratulada con el triunfo la revolución cubana.

De las vivencias del proceso político venezolano transcurrido entre: 1926-1958… AD gana la partida en el movimiento de masas de la Venezuela del siglo XX a favor de premisas políticas vinculas al reformismo de horizonte socialdemócrata. Las masas populares revolucionarias fueron grandes ausentes de la historia de las diversas “revoluciones” aunque protagonistas de las grandes revueltas y rebeliones sociales asociadas a los procesos de cambios sociales.

De las divisiones de AD viene la fuerza insurgente del MIR levantando las banderas del Marxismo-leninismo en franca disputa con el PCV… ya en medio de los conflictos en el interior del campo soviético y con el conflicto Chino-Soviético, y con las interpretaciones disímiles sobre el carácter y destino de las revoluciones en América, también allí las polémicas entre el MIR y el PCV estaban marcadas por el horizonte de mitos. Y ya en el año 60… viene la declaratoria de la Lucha insurreccional-guerrillera venezolana con las figuras de Fidel y del Ché Guevara destacando en el horizonte.

Con Betancourt en Gobierno a la cabeza, la socialdemocracia reformista sale a disputar la hegemonía en el movimiento de masas venezolano arreciando en la propaganda reaccionaria anticomunista y las acciones de ataques represivos, provocaciones agresivas, acoso policial y persecuciones ya con apoyo activo de los EEUU y sus operaciones contra-insurgentes de largo alcance en todo el continente, profundizando todos sus aparatos y dispositivos en contra de los intentos de nuevas revoluciones en suelos latinoamericanos.

A mediados de los años 60, la Izquierda insurgente-guerrillera venezolana ya ha contabilizado su derrota militar y política. Lo que empieza a dar paso a las llamadas Tácticas de retoma de la línea de luchas legales-pacíficas y Participación Electoral. Un intento insurgente-insurreccional derrotado tiene deudos que no quieren cobrar ninguna cuota parte de tal legado. Como la derrota no tiene padres… De allí vinieron muchos de los silencios de aquella época, como si fuera imperativo el silencio, las ausencias, la censura y las inhibiciones.

De allí surgieron mil divisiones y disoluciones, el típico movimiento de degradación molecular de una fuerza constituyente. Adiós al entusiasmo de masas que estaba presente en aquella “Junta Patriótica” de Fabricio Ojeda y el derrocamiento del Dictador Pérez Jiménez. Y nos viene ahora el ejecútese del otro pacto: el Pacto entre Elites que va de Nueva York a Punto Fijo: la democracia electoral y representativa.

En el año 70 surgen innovaciones que toman cuerpo: MAS y Causa R, provenientes desde divisiones del PCV. Organización de Revolucionarios (OR), Liga Socialista.MEUP, y Bandera Roja: CLP-CLER provenientes de divisiones del MIR, y PRV.RUPTURA, un tanto aún del PCV.

Izquierda y Ultraizquierda configuraron el espacio de la Izquierda venezolana de los años 70, entre atomizaciones, fracturas, divisiones, censuras, inhibiciones y silencios. Caso especial del MAS que empieza a apuntalar en su seno una fuerte corriente de adhesión a la socialdemocracia reformista arropado en el manto del socialismo a la venezolana, de todas formas, el MAS da paso también a la construcción de tendencias internas que explayan a la luz pública interesantes debates en torno a los problemas de la concepción del Socialismo, la vía hacia el Socialismo, y el Socialismo como propuesta de Gobierno que incluyó poner en duda su validez.

Desde el año 1.970 hasta 1.998, el proceso de construcción de la Izquierda venezolana estuvo entre marchas y contramarchas y especialmente debates internos viscerales sin fin, divisiones, autogoles, intentos por lograr llegar con iniciativas políticas al movimiento de masas, avances y contramarchas, influencias importantes en el movimiento estudiantil, éxitos en las elecciones estudiantiles de Educación Media, y éxitos en las elecciones de las FCU de las principales universidades del país. Logros de participación en espacios obreros, empresas básicas de Guayana, empresas textiles de Caracas y Centro-occidente y otros espacios de vida social proletaria y campesina de cierta importancia. Y aún con esos signos de avances constructivos, en materia electoral la Izquierda venezolana no logró capitalizar la aceptación del pueblo elector venezolano. Los candidatos de la Izquierda a la Presidencia de la Republica… desde 1.973 hasta 1.993, nunca llegaron a pasar del 12 por ciento, en el mejor de los casos. Y la representación Parlamentaria de la Izquierda nunca llegó a sobrepasar un 14 por ciento, en el mejor de los casos. Es apenas en los años 80… con el ingreso de la elección directa de Gobernadores y Alcaldes, cuando esta Izquierda viene a ver algunos frutos y victorias cristalizadas en la elección de algunos candidatos a Gobernadores y Alcaldes. Caso de Carlos Tablante en Aragua, Luis Homes en el Zulia, Ramón Martínez en Sucre, Andrés Velásquez en Bolívar, Armando Mata en Tucupita, otro Gobernador en Lara y Walter Márquez en el Táchira.

O sea que la Izquierda Venezolana desde el 1.960 hasta 1.998… tan sólo fue derrotada. Simplemente. De la debilidad de esa Izquierda, surge un terreno huérfano y fértil por donde irrumpió la Rebelión Militar del 4-F. Por supuesto, no sin antes dar cuenta de una revuelta popular como el 27-F conocido como EL CARACAZO… Revuelta popular que fue sobrecargada de connotaciones mitológicas que a su vez abona el terreno de los caudillos populares que ya se venía labrando en las regiones. Un estallido social, de aquella protesta popular masiva con destemplada violencia expresiva que abre paso a una insurgencia política esbozos de desobediencia social ante una legitimidad social y política rota. El pacto de elites del Bipartidismo Gobernante estaba quebrado.

Entonces con Chávez ya en la calle y ya en plan de postulación presidencial, nos vino las tentaciones expectativas de eso que llaman querer llegar a ser Gobierno y de ser parte de una gestión de Gobierno que empezó a llenar el querer de mucha gente comprometida. Muchos consolidaron estereotipos en su territorio subjetivo: Se había perdido mucho tiempo, demasiado tiempo perdido en la oposición… muchas energías irredentas.

Por ahora... los marxistas debían leer con entusiasmo “El árbol de las tres raíces”, los documentos del Congreso de Angostura, la Carta de Jamaica, otros Escritos y Cartas del Libertador Simón Bolívar, y de otros próceres de la lucha independentista venezolana, como nuevos íconos referenciales de la propuesta Chavista. Evocar a Bolívar abría lugar para dejar atrás viejos cultos y viejos toboganes interpretativos. La revolución Bolivariana, el proceso popular constituyente, el proceso Bolivariano revolucionario o más sencillamente, el “proceso”, el significante del “Chavismo”.

Se tornó difícil hablar de los desaciertos gubernamentales, de una Gobernabilidad Desenfocada del Bienestar Social. Muy difícil hablar de la Corrupción, el Oportunismo Crematístico, la mentalidad del funcionario burocratizado que no le sirve al pueblo, actúa para obedecer incondicionalmente a un jefe ausente y vive para la adulancia al jefe ausente… obstáculos epistemológicos culturales, sociales y políticos.

Y ahora… cómo se rehace la Izquierda Venezolana… cómo se reencuentra con el marxismo y con los teóricos del Socialismo Libertario y Revolucionario, como referente para imaginar, pensar, decir y hacer algo que se parezca a revolución socialista… cuando ni siquiera el proceso popular constituyente liderado por Chávez llegó a coronar el punto de logro que significaba la articulación de revolución democrática, o aquella Democracia Popular Bolivariana del “Libro Azul” como contrapoder/contra-hegemonía para una nueva fase de acontecimiento de Cambio social. Adiós al “Socialismo del Siglo XXI” traído por Dietrich en un intento por abrir un espacio entre reformismo socialdemócrata y socialismo marxista…

Por los márgenes de los conocidos aparatos de Izquierda: PCV-MIR-MEP-MAS y demás hierbas, se coló el fenómeno del proceso popular Bolivariano y del “chavismo” que saltó directamente a ser gobierno, descolocando por completo la agenda de la Izquierda conocida e introduciendo un nuevo dinamismo, sobretodo, en el movimiento de masas venezolano.

En fin… ser de Izquierda hoy… Significa la necesidad de replantear todo el terreno teórico-político, incluso político-espiritual y el legado de la teoría crítica: El Socialismo como propuesta revolucionaria nacional, el impacto y el status de las revoluciones socialistas ocurridas, El Eurocomunismo, la Tercera Vía, La Democracia, Las tendencias a la autoridad despótica, el Personalismo, el Burocratismo, el Centralismo, la concentración del Poder, la Corrupción, Populismo y el Clientelismo. Es momento de poner todo el legado del pensamiento de Izquierda sobre la mesa de discusión, sin censuras ni inhibiciones, ni miedos ni desesperanzas. Seguiremos en el tema. Inventamos o erramos.


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