Guaidó llega, en el mar de las contradicciones

A ver, respecto a la llegada de Guaidó: Mucho he leído por allí; análisis van y vienen; la mayoría en el marco de seguir alimentando la euforia, la esperanza y la popularidad del extremismo.

La lógica de esto, es que en política, la psicología de masas, cuando de necesidades extremas se trata, lo tibio y la racionalidad de la moderación es lo más impopular y peor juzgado por las mayorías.

De allí, que la forma indirecta de manipular a las masas, para los fines políticos de los poderosos de siempre, sea por medio de alimentar el fanatismo y el maniqueísmo extremo, operación a cargo de las experimentadas agencias de inteligencia del planeta (CIA, G2, SVR, MOSSAD,…).

Por eso amigos, me disculpan, respetando la emoción u odio que puedan sentir hoy, respecto a Guaidó, yo me abro y renuncio a dejarme manipular por dichas agencias para poder ver los toros desde la barrera, valorar los elementos de juicio con más frialdad y tomar la decisión más sensata para salir de esta crisis a la que nos tiene sumergido el señor Nicolás Maduro y su contubernio.

En tal sentido, debemos analizar la llegada de Guaidó y la mitología generada en torno a ello. Muchos dicen que el líder opositor "burlo a la dictadura", que fue una operación "sorpresa planificada con éxito" y demostrando "poder político al ingresar libremente por Maiquetía". Todos esos argumentos rayan en lo epopéyico y pueril. ¿Cómo es eso que fue una sorpresa cuando el mismo líder lo anunció en sus redes días antes?

La pregunta aquí es ¿Por qué el gobierno lo dejo entrar sin detenerlo?

La respuesta aun está por descifrarse. Pareciera, que todo indica a la búsqueda de un enfriamiento de su popularidad, producto del desgaste, de lo que potencialmente podría haberse explotado como un proceso insurreccional.

Es posible, que dado el entorno de intereses que rodean a Guaidó, su excesiva confianza en el apoyo del gobierno de Donald Trump y la Unión Europea, y la poca importancia que los estrategas de oposición le dan a la organización del pueblo pobre de los campos y barrios, se inclinen más por tácticas conspirativas (de cúpulas) que insurreccionales (de masas).

No olvidemos, que desde el 2002 la oposición viene ejerciendo conspiraciones, más no insurrecciones; bastó la simple seguridad de la invasión el 23 de febrero, para que Leopoldo López y María Corina Machado anunciaran sus postulaciones como candidatos presidenciales.

Por otra parte, el argumento más esgrimido, es que fue debido a las amenazas de Washington, aludiendo a la posible invasión de la poderosa potencia militar.

Sin embargo, es justo decir, que aunque parezca exagerado, la Tiranía Cabello-Madurista está preparada, es más, tiene años preparándose para una eventual invasión de Estados Unidos.

La oposición venezolana, así como muchos analistas críticos de izquierda, parecen subestimar el cambio de doctrina que Hugo Chávez forjó dentro de la FANB, manifiesta en toda una readaptación de su equipamiento y estructura organizativa.

Con esto quiero decir, que nuestra estructura militar, pasó de ser de ataque (como la de algunos países invasores que poseen portaaviones y caza bombarderos) a ser defensiva.

La doctrina militar bolivariana está fundamentada en la Guerra Popular Prolongada, creando el Sistema Defensivo Territorial. En palabras más gráficas: la invasión aérea o terrestre de Venezuela está limitada por 10 escudos invisibles que impiden el ingreso de cualquier misil, aeronave o grupo mercenario terrestre invasor, ya que poseen desde unidades S300, el mejor sistema defensivo antiaéreo y antimisilístico del mundo, hasta los IGLA S24 portátiles, armas que puede portar cualquier campesino o habitante de un barrio de Caracas, capaz de derribar los más modernos Helicópteros desde el techo de un rancho.

Una guerra en Venezuela o una invasión son posibles, pero derivarían en una larga carnicería y tal nivel de empastelamiento que se extendería en el tiempo, dándole extraordinarios márgenes de maniobras internacionales al gobierno y propiciando una desmoralización fulminante en los seguidores de la oposición que desean una salida mágica, limpia, rápida e inmediatista.

Esto lo saben los Halcones del Pentágono, que mantienen atados a sus Perros de la Guerra. Aunque vale decir, poco les importaría la sangre derramada por nuestros pueblo en una guerra fratricida.

Finalmente, debo expresar nuestra propuesta, que evidentemente no está en el marco de la popular euforia maniqueista de ambos bandos:

La crisis de Venezuela solo la resolveremos los venezolanos en el marco de la Constitución. Para ello, es menester comenzar un proceso organizativos de los sectores más pobres y necesitados, con el fin de movilizarlos en la calle para su empoderamiento, forzando el nombramiento de un nuevo CNE más equilibrado, someter a referéndum consultivo vinculante a todos los poderes públicos, incluyendo la Constituyente Psuvista y convocar una Nueva Constituyente Originaria, de unos mil delegados, que empodere realmente al pueblo de forma directa con cambios drásticos y democráticos en la elección, no solo de presidentes y diputados, sino también de Jueces, fiscales, jefes de policías, miembros del CNE, defensores del pueblo, entre otros.

*Miembro del Frente Universitario Y Comunitario Cimarrón

jopantoja29@hotmail.com

twitter @albertcimarron



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