¿Qué espera el Bravo Pueblo?

El actual "gobierno revolucionario y socialista" bajo la dirección del "presidente obrero" continúa irrespetando la CRBV, con su política entreguista, contrarrevolucionaria, antipopular, antiobrera, estimulante de la corrupción, etc., atenta contra la Patria, negociando los intereses del pueblo venezolano a favor de la oligarquía, las empresas transnacionales, los banqueros, los comerciantes y los militares. Como si esto fuera poco, "exonera del pago del ISLR a PDVSA, sus filiales y empresas mixtas nacionales o extranjeras, domiciliadas o no domiciliadas en territorio venezolano", con lo cual,

¡El Estado Venezolano pierde alrededor de 20.000 millones de dólares anualmente!

Con las enormes necesidades que tenemos los venezolanos actualmente. ¡Esto constituye una verdadera Traición a la Patria!

Además, el "gobierno revolucionario y socialista" permanece indiferente, ante la inmensa corrupción, el nepotismo, las mafias, la escasez, la usura, el acaparamiento, la especulación, el contrabando y olvidando o desestimulando la actividad productiva a nivel nacional, la salud, la educación y paremos de contar para no hacer la lista interminable.

El país hoy sobrevive dependiendo de las pequeñas remesas que envían quienes han huido por causa de este "gobierno revolucionario y socialista".

El actual "gobierno revolucionario y socialista" se ha dedicado a entregar nuestras riquezas naturales, petroleras, mineras, etc. a las empresas transnacionales a cambio de su supuesta protección y apoyo político. A él solo le preocupa facilitar la estructura política y legal para que las empresas trasnacionales se hagan sin ningún problema de nuestras riquezas.

Venezuela está renunciando a su soberanía, gracias a la colaboración incondicional del "glorioso psuv" y a la fraudulenta anc.

Realmente es para lo único que ha servido la anc.

El Estado Venezolano se encuentra en ruinas, con una gigantesca deuda internacional, con cientos de miles de millones de dólares, fugados pero que son recuperables, si tan solo contáramos con una Auditoría Pública y Ciudadana. Y mientras tanto, el pueblo venezolano naufraga en un mar de miseria abandono, escasez y la falta de los más elementales servicios para disfrutar de una vida sana y digna, en una tierra inmensamente rica, bendecida por la mano de Dios, pero sometida a los intereses egoístas de un par de cúpulas: la del gobierno y la de la "dizque oposición".

Pero el "bravo pueblo venezolano" es quien paga las consecuencias de la grave crisis estructural que afronta el país en general y la clase trabajadora venezolana en particular, pues se encuentra viviendo en condiciones de semiesclavitud, con salarios miserables, que por cierto, no alcanzan ni siquiera para ser considerados como de pobreza extrema, pues según la escala de pobreza establecida por la ONU, se estima en dos dólares diarios el ingreso que caracteriza este tipo de pobreza, y en Venezuela este es el monto devengado, en todo un mes, por la gran mayoría de la población.

Los ingresos de la renta petrolera son insuficientes para satisfacer las necesidades más elementales de la población venezolana.

¡Y ahora serán menos!

Y para completar, "el bravo pueblo", soporta dócilmente, una camarilla de directivos "sindicales revolucionarios", "vende patria", como Wills Rangel, presidente de la Federación Unitaria de Trabajadores del Petróleo, Futpv, pero que además es miembro de la junta directiva de Pdvsa y Franklin Rondón, presidente de la Federación Nacional de Trabajadores del Sector Público, para nombrar solo dos directivos gremiales, muy cercanos al "presidente obrero". Ellos, además de traicionar los intereses de sus agremiados, junto con sus comitivas le dan la vuelta al mundo gastando miles de dólares a costillas del pueblo que muere de hambre y de mengua.

El desastre que viven las Empresas Básicas de Guayana, CVG y por consiguiente toda la población, debido a su baja productividad, no es menos dramático. Una región colmada de riquezas en minerales industriales como hierro, bauxita, riquezas acuíferas, tierras cultivables, minerales preciosos, oro, coltan, diamantes, etc., que debiera ser cuna de una enorme actividad industrial y productiva, centro de innumerables fábricas transformadoras de nuestras materias primas, generadoras de riqueza, empleos dignos y bien remunerados, es sin embargo una zona en donde impera el desorden, las mafias, el crimen, el narcotráfico, el contrabando, el paludismo y aventureros de todos los tamaños y de todo el mundo.

¡Ya no hay nada que pueda sorprender a los venezolanos cuando se trata de corrupción!

En el caso de las universidades venezolanas, la crisis institucional es evidente reflejo de la crisis nacional: autoridades administrativas, profesores, estudiantes, trabajadores, planta física, auditorios, aulas, campos deportivos, comedores, laboratorios, transporte, seguridad, sueldos, etc. constituyen un auténtico desastre. Mientras tanto, las asociaciones de profesores, estudiantes, trabajadores, aparentemente se han declarado impotentes para proponer soluciones viables a lo interno y externo de las instituciones.

Los "dirigentes" de las Federaciones Nacionales de Asociaciones, como FAPUV, FTUV, que agrupan a las asociaciones de universidades autónomas y a las que son controladas por el gobierno, se han dedicado al guabineo y la negociación de aumentos salariales y de prestaciones sociales, en busca de lo que llaman un "salario digno", con "declaraciones y paros escalonados", pero no se preocupan por plantear soluciones radicales en el plano económico, social, político o estructural para el país.

Es así como la comunidad universitaria ha permanecido aislada del resto de los trabajadores y del país en general, razón por la cual no logramos canalizar el descontento colectivo para enfrentar como un solo bloque y de una sola vez a los responsables de esta tragedia que estamos padeciendo los venezolanos. Para superar esta horrible crisis, es necesario activar una lucha verdaderamente unida, democrática, pacífica y combativa junto con los maestros, profesores, trabajadores de Corpoelec, del transporte, de la construcción, de la salud, médicos y enfermeras, con los campesinos y todos los demás trabajadores del país.

En cuanto a los militares se refiere, es evidente que la grave crisis que padece Venezuela no tiene solución si no les hacemos un llamado patriótico y bolivariano, pues ellos también son parte de este "bravo pueblo venezolano".

La "unión cívico-militar", promovida por Chávez durante su gobierno para fortalecer la relación y la colaboración entre el soldado y el pueblo, fue convertida durante el actual gobierno, en una verdadera "asociación para delinquir" entre el ejecutivo y la cúpula de la FANB, para amedrentar al pueblo soberano y escamotearle sus riquezas. Para lograr sus propósitos, se han dado privilegios al alto mando militar, que nunca antes se habían otorgado, como es la administración de las más importantes empresas del Estado, ministerios, gobernaciones, etc. Inclusive, fue creada una Superempresa denominada Camimpeg (Compañía Anónima Militar de Industrias Mineras, Petrolíferas y de Gas) que junto con una sentencia del Tribunal Supremo de Justicia, le otorga a las propias Fuerzas Armadas la facultad de ser ellas mismas las que se autocontrolen, al excluir a la Contraloría General de la República del rol de fiscalización sobre las empresas que manejan los militares, creando lo que se ha dado en llamar una verdadera caja negra en el sector militar.

La alta jerarquía de la FANB, goza en la actualidad de unas prebendas oficiales inéditas en ningún otro país del globo, además de contar a su disposición con las armas de la nación venezolana, cuyo objetivo principal es defender a toda la población. Son demasiados los privilegios que tienen los militares de alto rango con respecto al componente de las bajas jerarquías y al resto de ciudadanos venezolanos, lo cual los ha convertido en una casta abusadora que pisotea los derechos más elementales de la población civil.

Militares o exmilitares ocupan más de la tercera parte de los 32 ministerios, encabezan más de la mitad de los 23 gobiernos estatales, controlan y dirigen la importación y la distribución de alimentos, tienen el control de las fronteras, las rutas, los puertos, el contrabando, el oro, el Arco Minero, etc. Los militares de alto rango tienen fácil acceso a los dólares preferenciales al ridículo cambio oficial y algunos de los miembros de menor jerarquía, a los automercados y negocios menores.

Como si todo lo anterior fuera poco, resulta paradójico el hecho de que la FANB de Venezuela cuenta con unos 2.000 generales; muchos más generales que USA, México, España o China. Y todos llenos de condecoraciones ganadas en mil batallas.

Pareciera que el "gobierno revolucionario" pretende mantener "eternamente el poder político" contando con el apoyo cupular de la FANB.

Las fatales consecuencias de esta unión cívico-militar se aprecian claramente en lo que se refiere al Arco Minero del Orinoco, a La Faja Petrolífera del Orinoco, a PDVSA, a CVG, a Las Zonas Económicas Especiales, a la Ley de Promoción y Protección a la Inversión Extranjera, a la ANC, al CNE, etc.

Como solía decir Chávez:

"el que tenga ojos que vea".

"Si no hay libertad de opinión, no hay libertad de discusión y si no hay libertad de discusión, no hay debate y si no hay debate, la democracia se convierte en autocracia y ni siquiera los partidos tienen algún valor político. Es el caso de la Venezuela actual."

Las causas principales de la hiperinflación son: la emisión de dinero inorgánico y la casi nula capacidad de producción nacional.

El "bravo pueblo venezolano" es también culpable, por haber soportado sumisamente durante muchos años las decisiones de un par de cúpulas: la del gobierno y la de la "dizque oposición", igualmente traidoras.

Recordemos las palabras del Comandante Chávez:

"El Poder Popular es el más grande de todos los poderes. Después del Poder de Dios, está el Poder del Pueblo."

Surgen ahora, unas cuantas preguntas:

¿Cuál es la causa de la apatía, la indiferencia y la falta de unión del "bravo pueblo venezolano" para reclamar sus derechos más elementales?

¿Será que se siente bien, con lo mal que está siendo gobernado?

¿Será su apatía, indiferencia, o resignación debido a la falta de una verdadera comunicación e información?

¿Será que su pasividad y resignación se deben a la cobardía o al miedo?

¿Por qué será que la mayoría de los venezolanos estamos aparentemente tan desinformados?

¿Dónde están los intelectuales, periodistas, artistas, profesionales universitarios, etc., que no se manifiestan?

¿Acaso la gente honesta no tiene acceso a internet para informarse de lo que ocurre todos los días en el país y en el mundo?

¿Acaso será que los venezolanos tenemos exceso de información banal?

¿Para qué nos sirven las redes sociales si solamente las utilizamos para enviar fotos y mensajes de fiestas y parrandas?

¿Cómo no vamos a estar nadando en la miseria si la ilegítima y fraudulenta anc decreta una ley "inconstitucional y antinacional" de Promoción y Protección a la Inversión Extranjera?

¿Cómo vamos a salir de la pobreza y adquirir nuestros alimentos, medicinas, maquinaria e insumos para nuestra actividad productiva y de servicios, si recientemente el "gobierno revolucionario y socialista" acaba de decretar la exoneración del pago del ISLR, a PDVSA, sus filiales y empresas mixtas nacionales o extranjeras, domiciliadas o no domiciliadas en territorio venezolano?

¿Cómo detener el fatal éxodo masivo de médicos, enfermeras, ingenieros, técnicos y en general, jóvenes venezolanos que abandonan el país deslumbrados por el espejismo capitalista, que les promete hallar en un país extraño la felicidad anhelada, pero lo que consiguen en muchos casos es humillación y la explotación?

¿Cómo nó vamos a estar pasando hambre, quienes vivimos honestamente de nuestro trabajo, si los enchufados del "gobierno revolucionario y socialista" gastan millones de dólares en viajes y lujos a costillas nuestras?

¿Cómo puede ser rentable PDVSA con 150.000 trabajadores petroleros si necesita tan solo unos 30.000?

¿Cómo puede el Estado Venezolano ser eficiente con más de cuatro millones de empleados públicos, si pudiera funcionar con menos de un millón?

¿Por qué no se unen todos los trabajadores y acuerdan un paro nacional de 24 horas al menos?

¿Cómo puede un gobierno dirigir un país, si todo está controlado por mafias?

¿Cómo justificar que Venezuela tenga más generales que USA, México, España o China?

¡Y todos llenos de condecoraciones!

¡La horrible situación que vive Venezuela cada día que pasa está más grave!

¿y mientras tanto nosotros, "el bravo pueblo venezolano", qué vamos a hacer?

¿Hasta cuándo será que "el bravo pueblo venezolano" sigue comportándose como si nada pasara?



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Gilberto Hernández Ortíz

Graduado en la universidad Nacional de Colombia en Licenciado en Ciencias de la educación especializado en el área de Física y Matemáticas Postgrado en Educational Media en la Universidad de North Carolina A&T State University año 1984 - Greensboro, N.C Prof. Jubilado de la Univ. de Oriente (Núcleo Anzoátegui)

 gilnandez@hotmail.com

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