El pensamiento revolucionario de la clase obrera debe tener como base la economía política

Las crisis cíclicas de la economía capitalista estremecen las
estructuras del sistema global, arruinando cada vez más a la clase
obrera manual e intelectual de la ciudad y el campo, mientras los
poseedores de los medios y objetos de producción continúan
apropiándose de la plusvalía, como método de la acumulación originaria
del capital; agudizándose la anarquía política, la desigualdad social
y la indefensión jurídica de los privados de éstos medios y objetos de
la economía. Estas contradicciones exige una revolución social que
debe ser obra de la participación y protagonismo de la vanguardia del
movimiento obrero-campesino-comunero-popular-revolucionario: la Clase
Obrera y el proletariado, con el sabio propósito histórico de
emancipar a la humanidad de la economía explotadora y expoliadora del
capitalismo.

Si se aspira a cumplir con este propósito, el movimiento del
proletariado revolucionario tiene el deber de convertir el socialismo
crítico-utópico-pequeñoburgués-socialdemócrata, en socialismo
científico. Evaluando además que la lógica interna del capitalismo, es
la usura, la especulación y la corrupción; fácil de ser estudiada,
además es de carácter dialectico e histórico, de manera que su
desenvolvimiento y desarrollo crea las condiciones objetivas y
subjetivas para su superación.

Llegando a este punto, la concepción científica marxista-leninista,
guía para la acción de la clase obrera junto al proletariado
revolucionario, orienta sobre la economía política, que permite
visualizar la correspondencia entre el desarrollo de las fuerzas
productivas, la transformación de las relaciones sociales de
producción, la intensificación de la lucha de clases y la marcha hacia
la revolución obrera-campesina-comunera-popular. Son estas categorías
principales que integran la concepción científica del materialismo
dialectico e histórico, base fundamental para la acción conciente y
organizada de la clase obrera y el pueblo trabajador en este proceso
revolucionario bolivariano de liberación nacional.

No hay la menor duda, que esté proceso revolucionario bolivariano
transita en la disyuntiva entre la Economía Capitalista y la Economía
Socialista, la segunda es la etapa superior del espiral dialéctico e
histórico, el objetivo de mayor relevancia que debe impulsar nuestra
población trabajadora venezolana.
Dialéctica e históricamente la fuerza material y moral de nuestra
población trabajadora originaria (aborígenes) y los afrodecendientes
(negros) está el ADN de la SOCIALIDAD, es decir, la unidad socialista
de los desposeídos, que en la época colonial junto a las y los
patriotas revolucionarios aportaron con su sangre y sacrificio el
mayor esfuerzo para liquidar el imperio español, máximo exponente de
la explotación y expoliación tanto del ser humano como los recursos
naturales de aquella época. Por consiguiente mientras haya la
explotación del ser humano por el ser humano, se harán socios los
desposeídos y existirá la mayor tendencia hacia la superación del
sistema económico explotador, el capitalista; para transitar hacia el
sistema económico liberador, el socialista, que con el desarrollo de
la Ciencia y la Técnica trazan la línea hacia la otra etapa superior,
el COMUNISMO.

Hoy, en ciertas capas sociales alienadas que viviendo en el
Capitalismo, privadas de los medios y objetos de producción, se
autoflagenan a favor de los monopolios de las empresas nacionales y
transnacionales que explotan a las y los trabajadores y expolian los
recursos naturales. Solapando la producción y el intercambio de obras,
bienes y servicios mediante complejas negociaciones en las que
intervienen la usura, la especulación y la corrupción; elementos
esenciales del capitalismo, que se reflejan en los precios que le
imponen a la masa trabajadora en los mercados.

También es cierto, que en algunos sectores del proletariado aturdidos
por el bombardeo del anticomunismo socialdemócrata reformista, carecen
del conocimiento sobre el Socialismo Científico. Carlos Marx y
Federico Engels lo definieron como la etapa transitoria entre el
capitalismo y el Comunismo. El socialismo científico es la primera
fase inevitable del comunismo para superar el capitalismo, es la
expresión concentrada de la producción social sintetizada en la
economía política que sustenta principalmente la nueva formación
económica y política basado en la socialización de los medios y
objetos de producción, bajo el control obrero planificado y
administrativo, que puede ser de propiedad colectiva-comunitaria
(Consejos del Poder Obrero-Campesino-Comunero- Popular).

Ahora bien, la economía capitalista es la expresión concentrada de la
explotación y expoliación tanto del ser humano como de los recursos
naturales, por parte de la clase dominante, la burguesía financiera,
industrial y comercial. Explotación y expoliación vivida y
experimentada por la gran mayoría de las y los esclavos asalariados,
tanto en nuestra nación como en el bloque terráqueo.

La economía socialista es la etapa que supera a la economía
capitalista. Es la expresión concentrada de la liberación de esa
explotación y expoliación. Que debe ser obra del movimiento
obrero-campesino-comunero-popular-revolucionario, donde la clase
obrera a la cabeza instaura la soberanía del proletariado para
desarrollar las fuerzas productivas implementando la ciencia y la
técnica, en aras de optimizar y dinamizar la planificación,
organización, acumulación, procesamiento, control y distribución de
obras, bienes y servicios que satisfagan las esenciales necesidades de
la clase trabajadora en general, bajo el principio socialista "De cada
quien, según su capacidad; a cada quien, según su trabajo"

En este sentido, el esfuerzo socio-económico de la clase obrera manual
e intelectual es tener claridad ideopolítica para superar la economía
capitalista por la economía socialista como vía precisa y lógica de
elevar el nivel y calidad de vida de todas las venezolanas y
venezolanos, como fruto del trabajo en común y colectivo.

En la actualidad, la historia socio-económica de la humanidad ha
develado que la forma del Modo Económico Capitalista ha destrozado
gran parte de la naturaleza y ha condenado y sometido a millones de
niños, niñas, hombres y mujeres a la guerra, hambre, miseria y
destrucción.

Por lo tanto, el Sistema Económico Socialista, no es una quimera de
cualquier grupo o pensador; es el objetivo del espiral dialectico e
histórico que debe lograr establecer la clase obrera con el proceso
revolucionario bolivariano.
Hay que hacer memoria colectiva, que han transcurrido veinte (20)
años, que se dio inicio esta etapa de transición, debido al desastre
socio-económico ocasionado por el capitalismo a nuestra sociedad. Hoy
en día este proceso exige que en el área económica se efectúen los
cambios efectivos, y para esos cambios se requiere seguir apuntalando
el Estado Democrático y Social de Derecho y de Justicia, contemplado
en la Carta Magna Bolivariana, pivote central para la transformación
de la BASE ECONÓMICA, es decir, cambiar la forma y contenido de las
relaciones en la producción social para desarrollar las fuerzas
socioproductivas, como expresión democrática del ejercicio de la
Soberanía Popular de la mayoría de las trabajadoras y trabajadores.
Cuya práctica contribuya a generar y consolidar los principios de
orientación Social de Derecho; esencia Social del Derecho que se
manifiestan en la praxis revolucionaria dominando entre estos
principios básicos de la Constitución, los siguientes:
1. Afianzar el Poder de la Democracia Participativa, Protagónica,
Multiétnica y Pluricultural de las mayorías (Democracia Revolucionaria
del Proletariado y el Campesinado).
2. Evolución, Desenvolvimiento, Desarrollo y Fortalecimiento del Poder
Social de las y los trabajadores sobre los medios y objetos de
producción y la refrendación del nuevo modo económico que garantice el
desarrollo de las fuerzas productivas, frenando la explotación
capitalista. Este principio se concreta en las iniciativas
legislativas Constitucional y Constituyente (Poder Legislativo
Constituyente).
3. Reducción de la explotación del ser humano por el ser humano. En el
Derecho de Justicia las normas minimizan las dimensiones de la
propiedad agraria privada y fija el límite de las empresas estatales y
particulares en cuanto a la duración máxima de la jornada laboral y al
salario mínimo.
4. Instaurar y consolidar la Soberanía Popular o democracia nacional.
Que no es ya democracia burguesa (democracia para las minorías), pero
tampoco es democracia socialista (democracia para la abrumadora
mayoría del pueblo trabajador). Los derechos y deberes estipulados en
la Ley se conceden no solo a las y los trabajadores, sino también a
las demás capas sociales que apoyan los cambios antiimperialistas,
antioligárquicos, antimonopólicos y anticapitalistas.
5. Reconocer la Igualdad Nacional y Étnica. Este principio democrático
está establecido en la CARTA MAGNA BOLIVARIANA, admitiéndose la
igualdad de los derechos de las nacionalidades y los grupos étnicos,
así como de las ciudadanas y ciudadanos, teniendo cualquier
nacionalidad o pertenecer a una tribu.

Estos principios, social del derecho, podrán ser llevados a la
práctica en primer término, si se articula la dirección colectiva del
proceso; pero además visualizar de qué clases y capas sociales están
dispuestas en el bloque popular democrático en ser consecuentes en la
política de la democracia revolucionaria para consolidar la economía
socialista en Venezuela, y, esto pasa por la superación de las
instituciones burocráticas caducas del Estado burgués, que están en
contradicción con la exigencia histórica al establecerse las nuevas
relaciones sociales de producción. Por lo tanto, de lo que se trata es
de la consolidación de los Consejos del Poder Popular para avanzar en
la materialización práctica del principio de la descentralización y
transferencia bajo la planificación estratégica y de la necesidad de
administrar las políticas públicas y la economía nacional por las y
los trabajadores manuales e intelectuales de la ciudad y del campo.

Cabe en estos planteamientos la máxima del socialista de nuestra
américa, Simón Rodríguez: "La fuerza material está en la masa y la
moral en el movimiento;… No hay general sin buenas tropas, ni buenas
tropas sin buena disciplina" (1840). Conjugada con la máxima del
comunista científico universal, Carlos Marx: "La teoría, cuando se
apodera de las masas, se convierte en fuerza material" (1848).
Entrelazada con la premisa del comunista que instauro el primer Estado
Proletario, Vladimir Ilich Lenin: "Sin teoría revolucionaria tampoco
puede haber movimiento revolucionario" (1917). En tal sentido, hacemos
las siguientes propuestas:
1. Organizar en las comunidades los Consejos de Justicia de Paz.
2. Organizar y fortalecer los Comités Economía Popular.
3. Guiar con las Leyes del Poder Popular, la instauración del nuevo
Modo Económico de la República Bolivariana de Venezuela.
4. Retomar con criterio liberador de las fuerzas productivas:
Organizar y consolidar las Unidades de Producción Socialistas y las
Empresas de Producción Socialistas en todos los sectores económicos.
5. Control Obrero-Social sobre las materias primas del consumo interno
y/o administrar las demás materias primas excedentes para la
exportación.
6. Concretar la formación y organización de las Mesas Técnicas de Agua
y de Energía.
7. Construir las Mesas Socio-jurídicas del Derecho Socialista, para
confrontar y deslindar del Derecho capitalista.

Estas propuestas tienen su dificultad, pero la manifestación masiva de
nuestro pueblo trabajador, ha demostrado estar dispuesto a dar el
salto cuantitativo al cualitativo en superar el capitalismo. No es
poca cosa la confrontación de la mayoría de nuestra población
venezolana y el compatriota Nicolás Maduro Presidente Constitucional,
contra el imperialismo más criminal que vive la humanidad hoy, como es
el estadounidense-europeo. Esta enseñanza debe profundizar en el
pensamiento revolucionario de la clase obrera la convicción firme de
la economía política, para impulsar la transmutación cualitativa del
gobierno de este Estado burgués, y, con esta correlación de las
fuerzas proletarias elevarlo a gobierno obrero-campesino y popular;
punta de lanza para lograr que en VENEZUELA, se establezca el primer
ESTADO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO.

La Clase Obrera, el Proletariado y la Intelectualidad Revolucionaria
debemos coadyuvar con nuestra capacidad y trabajo de hacer entender al
resto de nuestros compatriotas para que se unifiquen al gran esfuerzo
nacional, porque la contradicción imperialismo–nación se acelerará
complejizando la correlación real de las fuerzas de cambios;
retardando la instauración del modo económico socialista.

¡UNIDAD OBRERA-CAMPESINA-COMUNERA-POPULAR, PARA LA OFENSIVA PATRIOTICA
Y ANTIIMPERIALISTA!

¡VIVA LA CLASE OBRERA!

¡OBREROS Y CAMPESINOS DE PATRIA UNIOS!



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