No es un adios, es un nuevo reto

“no tenéis nada que perder más que vuestras cadenas.”

Karl Marx

Estamos comenzando un año, llenos de esperanza e ilusión, con renovado esfuerzo para enfrentar los retos que la revolución nos exige. Durante 2016 dimos una batalla épica contra los enemigos de la patria. Mantuvimos la defensa constante de los intereses del pueblo, cuando por primera vez en 17 años, cuando fueron seriamente amenazado y mancillado por las manos de los operadores políticos de intereses externos y ajenos al pueblo venezolano. Desde el mismo 6 de enero del 2016, la amenaza soez tomo la palabra en la persona de un oscuro personaje de antiguo pelambre cuarto republicano. Allí comprendí que debíamos estar más unidos que nunca y más disciplinados de lo que nunca fuimos. Todos alrededor de nuestro presidente y en defensa de un legado reivindicador de la brava estirpe del pueblo venezolano. Y cumplimos con el objeto de ser una línea de defensa de la Revolución. Es por ello que hoy a un año de la victoria pírrica opositora en la Asamblea Nacional, celebró la contundente derrota a las oscuras fuerzas de la ultraderecha que amenazaron la vida de la Patria en 2016 dada por el #BloqueDeLaPatria. Siento que cumplimos todos con nuestro deber revolucionario. Nuestra lealtad nunca estuvo a prueba para con nuestro pueblo. Ni siquiera cuando las voces aullantes de los extremistas quisieron acallar el derecho de voz que nuestro pueblo nos dio. Allí también dimos las batallas.

En esta batalla fuimos testigos, de la desidia, la incapacidad, la traición, la mentira y el engaño que reinan en las filas de la contrarrevolución y es causa única de sus tropiezos y derrotas. Asistimos y vimos como algunos agentes que en su campaña prometían ir a “salvaguardar los intereses del pueblo”, se quitaron la careta y se vistieron del neoliberal más rancio. Estuvimos y contuvimos los ataques hacia los demás poderes, especialmente hacia el CNE, el TSJ o las FANB. Impedimos los “madrugonazos” que quisieron dar para desestabilizar como el intento de juicio político contra nuestro presidente obrero. Es por ello que me siento orgulloso de haber servido a la revolución con tal egregio grupo de patriotas.

En este ciclo que hoy cierra de batallas, victorias y derrotas existe un hecho que marco y cambio profundamente mi vida. Conocer y amar al valiente pueblo trujillano, el cual nunca bajo la guardia ante la amenaza golpista perenne. Este digno pueblo de “Tierra de Santos y Sabios” tuve el decoro de representar en la AN. Ahora más que nunca estaré a su lado, hombro a hombro, en cualquier lucha, en cualquier batalla. Innumerables recuerdos golpean mi memoria. Siempre creí, y creo hoy aun con más fuerza y convicción que ayer, creo en el Trujillo Posible. Y de allí viene mi especial sentimiento hacia la “Zona de la Esperanza”, nueve municipios donde la revolución dejo de ser proyecto para convertirse en un modo de vida. Desde la tierra del indio Carachí, pasando por Candelaria, José Felipe Márquez Cañizales, donde guardo un recuerdo inolvidable del pueblito “Los Caprichos”, Miranda donde esta mi “Cenizo” tierra que considero inconmensurablemente mía y en la cual encuentro un sosiego incomparable. Bolívar, Sucre, Monte Carmelo, Andrés Bello y La Ceiba donde la brisa del lago trae el olor a ese Trujillo Posible.

Siempre le he dado una importancia trascendental a su puerto y donde conocí a un revolucionario de carta cabal como lo es, porque su ejemplo está más vivo que nunca, Marco Tulio Carrillo. Una tierra que me abrió sus brazos de par en par, su geografía, mi gente, que aprendí a querer y conocer. Ejemplos de venezolanos insignes que tuvieron la dicha de ver luz en este estado, como Antonio Nicolás Rangel, Fabricio Ojeda o “el Chino” Valera Mora, me empujan a dar el todo por el todo en esta nueva etapa que me exige la revolución. A pesar de las responsabilidades mis ojos no dejarán de estar en Trujillo y mi alma y mi entrega seguirá con Uds. Me enseñaron lo maravilloso que es esta tierra mágica, no me pidan ahora que no la ame. Urdaneta, Rangel, Carvajal y Valera y sus siete colinas, allí donde la fortuna de la vida me llevo a conocer a otro trujillano integral, una persona que se pierde vista por sus cualidades humanas, un hombre como lo califique en medio de la terrible perdida “Un hombre humilde que trascendió el rito ordinario de vivir y se consustancio con una idea. Un hombre con una personalidad arrolladora que trataba indistintamente a sus congéneres sin hacer diferencias de ningún tipo y de existir las sabía minimizar. Así era Samuel Darío Rodríguez o simplemente "Sammy". Amigo nunca te olvidare y mi compromiso está contigo, con tu familia y con la justicia que irremediablemente a de llegar a los cobardes y asesinos. Esta Trujillo Capital y su carga histórica y religiosa, Pampán, Campo Elías, Escuque, Motatán, gente y rostros que se tatúan en el corazón.

Gracias Trujillo por todo lo que me diste, por todo tu amor. Hoy cuando por lineamiento de nuestro líder Nicolás Maduro, se me ha asignado nuevas tareas y que disciplinadamente tengo el honor de aceptar, no parto hacia ellas sin un dejo de nostalgia por dejar tan inapreciable trinchera de lucha. Estaré en otro frente de batalla, pero llevando la valiosa experiencia allí adquirida. El recuerdo de las jornadas de lucha lo llevare siempre en mi memoria.



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Hugbel Roa

Ministro para Educación Universitaria, Ciencia y Tecnología

 @hugbelpsuv

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