No todo es culpa del bloqueo

Nadie, a menos que esté imbuido de un alto fanatismo, puede negar el bloqueo al cual está sometida Venezuela. Este bloqueo afecta a todo el mundo. Por supuesto, no afecta a todos por igual. Con toda seguridad a quienes menos afecta es a las clases económicas más ricas, pero también las afecta. Un país cuyo crecimiento económico sea cada vez más negativo no puede favorecer a nadie. Y la causa principal de esta situación es sin dudas ese bloqueo, que ya alcanza los ribetes de un robo descarado de recursos que son de todos los venezolanos. Quien propicie, aplauda o se quede con un silencio cómplice, ver las cosas pasar, no puede llamarse patriota. Sobrentendido está que hay distintas gradaciones en esa calificación.

Los traidores, está claro, deben ser ubicados en quienes propician, aplauden y llegan al extremo de solicitar y casi rogar la Intervención militar de la patria. Si sólo por indisciplina fue fusilado el valeroso patriota Carlos Manuel Piar, que podríamos pedir para estos miserables apátridas. Dejo a su imaginación el castigo y probablemente se queden cortos.

Muchos piensan, y entre ellos me incluyo, que este bloqueo no va a cesar y que los intentos de desestabilización y golpes de estado continuarán por un tiempo difícil de predecir, pero que todo indica que en ningún caso va a ser corto. Mientras estén presentes las causas que originan el bloqueo, este podría atenuarse y revestir formas distintas, dependiendo de la presión nacional e internacional que se haga, pero no desaparecerá. Hasta ahora los intentos realizados para derrocar a Maduro han fracasado y si seguimos actuando con firmeza e inteligencia seguirán fracasando. Nos hemos anotado victorias importantes nacional e internacionalmente. Ha quedado demostrado que no estamos solos en esta lucha y que lo que está en juego no es sólo la presencia de Maduro en Miraflores o la permanencia de la Revolución Bolivariana. Es mucho más que ESO. Esto ha sido dicho de diversas formas pero no es ocioso insistir en buscar todas las implicaciones que hay en la compleja cuestión.

Nos agreden y nos bloquean por nuestras riquezas. Pero, pese a esas riquezas "estamos pasando las de Caín". Hoy el Petróleo es la energía que mueve el mundo. Y el petróleo es un recurso natural NO RENOVABLE. Por cada tres barriles que se consumen en el mundo, sólo se descubren dos nuevos barriles. Y esta curva cada día que pasa continúa en descenso. A los Estados Unidos el petróleo se le está agotando y ellos consumen el 25% de todo el petróleo que se consume en el Planeta Tierra. Venezuela ha sido hasta ahora, y puede seguir siendo, un surtidor confiable de parte de ese petróleo. Buena parte de la infraestructura de refinación en el país del norte está diseñada para procesar crudos con la densidad y características del nuestro. El petróleo venezolano no sólo está a poca distancia, sino que las nuestras son las reservas certificadas más grandes del mundo y por ello le da al suministro de petróleo venezolano una confiabilidad excepcional.

A Estados Unidos no le conviene en Venezuela un gobierno nacionalista y soberano. A Estados Unidos le conviene sí, un gobierno títere que sea sumiso a sus intereses. Ya por lo visto, no es suficiente el suministro, sino que el mismo se de en las condiciones por ellos impuestas. Estados Unidos y las transnacionales del Petróleo aspiran para ejemplificarlo de alguna manera que regresemos a las condiciones de la APERTURA PETROLERA existentes antes de que el Comandante Chávez llegara al poder. Es bueno recordar que en ese entonces los tributos que obtenía el Estado Venezolano por concepto de "REGALÍA" eran apenas del 1%. Chávez las llevó primero a un 16% y luego a un 30%. También los impuestos petroleros fueron llevados del 33 al 50%. Ello significó una disminución de las ganancias de las compañías petroleras y una más justa distribución de la renta petrolera que, entre otras cosas, permitió financiar las Misiones Sociales. Por eso le dieron el Golpe de Estado a Chávez y por eso quieren tumbar a Maduro.

Si bien está claro que la principal razón del bloqueo es el petróleo. Eso no lo es todo. Venezuela es hoy un referente en la geopolítica mundial. Su avance o retroceso, su victoria o fracaso impactaría no sólo el ajedrez político del subcontinente latinoamericano y caribeño, que ya es bastante decir, sino que el reacomodo que hoy vive el mundo en la lucha por un mundo pluripolar y multicéntrico depende en gran medida de lo que pase en Venezuela. Dicho con palabras de Atilio Borón: "no cabe duda que en Venezuela se está en medio de un convulsionado proceso revolucionario que, ojalá y "por el bien de todos", como decía Martí termine prevaleciendo sobre las fuerzas del imperio y la reacción. Nuestra América necesita esa victoria. Todo esfuerzo que se haga para facilitar tan feliz desenlace será poco" (Subrayado nuestro)

Parte de ese esfuerzo a que alude Atilio Borón tiene que ver con lo que hemos podido hacer a lo interno y no hemos hecho. Pero estamos obligados y a tiempo de hacerlo. No podemos seguir apostando a los éxitos políticos, que sin duda hemos tenido. Esto aunque necesario, no es ni ha sido suficiente. En contraposición a esos éxitos, debemos admitir que no ha sido así en lo económico. En estos días me contaba una amiga que en uno de esos establecimientos que venden de todo, se quejaba ella de los excesivos e injustificados aumentos semanales de los Productos Polar, y una señora le increpó diciendo: "el culpable es el gobierno que no frena eso y no controla nada". Y en buena parte tenía razón, dijo mi amiga, y dejó las cosas de ese tamaño.

Sin control no hay nada. Pero para que haya control, hace falta disciplina en el gobierno. Está claro que no todo lo puede hacer Maduro y el gobierno central. Pero es Nicolás Maduro el llamado a poner disciplina en el gobierno. Entre otras cosas, para eso contó con el apoyo mayoritario del pueblo y lo hicimos presidente por segunda vez. Tomar el timón y conducir el barco de la patria, es su mayor responsabilidad. Y sólo si hay disciplina en el gobierno, podría haber disciplina en el país. Que bastante falta hace.

En estos momentos, dos hechos gravitan y mantienen expectativas en la política venezolana. 1) La propuesta de Rectificación Profunda en la Gestión de Gobierno, con la anunciada reestructuración del gabinete y 2) Las sesiones de diálogo en Oslo, capital de Noruega, entre Gobierno y Oposición. Sobre lo primero, luego de amplias consultas estamos esperando un pronunciamiento del Jefe de Estado sobre los detalles de esa reestructuración y el plantel definitivo de ministros que lo acompañarían en ese anunciado de viraje de gestión. Sobre lo segundo, la experiencia vivida con una oposición irresponsable, cada vez más dividida y sin autonomía de decisión no es muy halagador el panorama que se vislumbra.

Siento al Camarada Presidente como "engatillado". La situación es compleja y como dice una de mis hermanas: "se la han puesto difícil". Pero eso no es ninguna novedad. Nadie podría esperar algo distinto. Ya Maduro, lo había vivido de cerca con Chávez y, desde su primer período con mayor intensidad. Por lo ya dicho, hay que actuar teniendo claro que el bloqueo y la guerra económica y multiforme no van cesar. Lo dicho recientemente ´por Elliot Abrams ante el Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de EE.UU, es más que revelador en este aspecto: "Esto de atacar al chavismo es sencillamente para nosotros una guerra de sobrevivencia". Luego de formular una serie de interrogantes para afianzar sus planteamientos, recalcó lo siguiente: "Nosotros que somos los campeones de la democracia en el mundo, siempre hemos probado que el socialismo ha sido un fracaso en todos los lugares en donde ha tratado de imponerse, y por lo tanto no podemos permitir que en Venezuela eso sea la excepción ( … )¿ Pueden ustedes creer lo que eso provocaría en toda la región de América Latina? Más claro no canta un gallo. Más claro no canta un Halcón, diríamos en este caso, con el perdón de los gallos.

Hay que insistir en el diálogo, aunque la oposición siga pateando la mesa. Un entendimiento social es necesario, para sacar al país del atolladero. Lograrlo es todo un complejo proceso, pero mientras lo vamos logrando, estamos obligados a actuar en los puntos neurálgicos que nos permita ir dándole respuestas concretas y sustentables a este noble pueblo. Como dice el mismo presidente, "ya se han hecho los diagnósticos que hay que hacer". Si alguien me pidiera una palabra que resumiera el eje de acción. Sin decir nada nuevo diría, PRODUCCION, incluida la PRODUCCION DE IDEAS PRODUCTIVAS. Si ese alguien insistiera en que le dijera las TRES ACCIONES prioritarias de un PLAN para ser emprendido de inmediato, no vacilaría en responder:

  • FORTALECER NUESTRA MONEDA RESPALDANDOLA EN NUESTRAS RESERVAS DE ORO: CREAR EL BOLIVAR ORO

  • ELEVAR NUESTRA PRODUCCION PETROLERA, APOYANDONOS EN LAS IDEAS PLANTEADAS POR LOS TRABAJADORES PETROLEROS

  • JERARQUIZAR ESFUERZOS EN LA PRODUCCION AGROALIMENTARIA: IR HACIA LA SOBERANIA ALIMENTARIA

Como ven, nada nuevo. Todo esto se ha dicho, pero hay que ACTUAR con disciplina y que no falte el CONTROL Y SEGUIMIENTO.

 

huramar1@gmail.com



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