Fascismo caliente no es el muro, es el armamentismo de Trump y militarismo de Peña

1. Conocemos generalmente el fascismo italiano por su líder asesino Benito Mussolini y el nacismo alemán por su par asesino Adolfo Hitler. Hemos leído acerca de sus sangrientas dictaduras, el monopolio de sus fuerzas y la persecución y asesinatos a sus pueblos. Pero los fascismos y nacismos posteriores no se repiten exactamente; son distintos, aunque no menos dictatoriales, brutales y asesinos.

2. Los fascismos no son problemas particulares, muy cercanos chovinistas como el muro en la frontera mexicana, sino que son una política de dominio y exterminio que se aplica en el mundo –por lo menos después de la Segunda Guerra- por los EEUU que se convirtieron en el “policía mundial” con sus armas atómicas y nucleares, por su exacerbado militarismo o por los gigantescos endeudamientos.

3. Pero también conocimos otros tipos de fascismo en la España de Francisco Franco que estableció una feroz dictadura de 1939 a 1975, así como en el Japón del general Hideki Tojo, que fue Primer Ministro de Japón entre 1941/44 y fue uno de los principales líderes del nacionalismo expansionista japonés. ¿Quién puede olvidar el fascismo español que obligó a miles de republicanos a exiliarse en México?

4. ¿Puede acaso olvidarse al general Augusto Pinochet en Chile o a Jorge Videla  en Argentina en la década de los setenta -mediante golpes de Estado- establecieron gobiernos militares fascistas llevando a miles de seres humanos a la cárcel y a ser asesinados? En México y en EEUU quizá las clases altas y medias no se den cuenta, pero los trabajadores sufren a diario formas fascistas de explotación y contra las protestas que ejercen.

5. Hoy se publicó que el presidente Donald Trump reduce el gasto de muchos programas nacionales como de salud, educación, cuidado del medio ambiente, a fin de financiar un aumento significativo en las fuerzas. Un presupuesto que pone a Estados Unidos en primer lugar lo que debe hacer de la seguridad de nuestro pueblo –dice Trump- su prioridad número uno, porque sin seguridad no puede haber prosperidad.

6. El proyecto incluye un aumento de 54 mil millones de dólares para las fuerzas armadas, el más grande desde el gobierno de Ronald Reagan, en la década de los 80. Desesperado Trump promete la entrega inmediata de dinero para la preparación de tropas, la lucha contra milicianos islámicos y la adquisición de nuevos buques, aviones de combate y otras armas. Este sí es fascismo caliente que amenaza al mundo y debe pararse.ç

7. Por ello Trump “dio más libertad al Pentágono y a la CIA para llevar a cabo ataques de drones contra objetivos extremistas del medio oriente sospechosos de terrorismo”. Como si “sospecha de terrorismo” da la campanada Trump para iniciar su preparación a las guerras de invasión. ¿Se espera acaso que países incondicionales, esclavos como México, comiencen a comprar armas y a prepararse  para nuevas guerras?

8. ¿Y qué hace México para seguir el fascismo yanqui? Comprar más y más armas para equipar a su ejército, a su armada, a su policía federal como si estuviera en guerra con otros países. “Con la llegada reciente de más helicópteros PantherMBe y Black Hawk UH-60, la Armada de México ha cumplido casi el 90 por ciento con la adquisición de 56 aeronaves de un total de 63 programadas para este sexenio…en materia de aviones ya se adquirieron 46 naves proyectadas”, declaró Francisco Soberón. (La Jornada 14/III/17)



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Pedro Echeverría


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