El correcto quehacer bolivariano

El verdadero pensamiento bolivariano, tal como lo concibo como ferviente admirador de las glorias de Bolívar y ávido lector de su pensamiento, consiste en decir la verdad, proteger los intereses sociales del pueblo y la integración latinoamericana para enfrentar así las amenazas del imperialismo (venga de donde venga, sea estadounidense, europeo o asiático si lo adaptamos al contexto actual) conservando así el bien más sagrado y supremo: La Independencia. Admiro al padre de la patria pues era un hombre de acción que poseía un verbo encendido con el cual no solo logró que los humildes fuesen capaces de seguirlo hasta las más cavernosas profundidades del tártaro en nombre de la libertad, sino que fue un hombre que actuó conforme a sus pensamientos e ideas y lo veremos a continuación:

Simón Bolívar plasmó en documentos como la Carta de Jamaica, El Discurso de Angostura y cómo no, el Decreto de Guerra a Muerte, sus concepciones humanistas y por supuesto, la disposición de llevar a cabo sus planes. ¿Por qué lo digo? Sencillo. Bolívar no solo enamoraba a la gente con palabras bonitas; no era un vulgar populista. Era un hombre que hacía valer su palabra y su autoridad cuando era necesario hacerlo. De ahí, el controversial, pero necesario Decreto de Guerra a muerte con el que se ganó (por la fuerza, todo hay que decirlo) el apoyo de los venezolanos, pues nuestro conflicto independentista, hasta 1816 que es cuando llegan las fuerzas expedicionarias de Morillo, fue un enfrentamiento bélico entre hermanos nacido de la lucha de clases que las oligarquías criollas causaron tras trescientos años de hegemonía económica, política y social impuesta por el sistema de gobierno feudal y absoluto de la corona en América.

En los primeros años de la guerra se vivía en total anarquía. De ahí a que hombres como Domingo de Monteverde, José Tomás Boves, Franciso Morales, Sebastián de la Calzada o Francisco Rosete causasen tantos estragos a la naciente república, hasta sepultarla en dos ocasiones. ¿No les parece similar a lo que han hecho los vástagos de las águilas chulas en los años recientes? Lo es, en efecto, sin embargo Bolívar tuvo la cabeza fría y la severidad de castigar la sedición y a los enemigos de la patria con dureza, una vez más, a través del Decreto que ya mencioné.

¿Por qué es tan difícil en los tiempos actuales ser severos con los crímenes que tanto azotan a nuestra patria? Si hay pruebas de todo tipo, ¿por qué no castigar a los criminales? Y no me refiero a los gamberros que lanzaron frascos de mayonesa con excremento a la guardia nacional, sino a los que se vio que dirigieron a los mismos en infinidad de materiales audiovisuales, donde cobardemente se escondían detrás de los pendejos que estaban encapuchados usándoles de carne de cañón, además de solicitar en el extranjero la intervención militar que tanto les causa erecciones y sueños húmedos, incitando a sus más bajos instintos megalómanos. ¡A esos son a los que hay que castigar! ¿por qué siguen libres? ¡Al calabozo, como mínimo y con los presos comunes por felones! Y no hablemos de lo que hay que hacer con los criminales comunes, causando aún más dolencias al pueblo.

Así mismo, Bolívar también fue duro con los hombres que, dentro del movimiento independentista, se vio en la obligación de fusilar. ¿Debo mencionar a Manuel Carlos Piar? Hombre importante dentro del movimiento libertador, pero que en su insistencia en alzarse contra la autoridad, de ir contra la dirección del movimiento independentista, debió ser fusilado. ¿Y qué podemos decir, del Almirante Padilla? Un conspirador que hubo de ser pasado por las armas igualmente. Estos son los casos menos terribles, en comparación con los deshonrosos actos de Francisco Antonio Zea, quien era tristemente célebre por los delitos de peculado que cometió contra la Gran Colombia. Estoy seguro de que Zea, de haber vuelto a Colombia en esos momentos, habría sido fusilado por sus crímenes. Dichoso fue de fallecer en Inglaterra, pues no habría pasado más de un día sin un juicio por corrupción en la Gran Colombia.

Dan vergüenza quienes se hacen llamar hijos de Bolívar cuando no actúan de forma cónsona con los pilares fundamentales del pensamiento político del libertador; con el buen quehacer bolivariano. Imagino que, si tienen moral, han leído alguna vez los decretos en materia de corrupción que el padre de la patria promulgó donde a todo aquél que tomase indebidamente dineros de los fondos públicos, era penado con la muerte. La historia es muy sabia, porque es un ciclo en el que solo cambian los protagonistas. ¿No hay hombres que le hacen daño a Venezuela? ¡Claro que sí y hay bastantes, que todavía tienen la chaqueta roja puesta y siguen engrosando las filas del gobierno, con pesados cargos, además! A esos es a los que se debe castigar. ¿Por qué solo se castiga a los que critican abiertamente al ejecutivo? ¡A todos los corruptos por igual, estén lamiendo botas o no! El que sufre las graves consecuencias de la corrupción, la ineficiencia y los malos gobiernos es Rondón; es el pueblo y este los está viendo, señores.

Lamentablemente ya no se puede seguir desviando la atención hacia la Guerra Económica. ¿No es potestad del gobierno tomar medidas efectivas para derrotarla? Diría yo que sí, pues es quien tiene el poder. ¿Por qué los empresarios siguen enriqueciéndose a costa del pueblo y el gobierno todavía no anuncia las esperadísimas soluciones que prometió a través del a Asamblea Nacional Constituyente hace ya más de seis meses cuando el pueblo se volcó a las urnas una vez más dándoles otra oportunidad? No lo sé, y para aún mayor ira, aplicaron el mismo modus operandi que los oligarcas en el 2015 cuando vencieron en las elecciones parlamentarias, donde prometieron solucionar los problemas del país si ganaban mayoría en la Asamblea Nacional. ¿Y dónde están las soluciones de la derecha? En el mismo sitio que las de la izquierda, me imagino yo. La Guerra Económica, si es que existe (Porque la corrupción que se está destapando es demasiado grande como para endilgar todos los problemas a un sabotaje económico del sector privado), venció de la forma más humillante a este gobierno, incapaz de tomar las medidas que sean necesarias para consolidar su proyecto político.

Soy de los que piensa que el bolivarianismo y su buen quehacer falleció con el Libertador en 1830. ¿Hugo Chávez era bolivariano? ¡Claro que sí! Pero no alcanzó a consolidar el proyecto de Bolívar por su enfermedad; se nos fue antes de hacer realidad el sueño más ansiado de los pueblos de América y los que quedaron en el gobierno tras su partida, no son ni de cerca hombres con un mínimo de conocimiento de quién es Bolívar y lo que significaba su pensamiento; Utilizan el nombre del más digno de los hijos de Tierra de Gracia para justificar sus perfidias, alejándose cada vez más de lo que significa ser realmente bolivariano. Si fuera cierto que son realmente seguidores del ideal del libertador, a los corruptos que hay (y que son muchísimos, bien conocidos por el pueblo) ya los habrían pasado por las armas o, como mínimo, hubiesen sido debidamente ajusticiados.

Hace falta mano dura, porque el tumor de la corrupción hizo metástasis en el gobierno y la podredumbre ya salió a flote. Para muestra un botón, lo difícil que le es a juan bimba comprarse un par de zapatos, o peor aún, comerse una arepa con queso blanco rallado y mantequilla mientras el gobierno sigue indiferente a las necesidades del pueblo más humilde, diciendo que traen soluciones, mientras salen cada vez más pruebas de los familiares de los autodenominados bolivarianos dándose vida de oligarcas en autos de lujo, comiendo sabroso, de compras en Nueva York o vinculándose a asuntos terribles como el narcotráfico (y creo que sobra que diga a quienes me refiero). Lo que estoy planteando es algo que NO puede seguirse evitando, que no puede taparse con un dedo. ¿Cuántas oportunidades más quieren, supuestos bolivarianos? ¿O es que de verdad desean que Rondón salga a pelear? ¿Qué harán en un escenario como ese? ¿Osarán dispararle al pueblo como lo hicieron los oligarcas el 27 de Febrero de 1989 del que tanto hablan en sus discursos populistas? Esperemos que ni se atrevan a hacerlo, pues se encontrarán con la bizarra lanza de Rondón, la cual le arrebató la victoria de las manos al más temible imperio de la historia por allá en el Pantano de Vargas. Se enfrentarán a la ira del Caracazo y a la ira del 2002, porque el pueblo que les ha puesto ahí, ya está cansado y así como los ha puesto, puede sacarlos.

Para concluir mi perorata; He escuchado a muchos decir con arrogancia que "Rondón no ha peleado" y es cierto, no lo ha hecho. Pero estoy seguro que poco le falta para hacerlo una vez más y no va a ser solamente contra los oligarcas, sino contra quienes le han traicionado y mentido tan descaradamente. Y no voy a seguir escribiendo sobre tamaña perfidia, todos las conocen.

En conclusión, con lo anterior dicho afirmo que nada de lo que hemos visto en estos últimos seis años conforma al correcto quehacer bolivariano:

No se es bolivariano si se es populista. No se es bolivariano si se comete corrupción. No se es bolviariano si no se actúa con contundencia cuando hay que hacerlo. Bolívar ha de estar revolcándose en su tumba.

Para la reflexión de quien lea mis líneas, les dejo este enlace:

https://www.youtube.com/watch?v=ET2YeNPUUw8

Bolívar vive.

 

sacropatriota@gmail.com



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