Polarización y Coherencia

En esta campaña electoral para elegir los representantes a la Asamblea Nacional, hemos estado observando que algunos venezolanos y venezolanas presentan al denominado factor “polarización” como algo indeseable. Entienden ellos a la “polarización”, como las discrepancias y confrontaciones radicales entre quienes comulgan con determinado proyecto o ideología política. Para ellos, “los venezolanos están cansados de la polarización, hartos de la confrontación y de la división en la sociedad civil venezolana”. Ellos conciben a la “polarización”, como lo "blanco o negro", “frio o caliente”, “el día o la noche”, "estás conmigo o en mi contra". Ese grupo niega a la “polarización” como una condición natural e inherente a los grupos humanos particularmente cuando actúan impulsados por alcanzar el Poder.

Ellos abogan falsamente por una condición en la que prevalezcan los matices ideológicos, ignorando que siempre estará inserto un componente latente de polarización, que dependiendo de las circunstancias, se hará ella manifiesta o no. Haciendo una analogía con la Óptica Física, se concibe a la luz natural o artificial como un campo electromagnético que se propaga en el espacio con estados de polarización aleatorias, pero al ser conducida esa luz natural a través de ciertos materiales (polarizadores), puede ser descompuesta en luz polarizada lineal (vertical u horizontal) o elíptica. En un artículo titulado “DOS VECES OTRO: POLARIZACIÓN POLÍTICA Y AUSTERIDAD” (Revista Venezolana de Economía y Ciencias Sociales, mayo-agosto, volumen 10, numero 2, CARACAS 2004), metafóricamente se asume a los venezolanos como una especie de “luz blanca” que al pasar por el “lente polarizador” se transforma en “refracción monocromática o militancia parasitaria”. Sin embargo, en el citado artículo no se argumenta sobre la “luz negra” que representan la cantidad de polarizadores de uno y otro bando, que actúan incoherentemente sin responsabilidad social en el ejercicio del liderazgo a favor de mitigar la conflictividad.

La polarización política que ocurre en países que como el nuestro desde hace tiempo adolecen de convulsión socioeconómica y política, es un fenómeno que requiere de coherencia en los procesos para la sanación nacional. Venezuela, no desde el año 1999, sino desde hace muchísimas décadas que ha estado sufriendo los rigores de una injusticia social endémica, del uso del guante de seda cubriendo un puño de hierro que golpea salvajemente a los más desposeídos, de la democracia pactada entre elites para el usufructo del poder, de la violencia como medio para la resolución de conflictos y de hacer justicia por cuenta propia, del complejo de inferioridad de una lumpen burguesía, de la corrupción legitimada de una lumpen burocracia y de la proliferación de antivalores inculcados por los mass media a la ciudadanía para hacerlos esclavos de un consumismo globalizado pero insostenible en este siglo XXI. Ante tales antecedentes, los escenarios porvenir, continuarán siendo de polarización política in crescendo, porque Venezuela está todavía por vivir una verdadera ruptura histórica que marque entre un antes y un después.

El lunes 27 de septiembre de 2010, se espera que los polarizadores socialistas y los polarizadores capitalistas que resulten elegidos para representar al pueblo venezolano en la Asamblea Nacional, asuman una actitud coherente en función de los más altos intereses nacionales de Venezuela.

luisholder@hotmail.com


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Luis Holder


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