¿Qué es el Izquierdismo?

"Es la desviación en la línea política de un partido comunista que consiste en la ejecución de planes precipitados sin tener en cuenta la situación objetiva.

El izquierdismo, decía Lenin, es un mal infantil de algunos partidos comunistas poco experimentados que tratan de imitar a los verdaderos revolucionarios sin una preparación suficiente, incurriendo en el subjetivismo, en confundir su propio entusiasmo con el ánimo de las masas, que son quienes deben llevar a cabo la revolución. El subjetivismo se manifiesta singularmente en desatar ofensivas en momentos en los que es necesario ponerse a la defensiva en espera de tiempos mejores, de que la crisis se profundice. A veces el error izquierdista no sólo consiste en un mal cálculo sino en la misma línea política, que no refleja las condiciones políticas del proletariado, que necesitan de una labor previa de preparación y formación para emprender luchas decisivas"

A partir de ese concepto o apreciación (extraído de citasmarxistas.blogspot.com), podemos ir construyendo un diagnóstico, que nos permita establecer parámetros de atención correctos para los males que aquejan al cuerpo de la revolución bolivariana. Es necesario aclarar para que los izquierdistas no armen el aquelarre, que no estamos en plan de aventajados o ilustrados en la materia, solo proponemos un punto de partida para estimular un proceso de autoformación colectiva que derive en discusiones verdaderamente nutritivas, verdaderamente útiles.

Queremos entrarle al tema porque en los últimos días, algunos compas han usado el termino para atacar y perseguir a quienes asumen posturas rebeldes, irreverentes o criticas frente al comportamiento de la vanguardia revolucionaria, (entendiendo por tal, a quienes han sido ungidos como sucesores en el mando), lo cierto es que algunas decisiones, se apartan radicalmente de lo que consideramos son principios de la izquierda, el comportamiento de algunos dirigentes vestidos de rojo, los discursos de economistas de "izquierda" las complacencias ante las propuestas de la derecha, el silencio sepulcral frente a la entrada del componente militar en los negocios petroleros, las alianzas con transnacionales, ministros burgueses que dirigen la economía, devaluaciones para "proteger" al pueblo, y un sinfín de situaciones que obligan a dimensionar hasta qué punto estamos afectados por esa patología política que amenaza con destruirnos.

Se que algunos se rasgan las vestiduras y aparecen en cualquier espacio portando banderas de lucha y simbología de izquierda, pero su conducta, su actitud y su visión corta los delata, en el fondo solo defienden la posibilidad de seguir mamando la teta del estado, de estar al lado de quien dirige y arrastrarse para ser tomado en cuenta, ese mismo "izquierdista" portando su carnet, es el mismo que maltrata al pueblo, no cumple con sus funciones y trafica para acceder a las políticas y programas sociales, se pasa la vida montando castillos en el aire y frente a la primera dificultad, echa en el cesto de la basura sus convicciones y su ideología, y si las circunstancias le permiten, sale a pedir luces a los enemigos del proyecto, sin tapujos le devuelve las conquistas de los pueblos en lucha.

No quiero hacer una tesis de grado en un artículo, pero es necesario considerar en estado general de sospecha; a quien le teme a los estudios realizados por Manuel Sutherland, a los análisis de Toby Valderrama, a la postura de Vanessa Davis o a las declaraciones de Jorge Giordani, la reacción es desproporcionada y denota ignorancia o interés de acallar voces que pongan en peligro las prebendas con las cuales se sostiene el poder.

Hoy, ante la devaluación del liderazgo ficticio, solo nos queda volver a la esencia de un proyecto que tiene en la participación del pueblo sus más grandes logros y en la identificación de la herencia puntofijista del ejercicio del poder, el mayor de sus enemigos. Nuestra disposición a rectificar puede salvarnos del desastre, decir la verdad sin miramientos y reconocer en la práctica a quienes a la sombra de los grandes acarician sueños personales.

Quienes celebran acuerdos con la banca internacional y las transnacionales para hacerse de un puñado de dólares, hacen recordar aquel triste personaje que el marketing político, hizo comparar con la mona lisa y que ante una situación económica desesperada, anuncio que había logrado "el mejor refinanciamiento del mundo" todos los medios fueron dispuestos para hacernos creer que lo que había logrado dicho personaje, asiduo a los tragos, era una de las hazañas más grandes de fin de siglo, pero más temprano que tarde la verdad se impuso y tuvo que salir a reconocer ante el país lo erróneo de su decisión y lo encubrió detrás de otra expresión celebre "la banca nos engañó" no es nuestro deseo que ese hecho se repita , pero el izquierdismo de hoy, celebra el endeudamiento del país y los medios son utilizados para mostrar, como una hazaña los acuerdos con la banca internacional, la apertura a las transnacionales. Y el problema ecológico que trae consigo la explotación incontrolada de nuestros recursos.



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Henry Antonio Franco

Comunicador popular. Miembro del Colectivo Radiofónico de Petare y de la emisora Al son del 23 en Caracas

 ccdresistencia9960@gmail.com

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