Consideraciones y aportes constructivos

De las plataformas, el consultivo y otros demonios

Créanme que cuando se anunció la iniciativa para impulsar la celebración de un referéndum consultivo como salida a la grave situación política, económica y social que vivimos, sentí un alivio.

Es un mecanismo constitucional que debió haberse activado desde hace tiempo -hace tres años lo planteé- y no haber esperado hasta las actuales circunstancias en que corremos un grave riesgo como sociedad. Se puede hacer la analogía con un escuadrón antibombas: éste debió haber llegado cuando el artefacto explosivo (la situación actual) tenía más tiempo en su reloj de conteo regresivo, y ahora que el escuadrón ha llegado (la plataforma que plantea el referéndum consultivo), cuentan con pocos minutos para desactivar la compleja relojería de la "bomba" en cuestión.

Puedo apreciar que la denominada Plataforma para evitar la guerra y por el referéndum consultivo, está avalada -no sé si integrada formalmente- en su documento por la firma de algunos a quienes hice el planteamiento en el pasado cercano. Un poco tardía la reacción, pero aún hay tiempo, muy poco margen de tiempo para maniobrar, pero todavía algo se puede hacer.

Tengo algunas consideraciones -desde mi humilde punto de vista- respecto a la iniciativa y a quienes la plantean:

1. Relativo al nombre del grupo que está realizando la propuesta. Muchos podrían decir que es una nimiedad pero, ante la gran influencia que se ejerce a través del marketing desde la óptica política en la opinión pública y la formación de matrices de opinión, pienso que no se debería dejar de lado algunos elementos que pudieran influir y captar la atención de la población, objetivo primordial en estos momentos. En ese sentido, creo conveniente adoptar como nombre, Plataforma por el Referéndum Consultivo, así, taxativo. Sin agregar más elementos. De igual manera, las diligencias sucesivas que se hagan para cristalizar la consulta, deberían realizarse -y así reflejarse en las declaraciones y notas de prensa- a nombre de la Plataforma por el Referéndum Consultivo. Lo resalto porque recién ayer pude ver como información, que quienes se reunieron con el autoproclamado fueron los miembros de la Plataforma Ciudadana en Defensa de la Constitución, nombre que no transmite la real y urgente intención como es la activación de un referéndum consultivo.

2. Conformar un equipo de prensa y relaciones interinstitucionales de la plataforma que sea tan eficiente como lo amerita la crespa situación, y si ya existe, debería agilizar mecanismos para ganar espacio en los medios. El lanzamiento de la propuesta la pasada semana y la reunión con Guaidó, apenas se vio reflejada en Aporrea -sin ánimo de menospreciar su cobertura y notoriedad- y algunos pocos medios digitales.

3. Por consenso, designar vocero o voceros de la plataforma y acordar el mensaje que transmitirán estos a los medios de comunicación. Tras la reunión con el directivo de la Asamblea Nacional (AN), en la declaración aportada por Héctor Navarro soltó una frase que percibo como a título personal, en la que consideraba más legítimo a Guaidó -imagino legitimidad como presidente de la AN y no como presidente de la república- que a Maduro. Dicha frase "no la pelaron" medios como NTN24 (Colombia), en cuya página web reflejaron una nota con el título: "Héctor Navarro se reúne con Guaidó y reconoce que tiene mayor legitimidad que Maduro". Sobran las palabras.

4. Veo y entiendo las reuniones con las partes en conflicto como un mero formalismo, más no algo productivo ¿Por qué? A Maduro le resbala la iniciativa de referéndum y Guaidó, por su papel de títere que le tocó interpretar en esta "jugada", tampoco tiene nada que decir ni decidir acerca de la propuesta del consultivo. Más importante sería -e imagino que la plataforma lo tiene planificado- solicitar una reunión con los rectores del Consejo Nacional Electoral (CNE).

5. Dirigir cartas al secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, y a las diversas instancias internacionales que se están conformando para tratar el tema Venezuela, como el grupo planteado por Uruguay y México, para así dar a conocer la existencia de la plataforma además de su planteamiento y que, como tal, debe ser tomada en cuenta como un actor más en la política venezolana, que no solo se limita a gobierno y oposición de derecha y el pernicioso juego de la polarización en el que han sumido al país.

6. Solicitar un nuevo CNE, es pedirle "peras al horno" -jeje, como dijera el filósofo del Zulia-. Y no hay tiempo para más. Por tanto, el actual CNE con sus rectores actuales es, como se dice en el argot popular: "es lo que hay". Ese sería el desafío, lograr vencer los obstáculos que muy seguramente pondrán las rectoras a la iniciativa de referéndum. No obstante, una eventual reunión con la rectoría del órgano electoral, serviría, entre otras cosas, para hacerle tomar conciencia a las rectoras -probablemente sea infructuoso- que depongan cualquier actitud obstruccionista contra la consulta.

7. Volviendo al tema de la vocería de la plataforma, considero que se debe ser muy cuidadoso en ello y quiénes ejercerán de voceros. No me resultó muy agradable y estoy muy seguro de que a mucha gente le resultó incómodo ver a cierto personaje dando declaraciones sobre la plataforma y el referéndum. Me reservo el nombre y las razones de mi desagrado al respecto.

8. Y la tarea titánica que tendría por delante la plataforma, es lograr convencer a la población de que el referéndum consultivo es la solución. Eso incluye en remover el "chip" que se ha implantado en la mente colectiva sobre la posibilidad de fraude en el proceso electoral, argumento que ha sido rebatido incluso por personeros de la oposición (incluido el rector del CNE, Luis Emilio Rondón). El fraude se puede fraguar es al momento del conteo manual y del escrutinio de actas, pero con una motivada y contundente participación en los comicios y en el "cuidado del voto y de las mesas" eso se puede evitar, como en efecto sucedió en las parlamentarias del 2015.

De cualquier modo, la Plataforma por el Referéndum Consultivo está en una carrera contrarreloj, por lo que debe agilizar sus oficios para lograr llevar a buen término la iniciativa. Ojalá que aplique aquel dicho popular que reza: "mientras tú vas, ya yo vengo" y los miembros de la plataforma estén trabajando en estas y otras consideraciones para su total efectividad.

 

*Lcdo. en Comunicación Social / Periodista independiente / ciudadano venezolano

 

educalde73@gmail.com



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