Un nuevo cóctel mólotov: pandemia con gasolina para todas las clases sociales…

La información no es conocimiento.

Para que la información se convierta

en conocimiento, es necesario

reflexionar sobre ella

Albert Einstein

Dijo Fidel Castro en su discurso en la Universidad de la Habana el 17 de noviembre de 2005, "Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos (el imperialismo); nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra". Fidel hablaba de los problemas internos, de los propios errores, del burocratismo, de la corrupción e ineficiencia. Sin crítica, y autocrítica, cuando la opinión es monocorde y reina el pensamiento único del líder o de los líderes o asesores que lo acompañan, no hay ninguna posibilidad de corregir, de rectificar. Mucho menos de reimpulsar. Esto es lo grave…

¿Qué estamos haciendo hoy en Venezuela al respecto, con muchas de las políticas públicas en todos los sectores? Sólo por ahora mencionemos al económico-petrolero. ¿Hubo un debate transparente con todos los actores conocedores de la materia petrolera, por decir la columna de nuestra economía, para determinar las líneas de acción a seguir en esta coyuntura y más allá del momento, para realizar un cambio estructural de la misma? ¿A quién escucha el gobierno para las decisiones de política petrolera, a una sola parte, a un pequeño grupo de asesores? A quiénes? Por ejem. ¿Está bien fundamentada y explicada la decisión de entregarle a unos pocos (quiénes son?) el privilegio de comprar(¿?) y vender gasolina a precios internacionales, y beneficiarse del negocio? Muchos analistas, expertos y opinadores de oficio ya señalan que esta situación es discriminatoria y crea condiciones para seguir acentuando las desigualdades y diferencias sociales, que deberían ir disminuyendo si estamos construyendo de verdad un socialismo democrático según el alto gobierno, donde la igualdad, la equidad y la justicia sean los principios que vayan sustituyendo las grandes diferencias de clases que hoy están más acentuadas que hace diez años atrás…

Si la gasolina de Irán fue importada por el Estado venezolano (nadie a dicho otra cosa…) a cambio de oro, con deudas o financiada, algunas otras preguntas virulentas en tiempo de pandemia serían, cuál es el aporte de los "empresarios privados" o "nueva burguesía revolucionaria" en este negocio? Será que llegaremos a conocer con nombres, apellidos y vínculos filiales o de amistad a estos sacrificados patriotas?

O como plantea el camarada del partido comunista de Venezuela, A. Villadiego (Andrés Villadiego*, https://twitter.com/AVilladiegoX) "Existiendo precios diferenciados se genera un incentivo para que la gasolina se desvíe al mercado con el precio más alto, en este caso, el de las 200 estaciones que la vendarán en divisas…"

Ya se le están viendo las costuras a este esquema de diferenciación de usuarios y "emprendedores", basados en el poder adquisitivo. Los que tienen dólares a comprar fresquecitos en las estaciones Premium. Los otros a la cola de los pelabolas. Y los concesionarios de las Estaciones de los pelabolas a bachaquear la gasolina con participación directa o indirecta de funcionarios, militares, policías, de vecinos…para venderla en dólares, para emparejarse con las Estaciones Premium y no quedarse atrás pues, como una digna competencia de mercado salvaje y sálvese quien pueda…El sistema que tenemos y el tejido de Poderes Constituidos tendrá la suficiente reserva para autocorregirse, evaluar y superar los errores, fallas y trampas que se van creando, o será la fuerza indetenible del Poder Constituyente que irrumpirá de manera impredecible para recomponerlo todo? Al parecer, por todas las señales e indicadores socio-económicos-culturales internaciones y geopolíticos, ¿estos acontecimientos en pleno desarrollo constituirán la última trama de esta historia sin fin en Venezuela?.



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