Formación política del ciudadano

Resulta prioritario abrir un espacio de discusión sobre la importancia que tiene la formación política del ciudadano: el hombre de a pie, el pasajero de autobús, el obrero, el campesino. "Los nadie", como en agria prosa lo definiera el escritor uruguayo Eduardo Galeano; y, también, con no menos elocuencia, Ramón Palomares, en su poema "El Noche": El que tiene las estrellas en las uñas / con caminar furioso / y perros entre las piernas…

De lo que se trata, en consecuencia, es de diseñar un plan a corto, mediano y largo plazo que le permita a "los nadie" y a "El noche" asumir con debida propiedad la defensa de su proyecto de desarrollo inspirado en las ideas humanistas de El Libertador Simón Bolívar: cohabitar un país donde quepamos todos.

El venezolano tiene experiencia en este tipo de organización voluntaria. Desde hace medio siglo viene acatando la voluntad popular en la escogencia democrática de los líderes que dirigen el gobierno. Cuando se ha requerido de decisiones trascendentales de carácter nacional ha aplicado las leyes. Elementos que suman favorablemente su perfil a la hora de evaluar la madurez y conciencia de un pueblo consustanciado con sus derechos y deberes.

Búsquedas de esta naturaleza pretenden que los pueblos en este momento manejen con propiedad el valor de su socio- historia y defiendan con firmeza y debida convicción su papel en el proceso político en el cual han decidido anclar su destino.

Hay que esforzarse por lograr que entendamos y estemos conscientes plenamente sobre la defensa de nuestros derechos, pero también en el respeto y cumplimiento de nuestros deberes.

Cada ciudadano debe asimilar su papel de contralor social. Respetar para que se nos respete; nada más contundente que escuchar expresiones del imaginario colectivo en estos términos: "respeta para que te respeten".

Cada sindicato, organización de vecinos, artistas, centros de estudiantes y profesionales de todos los niveles, deben contar con una célula o grupo de discusión política —como se le quiera llamar— que debata, de manera sistemática, aspectos que les incumban intrínsecamente. Así como el abordaje de temas de carácter nacional que conlleven a sus integrantes a una comunión responsable y decidida con su realidad.

Sorprendente la disciplina con la que se desenvolvían los médicos guerrilleros en Vietnam, descrita por el cirujano Le Cao Dai en su libro traducido al español Aquellos días en la Meseta Occidental, de la editorial The Gio (‘Mundo’, en español). En ocasiones terminaban una cirugía en los hospitales portátiles improvisados en plena montaña, a las tres de la madrugada; entonces, se bañaban, comían algo y se iban a la reunión de la célula del partido. Allí discutían y recibían informaciones actualizadas acerca de los eventos de la guerra.

Este tema, la formación, ha sido tratado por importantes dirigentes políticos en todas partes. No hay líder destacado en los diversos procesos políticos que han marcado a la humanidad, que no se haya referido la importancia de las escuelas de formación ideológica del ciudadano.

La clarividencia del Padre de la Patria lo llevó a escribir el 15 de febrero de 1819, en el texto del Congreso de Angostura, este trascendental mensaje, eterno:

"Un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción; la ambición, la intriga, abusan de la credibilidad y de la inexperiencia de hombres ajenos de todo conocimiento político, económico o civil; adoptan como realidades las que son puras ilusiones; toman la licencia por la libertad, la traición por el patriotismo, la venganza por la justicia…".

Las escuelas populares para la instrucción del ciudadano tienen sus especificidades; deben romper con las formas tradicionales de copiar programas y conceptos propios de las escuelas formales y academias, que finalmente constituyen para el hombre de a pie un lenguaje ininteligible o abstracto. Sus funciones son mucho más complejas. A ellas les toca educar a personas formadas en la universidad de la vida, en el ensayo permanente del acierto y el error. En ese "O inventamos o erramos" al que se refirió el maestro de Bolívar, Simón Rodríguez.

En una actividad de esta naturaleza habría que ocurrir a las fuentes de la sabiduría popular, como por ejemplo en el terreno musical involucrar a grupos musicales con las características de " Carota, Ñema y Taja", que posee un repertorio didáctico de política contemporánea digno de ser analizado y estudiado, como tantos otros grupos de música popular que actúan a lo largo y ancho del territorio nacional.

Existen emisoras comunitarias que pueden utilizar radionovelas escritas —con asesoría de conocedores de la materia— por los propios pobladores del sector, en las cuales se traten temas locales y nacionales que les proporcionen nutrientes a las gentes, en un proceso de autoformación.

Los periódicos comunales, de distintas maneras, pueden llegar a la puerta de cada casa, con noticias e informaciones de utilidad para sus lectores, tanto para capacitarse como para estar al día en temas políticos y socioeconómicos, locales, nacionales e internacionales, en un lenguaje ameno y de fácil interpretación.

Y, fundamentalmente, deben crearse células en todo sitio de trabajo, en las ciudades, en los pueblos y en el campo; instrumentos eficientes para fomentar la transmisión de mensajes en un universo poblacional gigantesco.

Los líderes políticos de la Venezuela presente son corresponsables, de una u otra forma, de lo que ocurre en el país. Fueron ellos los que en el proceso de maduración de la democracia avanzaron hasta darle a la nueva Constitución nacional, una amplitud de primer mundo: un sistema democrático participativo y protagónico, ideal.

Le entregaron al pueblo las llaves de la nación. Ahora es ese pueblo el que debe continuar su marcha hacia estadios superiores de desarrollo. El que entendiendo plenamente sus derechos y deberes ha de enfrentar los obstáculos que traten de torcer su rumbo. Rumbo que tiene su faro en el logro de un destino mejor.

Y es allí donde la formación política —en el sentido más amplio— ejerce su papel estelar: la educación colectiva.


*Periodista venezolano en funciones diplomáticas en Vietnam



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Nelson Rodríguez A.

Periodista y diplomático. Autor de ensayos, cuentos y poesía.

 nelsonrodrigueza@gmail.com

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