Pandemia, petroleo e intervención militar

El petróleo es un campo de batalla. El crudo como causante del gran conflicto mundial. Esta vez su detonante una pandemia mundial afecta imponiendo restricciones de su uso mientras el planeta se ubica en la entrada de una nueva recesión mundial. La última recesión fue en 1929 pero esta vez no ha aguantado por ocho años su nuevo ciclo. Las cosas se le aceleran al capitalismo.

Como un tema de salud esta vez mundial de inmediato apunta a la salud pública y de allí la geografía de la energía se paraliza. La geopolítica de los recursos ayuda a quebrar la economía global.

Un nuevo frente esta vez viene a fatigar el pacífico transitar en los grandes cordones humanos. No hay garantías que en esta parte del planeta América Latina y el Caribe no se vean afectados por la enorme pandemia estacionada ahora en destacados países europeos y en quien se empeñó de forma planificada para ser los líderes del coronavirus; EE.UU.

Sin dudarlo este último —EE.UU.— hace de sus problemas un pésimo liderazgo y una vez más se proponen derrotar el gobierno venezolano. En EE.UU. están los recursos de investigación, clínicos, infraestructura y económicos para detener la pandemia al menos en su territorio, pero este escenario no les conviene, es decir no lo desean.

Todo porque en Norteamérica les gusta el mandato con crisis y esto seguirá garantizando el temor en las regiones que sigan dejándose dominar. No es casual que New York sea a esta hora el líder de la enfermedad, está claro que desean tras esta crisis tumbar militarmente al gobierno venezolano y por esto el país en este momento debe tener mucho más cuidado en sus certeros pasos y estrategias.

La respuesta inmediata no se ha hecho esperar y Venezuela activa la confirmación del Consejo de Estado y anterior a esto la Federación Rusa asume desde el Kremlin las mínimas decisiones en cuanto a las transacciones petroleras con el país. Ahora las sanciones hacia el petróleo pasan por tocar al país euroasiático y esto ya son palabras mayores.

Vamos a ver que hacen ahora si van a seguir las sanciones, ahora involucrarán directamente los intereses de Rusia quienes han visto esta región a partir de Venezuela como su nueva área de influencia, posicionamiento e inversión.

Mientras tanto todo el escenario político energético cambia aceleradamente con el transcurrir de los días y no es el peor momento para el negocio del crudo pues en medio de tanta oscuridad se va notando la estabilización de su precio.

Pero EE.UU. intenta que al paso de esta crisis Venezuela no pueda activar su industria petrolera —PDVSA— y con ella suplir totalmente su mercado interno mientras va hacia su puesto de siempre en la OPEP como su liderazgo en buena parte del mundo pues su sola presencia y propuestas modifica de manera inmediata el mapa del consumo en importantes zonas consumidoras.

Por eso Trump se juega junto a su equipo tratar de ignorar su grave y delicada crisis interna volcando su mirada hacia el sudamericano país con una respuesta militar. La estrategia es detener a PDVSA y que no emerja pues todo indica que el reciente equipo que ha retomado la estatal desarrollará el nuevo futuro del crudo dándole una nueva oportunidad.

Pero mienten quienes interna y externamente exponen que PDVSA no tiene un campo en este momento. Y de dónde saldrá el petróleo que requerirá el planeta mientras otras estatales de petróleo anuncian su ruina tras esta profunda crisis, pero lo mismo no ocurrirá con la venezolana PDVSA pues a pesar de su crisis su infraestructura sigue siendo muy poderosa.

¿Qué necesita? Sin dudas un nuevo liderazgo el cual permita tras la conformación de su nueva directiva una nueva gerencia. Mientras el apoyo de Rusia se le convertirá en un grave problema a quienes no cambian de estrategia en la Oficina Oval.

Seguir arriesgándose con el primer puesto del coronavirus teniendo todos los recursos clínicos es desde ya un trance por no tomar medidas y las consecuencias serán muy graves y grandes.

Quedará tan golpeados los EE.UU. que los veremos rogar ayuda médica de quien han hecho sus grandes enemigos: Cuba. Y cavan en lo más profundo la fosa a las elecciones de noviembre 2020 en la cual no ganará nada que recuerde a Donal Trump.



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Miguel Jaimes

Politólogo, Magister Scientiae en Ciencias Políticas y Doctor en Ciencias Gerenciales. Sus sitios webs; https://www.geopoliticapetrolera.com.ve y https://www.lamucuy.com.ve

 venezuela01@gmail.com      @migueljaimes2

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