Citgo, la "joya de la corona" venezolana a la deriva al ser robada e intervenida por el gobierno de Trump

Credito: Sputniknews

25 Feb. 2019 - Anclada en suelo norteamericano, la refinería venezolana Citgo está hoy en el centro de una “tormenta” de máxima categoría. La empresa es considera la “joya de la corona” de la estatal Pdvsa y su activo más valioso en el extranjero con un precio aproximado de entre 7.000 y 9.000 millones de dólares.

Pero, ¿qué hace tan valioso este amasijo de hierros, tubos y tanques en manos de Petróleos de Venezuela desde hace más de 30 años?, en la actualidad, la infraestructura es peleada por el gobierno nacional, luego que Donald Trump ordenara la confiscación para impedir que el gobierno de Estados Unidos tenga acceso a los “petrodólares” que genera.

Los números hablan por sí solos de lo que engloba este complejo refinador: Citgo posee y opera tres refinerías de alta complejidad en las que producen 749.000 barriles de crudo al día (una producción semejante a la de toda Colombia), es la sexta refinería más grande en EE UU, posee instalaciones en tres estados: Luisiana, Illinois y Texas.

Adicionalmente, procesa petróleo, comercializa gasolina, lubricantes y petroquímicos bajo una marca propia; en los últimos 20 años obtuvo, según estimaciones extraoficiales, un beneficio que sobrepasa los $ 30.000 millones, controla unas 48 terminales de almacenamiento y distribución, y, por último, tiene bajo su control cerca de 5.000 gasolineras en distintos estados norteamericanos.

Lo insólito del caso es que nunca en su historia a Pdvsa se le había bloqueado y confiscado un activo en Norteamérica, más aún los ingresos que genera y que alimentan directamente las arcas de Estado venezolano. Desde el mes pasado, Maduro dio la orden para iniciar una batalla legal que obligue a las autoridades a dar marcha atrás a la orden de Donald Trump y se pueda tener acceso a los ingresos que la empresa genera.

Desde el momento que se autorizó el bloqueo de los activos de la refinería, muchas opiniones se han generado sobre el tema, ¿quién pierde y quién gana en este proceso?.

Para el analista y experto en temas petroleros, radicado en EE UU, Enrique Gómez, la confiscación de Citgo es “un duro golpe para el gobierno de Nicolás Maduro. Estamos hablando de un complejo que vale en el mercado más de 7.000 millones de dólares y genera dividendos anuales por el orden de los $ 500 millones, es la puerta de entrada de Venezuela en Estados Unidos y la que le ha garantizado por años un flujo constante de petrodólares”.

En su análisis, Gómez afirma que la decisión del “presidente Donald Trump fue bastante arriesgada osada por usó un tema político, su apoyo a Juan Guaidó, para tomar el control de un complejo petrolero que no es suyo. Esta acción lo quiere usar como moneda de cambio para estrangular más al gobierno de Maduro y obligarlo a dejar el poder”.

Insistió el experto que “más allá de tomar el control de Citgo está el mensaje que la administración de Trump está dando al mundo y a las empresas petroleras internacionales en suelo norteamericano y con las que hace negocio: Si no me gusta quien está en el poder, te quito los bienes que tienes en mi país. De quedarse Washington con Citgo, Venezuela perdería su refinería más importante en el extranjero”.

Otros como el exministro de Petróleo y expresidente de Pdvsa, Rafael Ramírez, ha insistido en varios artículos y entrevistas que Venezuela debió vender esa refinería hace algunos años por presentar una “carga pesada” para la nación y por encontrarse en un “territorio hostil”.

“Incluimos la operación de la venta de Citgo dentro del conjunto de propuestas económicas. Nuestro argumento era sencillo: esos activos están en territorio hostil, tarde o temprano estaría sujeto a una sanción, embargo, incautación o confiscación. Nunca dio dividendos, estaba atada a contratos de suministro de petróleo a largo plazo (25 años) y, además, cada vez era menor la cuota de procesamiento de petróleo venezolano”, explicó en una entrevista Ramírez.

El exministro aseguró que “en 2014, recibimos ofertas por 15 mil millones de dólares. La idea era que esos recursos fueran a un Fondo de Contingencia y de darle más fortalezas a la economía nacional. (Nicolás) Maduro rechazó la propuesta, a pesar de que le explicamos que (…) Citgo nunca dio ni dividendos, ni ese era nuestro negocio y ya era una empresa 100% norteamericana”.

A la fecha, varias autoridades del Gobierno norteamericano, como el secretario del Tesoro, Steven Mnuchin, han asegurado que Citgo continúa con sus operaciones, pero sus ingresos se tienen que depositar en una cuenta bloqueada en Estados Unidos y a la que solo tendría acceso el presidente autoproclamado Juan Guaidó. Esta semana estrenó una nueva directiva conformada por Luisa Palacios, Rick Esser, Edgar Rincón, entre otros. Falta por determinar quién sustituirá a Asdrúbal Chávez, como presidente.

En respuesta, el presidente venezolano acusó a Estados Unidos de “transitar el camino ilegal de robarle la empresa Citgo a Venezuela. Citgo es una empresa nacional, es propiedad de la nación venezolana, y en una acción totalmente injusta e ilegal pretende robarnos la propiedad, la riqueza para las generaciones futuras”, señaló Maduro al respecto y añadió, en un acto público, que defenderá su posición ente los tribunales.

El economista Luis Oliveros opinó a su vez ceder el control del complejo refinador Citgo implica perder la capacidad de poner y distribuir crudo venezolano en Estados Unidos, debido a que este país es la principal nación que paga con divisas en efectivo.

“Para Venezuela, perder Citgo es perder la facilidad de colocar crudo en Estados Unidos que es el principal comprador de nuestro crudo”, agregó en su cuenta en twitter.

El analista del sector energético, José Sangronis, agregó que “Citgo como tal tiene un fuerte valor estratégico porque no cualquier país del mundo tiene un activo de esas dimensiones en Estados Unidos. Lamentablemente, son pocos los beneficios que le ofrece al país porque cada vez da menos ingresos, los datos de la AIE reflejan que el complejo procesa apenas entre 10% y 15% de crudos venezolanos, que su mayor trabajo es procesar barriles de Canadá, países del Medio Oriente y hasta México”.

“Si Washington levanta el bloqueo y confiscación, Maduro debería vender el 50% de la refinería, ceder el resto de las acciones a Rusia como pensaba hacerlo y concentrar sus proyectos en Asia, establecer alianzas con China e India que son los países a donde se dirigen la mayor dieta de los crudos pesados de la Faja del Orinoco. Opino que Venezuela si debe dar la batalla legal para recuperar su parque refinador”, expresó Sangronis.

Fuentes oficiales aseguran que los dividendos de Citgo desde 1998 hasta 2017 ascendieron a 12.250 millones de dólares. Igualmente, en los años de gobierno de Nicolás Maduro –que abarcan entre 2013 y 2017– los dividendos estuvieron por el orden de 3.800 millones de dólares, cifra que aún no ha sido corroborada por Pdvsa o el propio Ejecutivo. La batalla legal todavía sigue por la valiosa refinería.


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